¿Hasta donde vas a llegar?

En la agricultura y jardinería, existe algo conocido como la ley del mínimo. Esta ley sugiere que una planta solo podrá crecer hasta aprovechar al máximo el nutriente que menos tiene. En otras palabras, una planta solo se puede desarrollar hasta el nivel de su nutriente más escaso.

Parece algo obvio, pero me sorprendió la profundidad de esta idea. Es fascinante cómo incluso las plantas necesitan vivir en congruencia con su entorno. Y es precisamente sobre la congruencia que hoy vamos a charlar.

La congruencia implica que nuestras acciones, palabras, valores y deseos estén alineados. A primera vista parece sencillo y lógico, pero déjame compartir un ejemplo personal.

Siempre he afirmado que amo escribir y que quiero dedicarme a ello, vivir de los ingresos que pueda generar escribiendo y enseñando. Sin embargo, hasta hace unos meses, apenas dedicaba tiempo al desarrollo de este proyecto. Carecía de planificación y una dirección clara, solo tenía un deseo sin acción. Este es un claro ejemplo de incongruencia.

¿Por qué estamos hablando de congruencia cuando empezamos hablando de plantas?

Porque la congruencia es la ley del mínimo en las personas.

¿Alguna vez has sentido que no avanzas en tus proyectos? Esto está relacionado con la congruencia. Tu vida es un compuesto integral y requiere que, a medida que crezca una habilidad o talento, también crezcas en otras áreas. Permíteme volver a utilizar mi ejemplo.

Para escribir mejor, necesito escribir más, lo que requiere más tiempo. Para tener más tiempo, debo levantarme temprano, lo que a su vez requiere acostarme temprano, y así sucesivamente.

Recuerdo el caso de un amigo que atravesaba un momento muy difícil en su vida personal. Un día, me dio la oportunidad de darle un consejo y le dije: “Para empezar a sentirte mejor, necesitas barrer tu casa”. Se molestó conmigo, pensando que estaba bromeando: “¡Con los problemas que tengo! ¡Te crees que barriendo mi casa lo voy a poder arreglar!”, me respondió. Con el tiempo, mi amigo comenzó a ir a terapia con un psicólogo. Después de algunas sesiones, le pregunté cómo le estaba yendo y me respondió riéndose: “Me mandó a ordenar mi casa”.

Cuando siento que no puedo controlar lo que me pasa, un paso práctico y rápido es empezar por arreglar las cosas obvias que están bajo mi control. Hay un libro muy famoso de un ex militar llamado William H. McRaven titulado “Tiende tu cama”, donde él cuenta que comenzar tu día tendiendo tu cama significa que ya tu día tiene una victoria personal.

Las victorias personales son muy importantes para la autoestima, pero también para mantener la congruencia. Si no somos capaces de “triunfar” en las cosas cotidianas sobre las que tenemos control y vivimos día a día, es muy probable que cualquier otro proyecto nunca deje de ser un sueño.

Toma unos minutos para visualizar la vida que quieres tener. ¿Cómo viviría esa versión de ti que deseas alcanzar? Ahora, ¿esa versión tendría tus hábitos? ¿Dejaría la taza sucia en la bacha? ¿Se relacionaría con las mismas personas? ¿Pasaría la misma cantidad de horas viendo Netflix? La lista sigue, pero creo que ya entendiste el punto.

Claro que todas estas son cosas que puedes hacer y no tienen nada de malo. El asunto está en hacer una evaluación sobre tu vida y descubrir si te sientes bien con ella.

Esta sensación generalmente ocurre cuando elijo hacer algo que me da placer en el momento, pero que después requiere un esfuerzo. Volviendo al ejemplo de la taza, en el momento es un alivio porque tomé mi café sin la consecuencia de limpiar mi taza, pero el problema es que luego tendré que lavar la taza y no disfrutaré de ningún café.

Asume un compromiso personal y comienza a arreglar las cosas en tu vida poco a poco. No dejes cosas tiradas en tu casa, ordena tu escritorio en tu trabajo, trata amablemente a las personas sin importar quiénes sean… Establece valores en tu corazón y no los cambies según la situación.

En resumen, la congruencia es la clave para cultivar una vida plena y satisfactoria. Al igual que las plantas necesitan adaptarse a su entorno para crecer saludablemente, nosotros también debemos alinear nuestras acciones con nuestros deseos y valores para alcanzar nuestro máximo potencial. Al hacerlo, no solo nos acercamos a nuestros objetivos, sino que también cultivamos una sensación de integridad y bienestar en cada faceta de nuestras vidas. Recordemos que, al trabajar en armonía con nosotros mismos, podemos florecer de manera auténtica y completa.

¡Gracias por acompañarme en este viaje de reflexión y crecimiento personal!, me esfuerzo por ofrecerte contenido valioso y motivador para inspirarte en tu camino hacia una vida más plena y satisfactoria.

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Construyendo una vida que puedas amar.

Si durante los próximos 5 años, repitieras tu rutina de los últimos 90 días ¿Estarías más cerca o más lejos de cumplir tus metas y vivir tus sueños?

Toma unos minutos para reflexionar, la pregunta puede parecer muy amplia y profunda, pero la respuesta es sencilla “sí” o “no” es todo lo que podés responder, es probable que al igual que yo la primera vez que me lo pregunte, pienses “Bueno, en algunas cosas si y en otras no” y con ese pretexto me convencí mucho tiempo que así como estaba, estaba bien, pero entendí esto, Si no es un rotundo “Sí” entonces es un claro “No”. 

Tal vez suene muy fuerte, pero no es para decepcionarte o amargarte, te invito una vez más a este viaje de lectura, encontrémosle la vuelta a esto juntos.

Como te decía, si tú “sí” no es muy seguro, es claro que es un “no”, pero eso no es algo malo, ¿sabes por qué? Porque significa que aún tenés un camino de crecimiento para recorrer, “no” quiere decir que aún podés mejorar la calidad de tu día a día, si tu respuesta fuera un rotundo “sí” significaría que estás a tope, que la manera en la que vivís hoy ya está, hasta ahí llegaste, y no pienses que te estoy juzgando sin conocerte, soy un verdadero fanático del potencial de las personas y he visto docenas de veces a personas poder superarse a sí mismas, por eso sé que vos también podes.

Los 90 días del resto de mi vida:

Nadie va a morir, tranquilo, pero usando la lógica del primer enunciado, significaría que los próximos 90 días podrían ser muy importantes, lamentablemente muchas personas van por la vida esperando un momento eureka, que sería como un momento donde se les ocurre una gran idea y creen que con eso será suficiente para cambiar por completo su vida, la realidad es que eso, en la gran mayoría de los casos no es así. 

Por dos razones principalmente.

Una es que esos momentos eureka llegan después de un largo tiempo de trabajar sobre una idea.

La segunda es que muchas veces estamos muy ocupados en nuestra rutina e ignoramos esas grandes ideas. 

Las personas creemos que en determinado momento esa oportunidad que lo cambiará todo va a aparecer, y no digo que eso no pueda ocurrir, pero ¿Qué tal si en vez de esperar ese momento, vos mismo lo construís?

¿Vas captando a lo que me refiero sobre los próximos 90 días?

¿Entonces si esto no va a pasar de repente que hago? Bueno, la respuesta es bastante sencilla. “Todo importa” 

Todo Importa

Leer una página de un libro siempre será mejor que no leer nada, caminar 100 mts siempre será mejor que no caminar, escribir un párrafo al día siempre será mejor que no escribir nada, podrás pensar que son acciones insignificantes, la mayoría de las cosas que hacemos durante el día parecen pequeñas, pero son las que verdaderamente importan. 

La vida se construye mayormente de momentos pequeños, y también acordate de esto, más vale hecho que perfecto.

Muchas personas quieren arrancar por el final, quieren leer 12 libros al año cuando ni siquiera leen una página al día, o quieren salir a correr 10k y no toman tiempo de caminar durante unos minutos durante el día. 

Pero imagina que los próximos 90 días te propones caminar 100 mts por día y cada día sumar 100 mts más, al final de esos 90 días estarás caminando 9k y muy probablemente estés listo para correr.

Esos 100 mts más que parecían insignificantes, te preparan de maneras que no te imaginas para cumplir tus objetivos y vivir una mejor vida.

Ahora imagina repetir esos 90 días durante los próximos 5 años, ¿estarías más cerca o más lejos de vivir tus sueños? Te doy un ejemplo, escribiendo un párrafo por día durante 90 días, en un año y medio tendrías terminado un libro de unas 300 páginas. 

No subestimes el poder de la constancia y la disciplina

Alcanzar y cumplir objetivos, no depende de que tan bueno seas, sino de cuan disciplinado estés dispuesto a ser, hace poco leía a un autor que decía que la disciplina es la capacidad de poner en orden el caos, y me pareció fantástico y muy real, en nuestra vida hay caos por naturaleza, pero al saber que eso va a ser así me puedo esforzar para poner las cosas en orden y seguir avanzando, lamentablemente hoy la instantaneidad que ofrece el internet y las redes sociales nos han envenenado con envidia y el deseo de que todo se cumpla ya, he hablado con jóvenes de 22 años frustrados porque aún no se fueron de la casa de sus padres y no tienen un trabajo que le da 5 mil dólares al mes… Para amigo, esa realidad te la vendieron, si puede que halla algunos, pero tranquilo tenés aún mucho tiempo para trabajar y construir ese futuro. 

La clave está en fijar un norte, y trabajar todos los días al menos un paso a la vez, yo vivo mi vida personal como si fuera un escritor, aunque no me dedico a eso ni vivo de eso, pero me aseguro de todos los días construir ese futuro, si durante 90 días escribo 30 minutos al día, y lo repito por los próximos 5 años ¿te imaginarás cuanto abre escrito para entonces? Es mi norte y trabajo todos los días por ello, tal vez hoy no vea “resultados” pero no se trata de eso.

Construyendo una vida que puedas amar. 

Lo que de verdad importa acá es que puedas construir una vida que ames, el problema con esta cuestión de los 90 días, es que nuestra vida generalmente está llena de pequeñas cosas que ignoramos, pero que en el fondo no queremos vivir. 

No queremos levantarnos tarde, estar en una mala condición física, no queremos comer de manera no saludable, no queremos tener una mala relación con nuestra familia, pero todo eso está al alcance de tus decisiones, no trates de levantarte a las 6 am si todos los días te despertás a las 11 am, empezá de a poco 10:50 AM, luego 10:40 AM.

Eventualmente, llegarás a tu objetivo, si tratas de levantarte 5 hs antes de lo que haces normalmente de un día para el otro vas a generar mucha frustración en tu vida y eso va a hacer que ya comiences tu día frustrado por no poder completar tu primer objetivo de la mañana.

No te quiero marear más con reflexiones, pero pensá ¿qué vas a hacer los próximos 90 días?, y si mantenés esas rutinas sostenidas en el tiempo, ¿qué resultados obtendrías?

Antes de irme te quiero dejar 4 tips de como construir un nuevo hábito para esta nueva etapa de tu vida. 

  • Hazlo sencillo: No la compliques, es mejor proponerte leer 5 minutos diarios que proponerte leer 5 libros al año.
  • Hazlo obvio: Tenés que poder ver en tu entorno que ese nuevo hábito es necesario y establece momentos para hacerlo, por ejemplo:¿Querés salir a caminar cuando volvés del trabajo? Deja tu ropa lista por la mañana antes de irte, cuando llegues a tu casa y veas la ropa deportiva lista para salir a hacer ejercicio, te vas a sentir más motivado para poder salir. 
  • Hazlo atractivo: Trata de hacer algo que te guste, y si no te gusta y es necesario, busca la manera de que sea más atractivo, por ejemplo podés crear un sistema de recompensa luego de haber completado tu semana.
  • Hazlo placentero: Imagina si cada vez que querés leer un libro tenés que desocupar tu escritorio porque está lleno de cosas, tenés que revolver cajas de libros buscando porque no sabes donde quedo, te complicas. Trata de dejar tu entorno listo para activar tu nuevo hábito y asegúrate de tener todo lo necesario a mano. 

Gracias por acompañarme hasta el final, espero que disfrutes de esta lectura y de muchas más, para mí es un privilegio compartir estos párrafos con vos. 

Si te gusto este post compartilo en tus redes, con tus amigos y familia. 

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Enójate un poco dale.

Imagínate que siempre tuviste la respuesta, que siempre estuvo a tu alcance lo que necesitabas para solucionar eso, pero ya es tarde, ya se te pasó.

¿Cómo te sentirías? 

No me contestes…

Tranquilo, no está todo perdido, te encontraste con el genio de la lámpara y le pedís que te lleve al momento exacto en el que podías cambiar todo. 

¿Tentador, no? 

Malas noticias, cuando llegas a ese punto exacto, no volvés con lo que sabes hoy… entonces haces lo mismo.

El ciclo se repite infinitamente.

Sí, lo sé, ciencia ficción.

Mira, voy a ser muy directo, es probable que no te conozca, y ese sería tu argumento perfecto para pensar que yo no sé nada de vos, pero no te precipites tal vez se una cosa o dos.

 Basta de misterio, vamos a lo nuestro.

Hoy tal vez estés atravesando situaciones, de tipos varios, economía, salud, familia, relaciones personales, etc.

Lo primero que te quiero decir es que lo siento, anhelo que todo mejore pronto.

Lo segundo que te voy a decir es como hacer que mejore.

Vos podés.

¿Trillado? Sí, ¿Real? También.

No te lo diría si no estuviera convencido, viste que al principio ya era tarde para cambiar tu situación, bueno, en realidad no es que era tarde, sino que no podés cambiar lo que ya pasó, podes ahora cambiar lo que va a pasar ¿Cómo? Acá empieza lo divertido.

Vos sos un ser fantástico, pensá en tu simple existencia, para la bilogía un enorme cúmulo de células, con una diferencia en tu código genético de menos del 10% con una banana, sos literalmente un milagro genético, autoinmune, inteligente, creador de la pantalla que estás mirando, creador de la electricidad que le dan poder, fua, pensar en lo que sos me vuela la cabeza.

No te quiero adular, quiero que tomes perspectiva.

¿Por qué? Para que te saques de la cabeza esa idea de que sos una casualidad, perdón mi rudeza, pero estás literalmente diseñado para superar todo lo que tengas enfrente.

¿Por qué te rendís? ¿Por qué haces vista gorda a lo que sabes que tenés que hacer? 

¡Levántate de esa silla y empezá! 

¿Sabes por qué hice el cuento imaginario del genio de los deseos? 

Por qué la vida que hoy sufrís, en el final darías lo que fuera por tener una oportunidad más.

¿Sabes por qué? Porque en el fondo sabes que lo que te pasa tiene una solución y esa solución está en vos, es por eso que te querés quedar en esta vida 

 

Nada hoy estoy un poco menos “empático” que lo habitual, pero entendeme, literalmente sos fabuloso, una obra maestra y estás desperdiciando todo eso porque las cosas no salen como lo esperas. ¡No lo aguanto más, te necesito, necesito que despiertes y le des a esta sociedad lo que necesita de vos! 

Enójate dale, que te indigné desperdiciar tu potencial, así no seguís un día más tirado sufriendo por lo que pasó o lo que puede pasar.

Nada esto no tiene un cierre dulce.

Llegó la hora de elegir entre sufrir el dolor de quedarte cómo estás o de sufrir el dolor de crecer.

Ambos caminos duelen, pero solo uno te lleva a dónde de verdad querés estar.