Imagínate que siempre tuviste la respuesta, que siempre estuvo a tu alcance lo que necesitabas para solucionar eso, pero ya es tarde, ya se te pasó.
¿Cómo te sentirías?
No me contestes…
Tranquilo, no está todo perdido, te encontraste con el genio de la lámpara y le pedís que te lleve al momento exacto en el que podías cambiar todo.
¿Tentador, no?
Malas noticias, cuando llegas a ese punto exacto, no volvés con lo que sabes hoy… entonces haces lo mismo.
El ciclo se repite infinitamente.
Sí, lo sé, ciencia ficción.
Mira, voy a ser muy directo, es probable que no te conozca, y ese sería tu argumento perfecto para pensar que yo no sé nada de vos, pero no te precipites tal vez se una cosa o dos.
Basta de misterio, vamos a lo nuestro.
Hoy tal vez estés atravesando situaciones, de tipos varios, economía, salud, familia, relaciones personales, etc.
Lo primero que te quiero decir es que lo siento, anhelo que todo mejore pronto.
Lo segundo que te voy a decir es como hacer que mejore.
Vos podés.
¿Trillado? Sí, ¿Real? También.
No te lo diría si no estuviera convencido, viste que al principio ya era tarde para cambiar tu situación, bueno, en realidad no es que era tarde, sino que no podés cambiar lo que ya pasó, podes ahora cambiar lo que va a pasar ¿Cómo? Acá empieza lo divertido.
Vos sos un ser fantástico, pensá en tu simple existencia, para la bilogía un enorme cúmulo de células, con una diferencia en tu código genético de menos del 10% con una banana, sos literalmente un milagro genético, autoinmune, inteligente, creador de la pantalla que estás mirando, creador de la electricidad que le dan poder, fua, pensar en lo que sos me vuela la cabeza.
No te quiero adular, quiero que tomes perspectiva.
¿Por qué? Para que te saques de la cabeza esa idea de que sos una casualidad, perdón mi rudeza, pero estás literalmente diseñado para superar todo lo que tengas enfrente.
¿Por qué te rendís? ¿Por qué haces vista gorda a lo que sabes que tenés que hacer?
¡Levántate de esa silla y empezá!
¿Sabes por qué hice el cuento imaginario del genio de los deseos?
Por qué la vida que hoy sufrís, en el final darías lo que fuera por tener una oportunidad más.
¿Sabes por qué? Porque en el fondo sabes que lo que te pasa tiene una solución y esa solución está en vos, es por eso que te querés quedar en esta vida
Nada hoy estoy un poco menos “empático” que lo habitual, pero entendeme, literalmente sos fabuloso, una obra maestra y estás desperdiciando todo eso porque las cosas no salen como lo esperas. ¡No lo aguanto más, te necesito, necesito que despiertes y le des a esta sociedad lo que necesita de vos!
Enójate dale, que te indigné desperdiciar tu potencial, así no seguís un día más tirado sufriendo por lo que pasó o lo que puede pasar.
Nada esto no tiene un cierre dulce.
Llegó la hora de elegir entre sufrir el dolor de quedarte cómo estás o de sufrir el dolor de crecer.
Ambos caminos duelen, pero solo uno te lleva a dónde de verdad querés estar.
Cuando busque la definición de la palabra superpoder, me lleve una gran sorpresa, “No existe una definición exacta de cómo se supone que debería ser un superpoder. Popularmente, se utiliza el término para describir una habilidad excepcional“…”Los superpoderes se atribuyen regularmente a los superhéroes.
Se puede llamar superhéroe a un personaje con cualidades excepcionales.”
Tal vez no te sorprendas tanto como yo, pero la palabra superhéroe, me parecía algo muy de ciencia ficción, una persona en un traje brillante que lucha contra los villanos y sale en las películas, pero luego de leer, lo que por definición es ser un superhéroe, me di cuenta de que todos nosotros lo somos, por qué no existe ni una sola persona que no tenga cualidades excepcionales.
Bueno, es de eso, de lo que te quiero hablar hoy, de lo excepcional que sos y de un superpoder que, aunque muchas veces lo ignores, tenés.
El poder de tus palabras.
Y no solo de las que salen de tu boca. Elegí la historieta como portada de este posteo, porque creo que explica muy bien lo que quiero compartirte hoy.
Nuestras palabras no son solo importantes, sino que son, poder transformador, con unas simples palabras, el hombre cambio la situación de la persona que estaba triste, transformo una vida.
No importa si fue solo por un segundo o si esa alegría que obtuvo le duro todo el día, lo que importa es que creo una realidad que antes no existía. ¿Es muy complejo lo que te digo? Déjame explicártelo más fácil, yo te voy a decir algunas palabras,
¿Listo? Auto azul; Flores blancas; Niños corriendo.
¿Y? ¿Visualizaste algo de todo eso?, si tu respuesta fue “sí” este es un ejemplo de como algo que antes en tu mente no existía, se creó a partir de unas simples palabras que vos leíste, y si tu respuesta fue “no” porque hiciste fuerza para no seguirme el juego, aunque te hallas puesto en blanco total, creaste una nueva realidad para poder evadir el juego, ja! Jaque mate, las palabras crean realidades que antes no existían.
Invirtiendo bien mis palabras.
Muchas veces ignoramos la importancia de lo que sale de nuestra boca, como explicaba recién, todo lo que decimos tiene un peso creativo. Muchas veces me he encontrado en situaciones como “¿Por qué me siento así?, si no me está pasando nada malo, tengo salud, amigos, trabajo, ¿Por qué estoy así?”, entonces me di cuenta que en ocasiones participaba de muchas conversaciones que no eran productivas donde hacia aportes innecesarios solo para encajar o para “tener algo de que charlar” opinando sobre la vida de otras personas que tal vez ni conocía, o juzgando decisiones de los demás, y seguro te preguntas ¿En qué me puede afectar eso a mí? Bueno, es un principio muy sencillo. “Vivo de aquello a lo que le doy valor.” Si tomo de mi tiempo para usar mis palabras para hablar mal, estoy dando de algo que es invaluable, ya que nuestro tiempo natural no se puede recuperar, cada segundo vivido no será igual al anterior ni tampoco al siguiente, si invierto de mi tiempo en utilizar mal mis palabras, eso se va a ver reflejado en mi vida, porque toda inversión se multiplica, sea buena o mala.
Algunas inversiones generan grandes beneficios y otras a grandes perdidas, hablar mal, bueno, creo que queda claro que tipo de inversión es. Por duro que parezca, muchas cosas que vivimos son la consecuencia de la mala inversión de nuestras palabras, pero tranquilo, hay buenas inversiones también.
Cambiando mi diálogo.
Cambiar tus resultados es tan sencillo como cambiar tus palabras ¿Tan fácil? Bueno, ¿Cuánto nos puede costar intentarlo?
Hoy descubriste un superpoder, el poder de crear realidades con tus palabras, esto no quiere decir que vas a ir cantando por la calle que llueva oro, y oro va a llover (o tal vez si), sino que cada palabra que suelta tu boca es importante, tenés el poder de decidir si lo que sale de tu interior es bueno o, no tanto.
No solo lo que tu boca pronuncia es una palabra, sino también todo lo que hablas en tu cabeza, ese diálogo interno que tenés con vos mismo, esas palabras también están bajo tu control.
El diálogo interno es igual de importante.
¿Qué palabras usas para hablar con vos mismo? Nunca te paso que hiciste algo que no salió bien y te dijiste “¿viste que no te iba a salir?” o “seguro si lo hacía otra persona salía mejor” ¿Es productivo hablarte así? Desmereciendo tu esfuerzo o comparando ¿Cómo lo haría otro en tu lugar? Si lo utilizas para decir que no sos lo suficientemente bueno, no; no es productivo, por el contrario, es dañino para tu vida, son palabras no habladas que te sirven de excusa para no tomar decisiones, por ejemplo ser más determinado, o más ordenado para comenzar a hacer algo o preparar el tiempo necesario para terminar una tarea pendiente.
Siempre hay una voz que nos habla y está bajo nuestro control, si yo hablo mal de mí conmigo mismo, no puedo hablar bien de mí con nadie. Y como dijimos, tus palabras crean realidades, si te decís todo el tiempo, por ejemplo, “Yo siempre llego tarde a todos lados” va a ser una realidad tan fuerte en tu vida, que nunca te vas a esforzar por cambiarlo, por lo tanto, siempre vas a llegar tarde porque ya crees que sos así.
Tus palabras, tu diálogo interno, acaban por crear una condición en tu vida que te va a limitar eternamente, a menos que decidas cambiar esas palabras por otras.
Tan sencillo como “No quiero llegar tarde, me voy a preparar con tiempo.” Conlleva el mismo esfuerzo, resultados completamente distintos, y lo mejor, cero excusas, sos responsable del rumbo de tu vida, y de las palabras que hablas o pensás, “de la abundancia del corazón habla tu boca”, es decir, que toda palabra hablada o no, salió de lo que crees en tu corazón.
¿A qué le das tu oído?
Y ¿Cómo se cambia eso? Con determinación, con constancia, y sobre todo, cambiando lo que escuchas. Es importante entender que no todo lo que escucho es bueno, y diferenciar entre escuchar y oír, vos podés escuchar muchas cosas en un día, pero podés elegir oír y tomar para tu vida, aquello que aporta, que suma, que te ayude y acerque más a eso que querés alcanzar, eso para lo que fuiste diseñado y sabes que sos bueno. Por eso es que hoy decido llamar a las palabras un superpoder, porque son la línea entre el éxito y el fracaso de la vida de una persona.
Alguien que pasa todo el día hablando mal de sí mismo y de los demás, no tiene chances de tener éxito, porque todo lo que logre va a estar tan lleno de crítica que jamás va a poder disfrutarlo, no me malentiendas, no te estoy juzgando, ni digo que soy un capo de las palabras y nunca hablo mal, simplemente te comparto esto, porque aprendí que si cambio mis palabras, puedo cambiar mi vida, y la vida de muchos, y eso, es una habilidad excepcional que anhelo utilizar toda mi vida para animar a cuantas más personas pueda, a jamás abandonar su diseño y poder vivir y disfrutar la plenitud de la vida que se nos ha dado.
Resumiendo, tenés poderes, extraordinarios poderes, inviértelos bien. Podés cambiar tu vida y la de los demás. Comenzá tu día simplemente eligiendo bien tus palabras. “Por favor, gracias.” Sabiendo callar, dejando el orgullo de lado, y aprendiendo a escuchar, es una fórmula sencilla que todos podemos poner en práctica, y ser, cada día, un superhéroe.
“No te preguntes qué necesita el mundo. Pregúntate qué te hace sentir vivo y hazlo. Porque lo que el mundo necesita es gente que se sienta viva.” – Howard Thurman
Cuando evaluamos cuanto tiempo llevamos vivos, en comparación con cuanto tiempo hemos existido los humanos, nos damos cuenta de que somos apenas una pequeña fracción de nuestra historia; sin embargo, hoy estamos viviendo el tiempo más acelerado jamás antes vivido, los saltos tecnológicos, la globalización, redes sociales, todo se mueve a un ritmo vertiginoso.
En los últimos años, las comunicaciones han crecido de manera exponencial y pasamos de esperar semanas una carta de nuestros seres queridos a mirar series en nuestra casa en velocidad 1.5 X para que pase más rápido…
Más rápido y más cantidad ¿Es mejor?
Bueno, esto claramente depende de cada uno, no pretendo involucrarme en la percepción de lo que es mejor de cada uno de ustedes, como saben si han leído algún otro de mis posteos, esto es una invitación a la reflexión.
Lamentablemente, la instantaneidad nos ha hecho mucho daño, la sociedad es cada vez más impaciente y el síndrome “FOMO”es cada vez más recurrente, pero no quiero enfatizar en eso hoy, quiero hablar de algo que nunca antes existió hasta ahora y es la capacidad de involucrarnos en la vida de las personas, digamos técnicamente siempre se pudo, pero hoy gracias a redes sociales e internet podemos ver la vida que lleva prácticamente todo el mundo.
Vivo por los demás
Hace poco tuve una conversación muy interesante con un comerciante mientras hacía unas compras, él me compartía que había dejado de mirar televisión casi por completo y que había desinstalado sus redes sociales de su smartphone.
“Me encontré viviendo la vida de los demás y no la mía” me compartió, “Mis hijos se acercaban a pedirme algo y yo los apartaba porque estaba mirando la vida de alguien más por redes sociales”.
Hoy es más fácil que nunca ver que está haciendo el otro, el mundo de la farándula es un gran negocio, existen grandes cantidades de series de celebridades, clubs de fans, de artistas, etc. Hay personas que saben todo de la vida, de la persona a quien siguen, cuantas veces se casó, como se llama sus hijos, cuál es su color y comida favorita y tal vez pienses “Bueno, pero eso es demasiado…” si tal vez lo sea, pero pensá ¿No te pasa a vos en algún nivel? Con tu club de futbol, con esa serie que tanto te gusta, conoces el número de temporadas, episodios y que le paso al actor que dejo de salir en la 2.ª temporada.
Reitero no hay nada de malo en estas cosas. Quiero llegar al punto de preguntarte ¿Y cuánto tiempo invertís en conocerte a vos? ¿Sabes cuanto podés correr? ¿Cuándo fue la última vez que lloraste y por qué? ¿Cuántas veces tuviste una gran idea y no tomaste tiempo de escribirla o desarrollarla?
Te hago estas preguntas porque primero me las hice yo y me di cuenta de que sé mucho más de otros que de mí, se dé la vida de grandes autores, conozco datos exactos de estudios sobre ciertos temas, ni te cuento cuanto se sobre videojuegos, pero ¿sabré tanto sobre mí?
A veces estamos muy ocupados en otros y no en nosotros.
A mí me encanta leer, disfruto mucho hacerlo y es lo que más trato de hacer en mi tiempo libre, hasta hoy siempre estuve convencido de que estaba invirtiendo en mí, y en parte es así, eso es innegable, pero también es real que es una inversión en conocer la vida de otro, lo que aprendió y lo que experimento que no me malentiendas me parece fabuloso de hecho amo hacerlo como les dije pero… ¿Cuánto aprendo de mí?
El descubrimiento más hermoso.
Intentemos algo, ¿Podés responder alguna de estas preguntas?
¿Cuándo fue la última vez que te reíste sin parar? ¿Qué es eso que amas hacer y que haces por puro placer?
¿Cuál es el sueño más loco y grande que tenés?
¿Sabes por qué te hago estas preguntas? Porque son importantes para vos, son cosas que importan en tu vida, si en la tuya, ¡son importantes para vos! Necesitas respuestas a estas preguntas y a muchas más que sé que te estás imaginando.
No existe experiencia más hermosa que conocerte a vos mismo, en profundidad, saber que te angustia, que te hace llorar, que te hace reír como un niño… Te hago otra pregunta ¿Cuánto tiempo te dedicas?
No es tan fácil…
Sé que la vida está llena de preocupaciones, de cansancio, y de frustraciones, pero la verdad que tu mejor compañero vas a ser vos, me cuesta mucho entender como mucha gente invierte tanto tiempo tratando de parecerse a alguien más en vez de explotar su propio estilo único.
Dicen que el lugar con más talento en el mundo es el cementerio, y con buen fundamento, imagina cuanta gente se fue a la tumba sin sacar a relucir todo el potencial de una vida plena, personalmente eso me entristece muchísimo, a mí no me gustaría irme a la tumba sin dar lo mejor de mí, no solo por mí, sino por los demás, entiendo que el potencial que hay en otros (y en vos) es para mejorar la vida de todos, entonces claro que me lamento por no poder disfrutar el talento de aquellos que ya no están.
No necesitas que yo te diga que la vida no es fácil, eso ya lo sabes, lo que sí te quiero decir es que no importa la circunstancia en la que estés, es difícil para todos, es imposible comparar la situación de una persona con otra, es simplemente perder el tiempo, cuando vos comparás un objeto con otro generalmente buscas cosas similares, por ejemplo podrías comparar las diferencias entre arroz blanco y arroz yamani, no compararías arroz blanco con milanesas de berenjena, no tendría ningún sentido. Que vos te compares con alguien más es igual de ilógico, así de único sos.
¿Entonces…?
Entonces bueno, quiero animarte a que te descubras, a que inviertas en vos mismo, en conocerte, en saber que es lo que te apasiona, en que descubras tu propósito y que puedas explotar y expandir esa habilidad en lo que sos bueno, y antes de despedirnos te dejo algunas estrategias que a mí me sirvieron.
Mejora eso que te sale de manera natural: Puede ser cantar, bailar, escribir, correr, seguro identificas áreas en tu vida en la que sabes que sos bueno, esto suele ser contraproducente porque a veces en lo que somos buenos invertimos menos, si algo te sale con facilidad literalmente es el área donde más potencial de crecimiento tenés, por qué con menos esfuerzo vas a llegar más lejos que otros.
Desarrolla una visión personal: Planifica donde querés estar en un plazo de tiempo, dedica tiempo a escribir que cosas, hace la persona en la que te querés convertir, eso te va a ayudar a alinear tus prioridades y a empezar a hacer hoy eso que te gustaría vivir mañana.
Tómalo con calma pero hacelo importante: Que no te vuelva loco no “descubrir” eso que te apasiona o en lo que sos bueno, tenés tiempo para hacerlo y disfrutar, pero sí considéralo como una búsqueda importante y necesaria, vas a mejorar mucho tu calidad de vida, si podés conocerte más y desarrollar tus talentos y habilidades.
Gracias, como siempre por quedarte hasta el final espero hallas disfrutado tu lectura y estoy seguro de que hay muchas cosas útiles que podés sacar de este post, si te gusto compartilo con tus amigos o alguien que creas que necesite leerlo, y te animo a visitar yosoypablo.com.ar para leer más artículos que estoy seguro te van a ayudar.
Quien no dijo en algún momento “Estoy cansado” por qué su día fue muy largo, por costumbre, pero muchas personas ya arrancan su día llegando al trabajo el lunes por la mañana y dicen “Estoy muy cansado” ¿Qué nos espera el resto del día entonces?
Tengo que confesar que yo lo hice mucho tiempo, y puedo asegurar que de verdad me sentía cansado, pero definitivamente decirlo en voz alta no contribuía para sentirme mejor.
La palabra cansancio tiene un origen muy particular, proviene de una palabra en latín que los griegos tomaron prestada y cuando llego al castellano se utilizaron dos palabras para poder formarla, su origen significa “Desviarse del camino” qué loco ¿no? Significa esto porque era la palabra que usaban los navegantes para hacer paradas en su viaje a descansar, entonces ellos necesitaban desviarse para poder llegar a un puerto y recuperarse.
Te cuento su origen porque te quiero llevar por el mismo camino que recorrí yo sobre la reflexión que hice acerca de vivir la vida cansado, recordá esta frase “Desviarse del camino”
¿Eres de las personas que descansa en sus días libres? Por ejemplo: El domingo, ¿Nunca te paso que al llegar la noche, estás más cansado que en un día normal?
Nacidos para el éxito.
Todo ser humano tiene un instinto de éxito, nuestra prioridad no es sobrevivir, sino lograr cosas, no quiero entrar en detalles, pero hay muchos ejemplos de personas que terminan actuando de manera irracional, poniendo en riesgo su propia integridad física e incluso la de los demás con tal de alcanzar o lograr algo, por ejemplo los deportistas extremos que saltan en una motocicleta por encima de camiones encendidos fuego, es un claro ejemplo que nuestra prioridad es satisfacer nuestra necesidad de lograr cosas por encima de sobrevivir.
No, tranquilo, no me desvié del tema, el cansancio es fisiológico, claro nuestro cuerpo tiene un límite, si yo no lo cuido, con buena alimentación, buenos pensamientos, ejercicio y dormir apropiadamente, voy a vivir cansado claramente, pero te quiero llevar más allá.
Alguna vez escucharon hablar del triatlón “Iron Man” es una carrera de tres disciplinas donde los participantes comienzan nadando 3,9 Km, salen de ahí, se suben a una bicicleta y pedalean 180,2 Km y luego comienza la carrera a pie con una distancia de 42,2 Km, un total de 226,2 Km. No debe existir persona en este mundo capaz de lograr este triatlón y no terminar agotado.
En el año 2005 Jon Blais, un reconocido triatleta, fue diagnosticado con ELA (Esclerosis lateral amiotrófica) imaginen el golpe para un atleta de elite ser diagnosticado con una enfermedad degenerativa. Tres meses después de su diagnóstico, Jon participo de “Iron Man Hawái” completando el triatlón en 16h26′, siendo la primera persona en la historia en completar la competencia teniendo ELA. Para Jon, esto era mucho más importante que sus excusas, el tenía un objetivo claro, y estaba dispuesto a lograrlo.
¿Por qué te cuento esta historia?
Quiero hablarte de como tu vida puede pasar frente a tus ojos sin llegar a ningún lado mientras estás cansado.
Cansado de administrar una vida que no lleva a ningún lado.
La verdad es que si vivís tu vida día a día, sin una visión de tu futuro, sin metas, sin objetivos, vas a vivir cansado, por una simple y lógica razón, vivir requiere esfuerzo y nadie está dispuesto a esforzarse si no sabe por qué.
Te levantas por la mañana y vas al trabajo, tal vez tu trabajo no te agrade, volvés a tu casa luego de una larga jornada y no tenés nada que hacer, te haces unos mates, prendes la televisión y simplemente dejas que llegue otro día, luego de una ducha y dormir, reiniciamos el ciclo.
Hoy les contaba más arriba que nuestro instinto es el éxito, no la supervivencia, por eso dejar que la vida pase nos hace tan mal, nos hace creer que todo sería igual sin nosotros. ¿Te encontraste alguna vez pensando así? Bueno, te comunico que eso no es cierto, tenés habilidades, talentos, mucho para aportar a tu mundo y la sociedad que te rodea, vivir cansado no es la consecuencia de hacer muchas actividades, el cansancio es vivir con el peso de actividades que no tienen ningún tipo de propósito, o en palabras más sencillas, el resultado de vivir una vida en modo automático.
Hace muy poco comencé a salir a correr, ya corría en el pasado, pero hacía mucho que estaba inactivo, lo típico, al segundo día de correr me dolía todo mi cuerpo, pero era un dolor diferente, un dolor soportable y de alguna manera satisfactorio ¿Cómo es eso posible? Entendía la razón y propósito del dolor que yo sentía, por lo tanto, era completamente soportable.
Tal vez puedas estar cansado en ocasiones, pero jamás va a ser un límite si entendés por qué lo haces, te puede pasar en el gimnasio, en tu trabajo, cuando estás estudiando y tenés un examen pronto, la realidad es que el cansancio en muchas ocasiones es una alerta, y está bien, uno debe saber interpretar cuando ya es suficiente, debemos cuidar nuestro cuerpo, alimentación, ciclo del sueño, la propia presión que ejercemos sobre nosotros, pero que tu cansancio no sea una excusa para no destacarte, “Mira a las personas que admiras, y pregúntate que hacen… Cuando vos estás durmiendo ellos ya llevan dos horas de preparación” escuché una vez y cambió mi manera de pensar sobre dormir hasta tarde por estar “muy cansado” entre 7 hs y 8 hs de sueño son suficientes, dormí más de eso y vas a ver qué vas a estar aún más cansado.
Lejos de querer criticar los hábitos de cada persona, quiero ayudarte a que reflexiones y despiertes, si hoy estás demasiado cansado ¿Por qué es?
¿Vivís la monotonía de solo trabajar para sobrevivir? ¿Solo haces lo que tenés que hacer para cumplir?
Es importante entender que en nuestra vida nos tenemos que esforzar, ya que tengo que invertir tiempo, dinero, vida, no te limites a simplemente sobrevivir, desafíate, establece metas y objetivos más allá del razonamiento natural, eso te va a ayudar a que aunque estés cansado salgas de tu cama para estudiar, para hacer ejercicio, porque vas a usar tu vida para disfrutar y no, para solo existir.
Te va a sonar como un cliché, pero la vida es para vivirla, no la malgastes, alcanza metas, ayuda a los demás, ¡despertá! No le quites a tu entorno la posibilidad de verte brillar, tu aporte es único, te necesitamos.
¿Por dónde empiezo?
También soy realista, sé que en muchos casos la situación es difícil, y sé que tal vez no veas una salida… Esto es personal, pero para mí no existe dolor más grande que ver a una persona desperdiciar todo su talento, es por eso que escribo estas líneas, probablemente hoy estés obligado a hacer muchas cosas por responsabilidad, por tu familia, pero no te conformes, correr 10 minutos siempre va a ser mejor que no correr, leer una página será mejor que no leer ninguna, lo importante es que des el paso, que puedas aliviar tu tensión diaria dedicando al menos 5 minutos a algo que te apasiona realmente, toma mi consejo no tenés mucho para perder si se trata de hacer algo que te apasiona, al principio será motivación más tarde disciplina y pronto verás los frutos de tu inversión.
Antes de despedirme, te dejo algunos pasos prácticos que en lo personal a mí me funcionaron muy bien:
No comiences tu día hablando de lo cansado que estás, aunque estés muy cansado, tu cerebro no distingue la realidad de lo que vos pensás, entonces si te levantas y dices “Que bien me siento” tu cerebro poco a poco empujara ese cansancio matutino y crearas el hábito de levantarte con otro pensamiento (Inténtalo, no tenés nada que perder).
No te canses por adelantado, no pienses lo cansado que vas a estar antes de salir a caminar, o de ir a trabajar, una mala disposición a la actividad próxima baja enormemente tu rendimiento, lo que implica que tenés que utilizar más recursos físicos para equilibrarlo, lo que si va a finalizar en estar realmente muy cansado, incluso antes de haber comenzado.
Se agradecido con tu realidad, tal vez hoy no vivas lo que querés, o estás lejos de alcanzar eso que deseas, pero la realidad es que quejarte no te va a ayudar, simplemente te va a alentar a que no quieras hacer nada, ya que si tu trabajo no te gusta y te quejas de él, por razones lógicas no vas a querer invertir para ser mejor, el agradecimiento es el mejor agente de cambio.
Gracias por quedarte hasta el final, realmente deseo que este tiempo que invertiste en lectura traiga frutos a tu vida, si puedes aplicar algo de todo lo que leíste hoy te aseguro que invertiste bien tu tiempo.
“Y bueno, yo ya soy así”, ¿Escuchaste a alguien decir esto alguna vez? Estoy seguro de que no fui el único, esta afirmación se utiliza mucho para justificar nuestras acciones, por ejemplo, si en una reunión de amigos alguien se levanta a juntar la mesa y le dicen, “tranquilo, después junto” la persona podría decir: “no me molesta juntar, yo siempre lo hago” ¿Qué opinas de esto?
La realidad es que aunque te “nazca” no quiere decir que debas hacerlo, por supuesto, juntar los platos no tiene nada de malo, pero te voy a contar una experiencia personal: A mí me encanta cocinar, sobre todo para mis amigos, y me gusta mucho atenderlos cuando nos reunimos. Esto implica que gran parte de la reunión este más atento a sus necesidades que a lo que realmente está pasando, mientras yo estoy en la cocina preparando todo yendo y viniendo, me estoy perdiendo el porqué de la reunión que es pasar tiempo con ellos. No tiene nada de malo que me guste ser un buen anfitrión, pero mi interés estaba puesto en satisfacer mi “yo ya soy así” que en pasar tiempo con ellos. Un día mis amigos hicieron huelga, y no comieron nada de lo que prepare hasta que no deje de dar vueltas y me senté en la mesa con ellos. El mensaje fue muy claro: “Pablo, venimos a pasar tiempo juntos, no a que seas nuestro mozo”.
Cambio mi perspectiva, y hoy ya no lo hago tanto. Aún existe ese deseo, ese “me nace ser así” en mí, pero entiendo que no puedo justificar mis acciones de esa manera.
Cuando alguien dice “Yo ya soy así”, hay algo que está muy claro, cree que no puede cambiar.
Lo que crees creas.
Cuando justificamos nuestras acciones por nuestra manera de ser, estamos quitando la responsabilidad de nuestros hombros y culpando a la biología. Es normal escuchar a personas decir cosas como “esta actitud la saque de mi mamá”, se nos ha formado bajo la creencia de que algunas cosas no cambiaran jamás, que si mi Papá tiene mal carácter hay muchas chances de que yo lo tenga y no poder hacer nada al respecto. Aún tenemos esa fuerte creencia de que las cosas “vienen en la sangre”. No desacredito bajo ningún punto la genética y lo que ello implica, pero quiero llevarte a reflexión, ¿Hasta qué punto tu conducta está determinada por una fuerza tan poderosa que te impide cambiar?
ADN de un campeón
No está en tu ADN por ejemplo, ser egoísta o envidioso, esas cosas las aprendiste.
No necesariamente te lo enseñaron, o lo adquiriste como “algo malo”, pero son comportamientos que absorbiste y que hoy son parte de tu conducta.
La manera en la que vemos y reaccionamos al mundo no es casual, todo son conductas aprendidas de nuestro entorno, no es genética que tengas el carácter de tu mamá, es cultura, porque fue quien te modelo, desde que naciste hasta que te convertiste en adulto, es importante no confundir las cosas.
¿Que significa que sea cultura? Que vos lo podés cambiar, en tu nuevo hogar, cuando vivas solo, o incluso aún en lo de tus padres, tu comportamiento estará determinado por tus decisiones, la genética se ocupa de otras cosas, como por ejemplo a qué edad te vas a quedar calvo.
Nadie es igual a otro ser humano, todos somos muy distintos y complejos. Cambiar no es igual de fácil para todos, pero sí la fórmula es igual para cada persona.
Cambia tus pensamientos
La manera en la que piensas es la manera en la que vives, la influencia más poderosa en tu vida es tu meditación, eso que masticas por dentro todo el día.
Una de las claves para cambiar tu manera de pensar es conocerte en profundidad, entenderte. Sonará redundante, pero tenés que pensar ¿Por qué pienso así? Suena hasta casi filosófico, pero es importante que identifiques en tu vida ciertos patrones de pensamiento y los cuestiones.
Cuando era adolescente, le tenía terror a las arañas, veía una y sentía como se me empezaba a cerrar el pecho. Hasta que un día, luego de una situación de temor con una araña, me pregunte ¿A qué le tengo tanto miedo? Entonces empecé a investigar las arañas que viven en mi ciudad. Internet facilitó mucho no tener que manipular arañas reales, pero un día tome coraje y le pedí a mi hermano mayor que ponga una araña en un frasco y me la dé, la observe por un par de días, la alimente y me di cuenta de que no tenía nada por lo cual entrar en pánico, no era más que un bicho. ¿De dónde salió mi miedo entonces? Mi cuñada. Bueno, no era su culpa, pero Ella vivía con nosotros en ese tiempo, y cada vez que una araña aparecía, comenzaba a gritar y a subirse a donde pueda con tal de estar lejos del pequeño arácnido. Voy a sumar que en el patio de mi casa mi padre siempre tuvo su taller de carpintería, las arañas abundaban en casa. Ver su reacción, poco a poco fue entrando en mí, y terminé imitando una conducta. No la culpo, ella aún tiene miedo a las arañas, pero a lo que voy es: Podés cambiar tu conducta frente a las situaciones. Tal vez a vos no te funcione leer sobre un tema y tener información suficiente para enfrentarlo, pero yo me investigue, me descubrí, y entendí que para mí ese era el camino.
Hoy existen muchas herramientas para ayudarte a entender más tu personalidad: Los lenguajes del amor, el test del eneagrama, las inteligencias múltiples. Todo eso te va a ayudar a conocerte mejor, pero te animo a que esos no sean tus nuevos modelos de pensamiento… Si no vamos a terminar cambiando el “Yo ya soy así” por el “pasa que yo soy eneatipo tipo 1” (el perfeccionista, uno de los eneatipos).
Vamos a cambiar una excusa por otra igual de inválida, vos no sos así y eso es todo.
Tenés plenitud de herramientas y sobre todo una identidad inconmovible, que no varía según ninguna situación, no te creas la mentira de que tenés una personalidad defectuosa.
No vivís como vivís por como sos, estás así por cómo crees de vos.
Si crees que el dinero no te alcanza, no importa si en algún momento ganas mucho más dinero, financieramente te vas a manejar mal, porque cuando tengas más para gastar, lo vas a malgastar porque ya estás convencido que de todos modos no te va a alcanzar el dinero.
No te encierres, ni te limites, tal vez todo esto que te dije ya lo sepas, pero todos, en algún punto, justificamos algo que nos pasa bajo la creencia de que no lo puedo cambiar o que tal vez sea muy difícil. Busca hacia adentro conócete, vas a descubrir mucho oro, vas a encontrar placer en la gratitud, vas a vivir más tranquilo si dejas de querer tener el control de todo. Ya no te va a importar lo que otros opinen de vos, sos tan único que nadie puede ser como vos, no lo desaproveches.
¿Entonces?
Es real que muchas personas están cómodas aún en situaciones que no disfrutan, y para muchos es una ventaja decir “Yo soy así” pero como dijo Albert Einstein, “Dejar de aprender es comenzar a morir.”
Es muy probable que mucho de lo que ya esté en tu personalidad sea maravilloso y puedas justificar tu actitud, pero quedarte con la idea de que nada puede cambiar, es una manera de ver la vida muy limitada, te invito a que seas inconformista, pero de manera saludable, no quejándote de la vida, sino desafiándote a no vivir por debajo de quien podés ser en verdad. La diferencia entre las personas exitosas y las que no lo son radica no tanto en las habilidades que tienen, sino en cómo usan esas habilidades. Está en la actitud, la perseverancia y el compromiso con lo que hacen.
Te invito a que tengas presente esta pregunta ¿Por qué pienso así? Es probable que encuentres que en tu vida hay muchas cosas que no te has cuestionado en profundidad y que podés mejorar para sacar el máximo provecho a tu vida.
Gracias por llegar hasta acá, si te gusto este post, compártelo con tus amigos, tal vez parezca un acto insignificante, pero es muy importante para mí. Muchas gracias y espero encontrarte en otro post.