¿Quién no siguió una moda? Ya sea una forma de vestir, algún género o artista musical, una dieta, un deporte, estoy seguro de que alguna vez en algo de eso picamos…
La palabra moda significa “Pasajero” viene del francés “Mode” y este del Latín “modus” (manera, medida) entonces la palabra moda se refiere a “La manera del momento”.
Si bien la moda generalmente se asocia a estándares de belleza, no es solamente eso.
Muchas veces la gente sigue las modas porque existe una falsa creencia que ser parte de la manera del momento te hace más visible, te integra mejor a la sociedad y te ayuda a tener más influencia, esto lleva a muchas personas a escuchar cierta música, o hacerse cortes de pelo, incluso a consumir alcohol o tabaco solamente para no sentir que se quedan afuera de cierto grupo.
Es algo muy común, todos en algún momento, sobre todo en la adolescencia, hacemos o decimos cosas para no quedarnos afuera de un grupo, parece inofensivo, incluso puede ser considerado una técnica para crecer en relaciones, pero es una conducta que sí se alimenta demasiado, te lleva a creer que cuando no sos parte de esa moda, no eres valioso o aceptado dentro de la sociedad, lo cual te quiero aclarar, es una gran mentira.
Causa de esta creencia es que muchas personas se preocupan mucho más por cuidar su aspecto que por cuidar su corazón, lo que muchos no aceptan es que el estado de tu corazón es tanto o incluso más visible que su corte de cabello, que se entienda, cuidar tu aspecto es importante y necesario, pero si tus razones son aparentar algo que no sos, te estás perjudicando a vos mismo.
Cuidando tu corazón.
Quiero explicar esto, cuidar tu corazón no tiene que ver con si te hiciste el corte de pelo del último deportista estrella o te compraste el mismo vestido que viste en esa gala, tenés toda la libertad de vivir tu vida como desees.
Cuidar tu corazón no tiene que ver con lo que haces, sino con ¿Por qué lo haces?
Todo lo que hacemos nació primero de un pensamiento, y todo lo que pensamos se genera por las cosas que vemos y hemos aprendido, cuidar tu corazón es casi en su totalidad cuidar lo que consumís.
Las redes sociales e internet son grandes canales que nos bombardean constantemente con toneladas de información, literalmente en minutos podemos pasar de sentirnos felices a miserables, por observar la vida de otros y compararla con la tuya, por intoxicarte de pilas de malas noticias sobre tu ciudad o País. Bueno, no todo en las redes sociales es malvado y tóxico, por ejemplo este blog lo podés encontrar en redes sociales, pero es cierto que una foto puede vender mucho humo, y hacernos creer que los demás viven una vida soñada y nosotros estamos tristes detrás de una pantalla.
Lo que pasa afuera no es tan importante como lo que pasa dentro.
Es por eso que tenés que cuidar tu exposición a realidades ficticias, además es increíble la cantidad de tiempo que podés perder y sin darte cuenta, entras a Instagram por una notificación y clavas 15 minutos de mirar memes casi sin pestañear, ni hablar si lo compartís con un amigo y comienza la guerra de memes.
La extrema exposición a redes sociales es una nueva moda hoy, existe algo que se llama Síndrome FOMO (Fear Of Missing Out), este síndrome es el temor a estar perdiéndote de algo, muchas veces sentimos que si no estamos revisando nuestras redes sociales, que si no respondemos ese mensaje o no somos parte de la última tendencia de subir una foto con tu mascota, te estás perdiendo de algo. ¿Cuánta presión no? Una presión autoimpuesta por temor a no se parte de la manera del momento, de lo que está sucediendo, miedo a no quedarte afuera.
Tiempo atrás leía un informe sobre una persona que decidió hacer una dieta digital de 30 días, es decir dejo de lado las relaciones digitales, excepto por su trabajo por un mes entero, esta persona relataba que la primera semana se sintió perdido, la segunda creyó que estaba completamente desactualizado, para el final del mes, se sentía más relajado, menos dependiente de los dispositivos que lo rodean, y descubrió que tenía mucho más tiempo libre del que creía, ya que en sus tiempos de ocio en vez de tomar su celular y chequear las redes sociales hacía ejercicio o se ponía a leer o compartir tiempo con la familia, el cerro su nota con esta frase “Al principio de este ejercicio, sentí que me estaba perdiendo de las cosas importantes de mi vida, al finalizar este estudio, afirmo que en realidad no me estaba perdiendo de nada”
La conclusión de este estudio es que muchas veces malgastamos nuestro tiempo porque queremos estar al día con nuestros estados e historias, saber que hacen los demás, y todo ese tiempo, que parece insignificante diariamente, cuando sumamos las horas que pasamos frente a la pantalla sin hacer nada, nos damos cuenta de que ahí estaba el tiempo que necesitábamos para por ejemplo comenzar una nueva actividad o disciplina, incluso hacer la tarea o quehaceres del hogar.
Un fuerte deseo de pertenecer.
A veces las personas tratan de pertenecer a un lugar, todos conocemos la historia de un amigo que agarro un cigarrillo para quedar bien con quien se lo ofreció, o para llevarle la contra a sus padres y luego de eso pasó años fumando, lo que arranco “por qué no era nada” termino siendo en algo muy dañino y adictivo, a veces hacemos cosas porque creemos que socialmente serán aceptadas y eso nos va a ayudar a posicionarnos mejor en grupos sociales, esto es peligroso porque me lleva a tomar decisiones no por lo que quiero sino por lo que “conviene”, ahora esto tiene su contraparte, evito ser quien soy para no desagradar a los demás, conozco personas que se avergüenzan de su apariencia y por eso no suben fotos, o utilizan muchísimos “filtros de belleza” es duro vivir así, al pendiente de la opinión ajena, porque te guste o no jamás vas a complacer a todos, es una lucha que no vas a ganar, mejor invertí esas energías de estar bien vos, con vos mismo.
A fin de cuentas, es pasajero.
Hace poco estaba escuchando una entrevista de Santiago Bilinkis, tecnólogo y emprendedor y él hablaba sobre la “obsolescencia intencional” este término significa que las empresas preparan todo lo que consumimos para que pase de moda y queramos cambiarlo, pasa con los celulares, computadoras autos, ni te digo con la ropa, él contaba que cambiamos más nuestras cosas por presiones sociales que por una funcionalidad real, me pareció muy interesante la mención de que quienes dirigen estas empresas ponen este concepto por encima de la durabilidad o calidad de un producto, básicamente todo lo que consumimos está diseñado para que pase de moda, te cuento esto para que tengas una herramienta más a la hora de tomar una decisión, preguntarte si lo querés realmente o si vas a cambiar tu look o tu celular porque todos lo están haciendo…
Si de algo estoy seguro es que toda esa presión y ansiedad, no te sirve de nada, en especial entendiendo que toda moda es pasajera, muchas conductas nocivas son parte de la manera del momento, por ejemplo el Ghosting, que es dejar de responder los mensajes a una persona sin motivos aparentes, o el Orbiting, que consiste en dar likes a las publicaciones de alguien y reaccionar a sus fotos o historias, pero no contestar a sus mensajes ni responder a sus llamadas. ¿Qué clase de relaciones interpersonales se pueden formar de esta manera?
Lo triste es que muchos creen que esa es la nueva manera de relacionarse, seguir las modas, nos quita pensamiento crítico, nos limita en nuestras decisiones, somos presos de lo que alguien más determino que es lo correcto y lo que no, permitimos que nuestra brújula moral sea lo que hacen los demás en este momento, realmente te animo a que una moda no sea tu límite, no permitas que la manera pasajera de hacer las cosas limite tus relaciones interpersonales, no te sientas feo o fea porque no tenés esos jeans que tanto se usan hoy, no te permitas sentirte excluido porque te gusta la música clásica y no la música urbana, a fin de cuentas todo eso resulta pasajero, no negocies lo que de verdad te gusta por una careta, que te aseguro que mientas más la sostengas más pesada va a ser.
Tus valores no pueden ser una moda.
Tus valores y principios, no pueden ser una moda, hoy dijimos que moda significa la manera del momento, y algo que es un valor en tu vida no puede ser pasajero, afírmate en tus valores y principios confía en quien sos, no te permitas no sentirte hermosa, no te permitas no sentirte inteligente, lo que vos tenés o aparentas, no tiene nada que ver con lo que sos, quien eres nace de adentro, así como te ves vos mismo, así es como se ve de afuera, recordá, el estado de tu corazón, es tanto o aún más visible que tu estado ante la sociedad. No calles la voz de tu inspiración por los gritos de la multitud. Tenés mucho para dar y aportar, sos una persona con ideas creativas, con soluciones para vos y tu entorno, no permitas que una simple y falsa manera de hacer las cosas hoy, te prive de vivir en verdad, sos libre, nunca lo olvides, no importa lo que te digan, vos estás acá, para vivir al máximo.
Si llegaste hasta acá, te agradezco mucho tu tiempo, para mí es un sueño cumplido que puedas estar leyendo esto, estoy seguro de que si te llevas al menos un párrafo para meditar, vas a ver grandes cambios en tu vida personal, recordá no limitarte, vos podés vivir tu plenitud.
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