Un líder feroz como un lobo.

En el corazón del invierno, cuando la nieve cubría la tierra como un manto blanco y el viento aullaba con ferocidad, una manada de doce lobos luchaba por sobrevivir. El frío era implacable y la comida escaseaba. Los lobos, debilitados por el hambre, se acurrucaban unos junto a otros para compartir el calor corporal, buscando refugio en la madriguera.

Akela, el lobo alfa, observaba a sus hermanos con una mirada llena de preocupación. Su corazón se llenaba de angustia al verlos tan débiles y desfallecidos. Sabía que era su deber como líder encontrar comida para su manada, pero el camino estaba plagado de peligros y las posibilidades de éxito eran escasas.

Con un profundo suspiro, Akela se despidió de su manada y emprendió su viaje en solitario. Caminó durante días y noches, atravesando la nieve y el hielo, guiado por su instinto de supervivencia. La lucha contra el hambre y el frío era constante, pero la responsabilidad hacia su manada lo impulsaba a seguir adelante.

Finalmente, después de una ardua búsqueda, Akela encontró a su presa: un majestuoso alce que pastaba en un claro del bosque. El lobo alfa sabía que este era el momento de actuar. Con un rugido feroz, se lanzó sobre el alce, iniciando una batalla épica.

La lucha fue dura y sangrienta. El alce era un oponente formidable, pero Akela estaba decidido a vencer. Utilizando toda su fuerza, astucia y experiencia de cazador, logró derribar al alce. Exhausto y herido, Akela se acercó a su presa con una mezcla de alivio y tristeza.

En ese momento, un aullido resonó en el bosque. Era la manada de Akela, que había escuchado el combate y se acercaba con cautela. Al ver al alce abatido, los lobos estallaron en un coro de alegría y agradecimiento.

Akela, con un esfuerzo titánico, se subió a una roca cercana y aulló con todas sus fuerzas, llamando al resto de su manada a unirse al festín. Los lobos, hambrientos y debilitados, se apresuraron a devorar la carne del alce, sin percatarse de que su líder aún no había probado bocado.

Akela los observaba en silencio, sintiendo una mezcla de satisfacción y dolor. Su corazón se llenaba de orgullo al ver a su manada alimentarse y recuperarse, pero también sentía un profundo cansancio y una gran debilidad física.

Durante toda la noche, Akela vigiló a su manada, protegiéndola de cualquier peligro y asegurándose de que todos comieran hasta saciarse. Cuando finalmente llegó el amanecer y los lobos se acurrucaron para dormir, Akela se retiró a un lugar apartado, exhausto y hambriento.

Al día siguiente, la manada despertó con nuevas fuerzas y ánimos. Akela, aún debilitado por la batalla y la falta de alimento, se reunió con ellos y los guió de regreso a la madriguera.

A partir de ese día, la manada de Akela nunca volvió a pasar hambre. El sacrificio silencioso del lobo alfa había asegurado su supervivencia y fortalecido el vínculo entre ellos. La historia de Akela se transmitió de generación en generación, recordándoles a todos el valor del liderazgo, el sacrificio y la importancia de cuidar a la manada.

Si bien la mayoría de los lobos no comprendieron la magnitud del sacrificio de Akela, dos jóvenes de la manada quedaron profundamente inspirados por su acto de valentía y desinterés. Uno de ellos, con el corazón lleno de admiración por su líder, juró seguir sus pasos y convertirse en un líder tan ejemplar como Akela. El otro lobo, sintiendo un nuevo impulso de independencia y aventura, decidió abandonar la manada para forjar su propio camino y crear su propia familia.

Años más tarde, el primer lobo se convirtió en el nuevo líder de la manada, guiándolos con sabiduría y compasión, inspirando a las nuevas generaciones con la historia del sacrificio de Akela. El segundo lobo, por su parte, fundó una nueva manada en un territorio lejano, llevando consigo las enseñanzas de su antiguo líder y transmitiéndolas a su propia descendencia.

La historia de Akela se convirtió en una leyenda entre los lobos, un recordatorio del verdadero significado del liderazgo, la importancia del sacrificio y el poder de la inspiración. Su legado perduró a través del tiempo, inspirando a lobos de todas las manadas a buscar la grandeza en sí mismos y en el bienestar de su comunidad.

  • El liderazgo no se trata de poder y reconocimiento. Akela, a pesar de ser el lobo alfa, no buscaba la gloria personal, sino el bienestar de su manada.
  • El verdadero líder es aquel que está dispuesto a sacrificarse por los demás. Akela puso en riesgo su propia vida y su bienestar para asegurar la supervivencia de su manada.
  • La fuerza de un equipo reside en la unión y el apoyo mutuo. Los lobos de Akela se fortalecieron y se unieron aún más gracias a su sacrificio.
  • Un buen líder inspira a los demás a ser mejores versiones de sí mismos. El sacrificio de Akela inspiró a dos jóvenes lobos a seguir diferentes caminos, ambos con el objetivo de alcanzar la grandeza y contribuir al bien común. Un líder inspirador motiva a sus seguidores a soñar en grande y a trabajar duro para alcanzar sus metas.
  •  El liderazgo efectivo no siempre es reconocido o comprendido por todos. Algunos miembros de la manada de Akela no comprendieron la magnitud de su sacrificio. Sin embargo, su legado perduró a través del tiempo, inspirando a otros a seguir sus pasos y a valorar el verdadero significado del liderazgo.
  • Un líder deja un legado que trasciende su propia vida. Las acciones y decisiones de Akela tuvieron un impacto profundo en su manada y en las generaciones futuras. Un buen líder deja un legado positivo que continúa beneficiando a los demás incluso después de su partida.

Gracias por acompañarme en esta lectura, espero te haya gustado este nuevo estilo, no todo lo que escriba va a tener este formato, elegí una historia para hablar sobre liderazgo porque sé que puede ser más gráfica que el desarrollo de algunos conceptos, en otra oportunidad hablaremos de conceptos más puntuales, espero esta historia te inspire a entender lo importante que eres como líder en el lugar que ocupas hoy.

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Descubre tu propósito – Parte 1

“El propósito de la vida es encontrar tu don. El significado de la vida es darlo.” – Pablo Picasso.

En una tranquila noche estrellada, un padre y su hijo se sentaron juntos frente a una fogata. El hijo, mirando el cielo oscuro, preguntó: “Papá, ¿cuál es el propósito de la vida?”

El padre, reflexionando por un momento, respondió con una sonrisa: “Hijo, imagina que estás en un viaje en barco. Este barco representa tu vida, y tú eres el capitán. Tu propósito es navegar este barco hacia un destino significativo y satisfactorio”.

El hijo frunció el ceño, confundido. “Pero papá, ¿cómo sé cuál es mi destino?”

El padre colocó una mano sobre el hombro de su hijo y dijo con calma: “El destino está en tus manos, hijo mío. Es tu responsabilidad descubrirlo. No tengas miedo de explorar, de enfrentar desafíos y de seguir tus sueños. Tu propósito es encontrar lo que te hace sentir vivo, lo que te llena de alegría y significado”.

El hijo asintió, comprendiendo un poco más. “Entonces, ¿mi propósito es poder vivir mis sueños?”

El padre sonrió con orgullo. “Sí, hijo. Pero recuerda, el propósito también radica en cómo impactas en el mundo que te rodea. Sé amable, ayuda a los demás, sé un buen amigo y un buen ciudadano. Tu propósito es dejar este mundo un poco mejor de lo que lo encontraste”.

El hijo abrazó a su padre con gratitud. “Gracias, papá. Ahora sé cuál es mi propósito: navegar mi barco hacia mis sueños y dejar una huella positiva en el mundo”.

Es muy probable que en algún momento de tu vida te hallas preguntado “¿Por qué nací?” “¿Cuál es mi propósito?”, y si bien la respuesta a esas preguntas es muy personal, no necesariamente es una pregunta imposible de responder. 

La búsqueda de sentido ha acosado a la humanidad por generaciones, las personas han tratado por años de encontrar un propósito universal que en un punto nos una a todos, ese propósito existe claro, pero lo vamos a charlar mejor otro día, hoy quiero que nos enfoquemos puntualmente en vos como individuo.

¿Cómo sé cuál es mi propósito?

No es una pregunta sencilla de responder, pero primero te quiero aclarar que no sos una casualidad, no llegaste a este mundo porque sí, tenés un propósito que vivir, sé que a veces podés sentir que eso no es cierto, pero te aseguro que no importa cuál sea tu circunstancia, la razón de que hoy estés vivo significa que tenés un propósito por vivir. 

Está más que claro que yo no te puedo decir cuál es tu propósito, pero te puedo dar algunas herramientas que te ayuden a identificarlo: 

  • No es intelectual: Tu propósito no puede ser descubierto de manera intelectual, es una investigación personal hacia adentro, proposito revela quién eres y que podés hacer con eso, esto también incluye a tú “yo” futuro, no solo las habilidades y dones que tenés hoy, sino las que podés desarrollar. 
  • Involucra a otras personas: No existe ningún propósito de vida egoísta, siempre estaremos involucrados, he interconectados a las personas, esto no quiere decir que dependes de los demás para vivir tu propósito, esto significa que si estás viviendo tu propósito, estás afectando de manera positiva la vida de los demás.
  • No es un momento específico o un punto de llegada: Tu propósito no es un destino al cual llegar, es el mar por el cual navegamos, pensar que tu propósito es un punto fijo en el horizonte es minimizar lo que sos capaz de hacer, cuando una persona se enfoca en tener un título, o un trabajo como sentido de vida, muy a menudo cuando se llega a esa meta, muchas cosas en la vida interna de la persona se desmorona, porque un solo momento no puede contener todo tu propósito, es mucho más grande y poderoso que eso. 
  • Es tuyo, pero no te pertenece: Sé que parece confuso, pero te lo explico de una manera sencilla, lo que vos podés alcanzar con tu vida, no es solo para vos, tu propósito está vinculado a algo mayor que tu propia vida, alcanza a tu entorno, familia, y tu legado que vas a dejar en esta tierra. 

Hay mucho más que me gustaría compartir sobre este tema con vos, pero no te quiero cargar de información, esta semana quedate con esto, medítalo y disfrútate. 

Cuando llegue el momento voy a hacer una segunda parte más profunda, con cuatro puntos muy importantes: Ingreso de dinero, pasión, beneficiar a otros, y aprovechar al máximo tus habilidades. 

Gracias por compartir esta lectura conmigo, no pierdas la curiosidad, y aún más importante, no te desanimes si aún no sabes muy bien que hacer, no sos el único en esa situación, y te animo a que estés atento y vuelvas a leer este post de nuevo, sé que encontraras muchas respuestas.

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Cansado de vivir cansado.

Quien no dijo en algún momento “Estoy cansado” por qué su día fue muy largo, por costumbre, pero muchas personas ya arrancan su día llegando al trabajo el lunes por la mañana y dicen “Estoy muy cansado” ¿Qué nos espera el resto del día entonces?

Tengo que confesar que yo lo hice mucho tiempo, y puedo asegurar que de verdad me sentía cansado, pero definitivamente decirlo en voz alta no contribuía para sentirme mejor.

La palabra cansancio tiene un origen muy particular, proviene de una palabra en latín que los griegos tomaron prestada y cuando llego al castellano se utilizaron dos palabras para poder formarla, su origen significa “Desviarse del camino” qué loco ¿no? Significa esto porque era la palabra que usaban los navegantes para hacer paradas en su viaje a descansar, entonces ellos necesitaban desviarse para poder llegar a un puerto y recuperarse.

Te cuento su origen porque te quiero llevar por el mismo camino que recorrí yo sobre la reflexión que hice acerca de vivir la vida cansado, recordá esta frase “Desviarse del camino”

¿Eres de las personas que descansa en sus días libres? Por ejemplo: El domingo, ¿Nunca te paso que al llegar la noche, estás más cansado que en un día normal?

Nacidos para el éxito.

Todo ser humano tiene un instinto de éxito, nuestra prioridad no es sobrevivir, sino lograr cosas, no quiero entrar en detalles, pero hay muchos ejemplos de personas que terminan actuando de manera irracional, poniendo en riesgo su propia integridad física e incluso la de los demás con tal de alcanzar o lograr algo, por ejemplo los deportistas extremos que saltan en una motocicleta por encima de camiones encendidos fuego, es un claro ejemplo que nuestra prioridad es satisfacer nuestra necesidad de lograr cosas por encima de sobrevivir.

No, tranquilo, no me desvié del tema, el cansancio es fisiológico, claro nuestro cuerpo tiene un límite, si yo no lo cuido, con buena alimentación, buenos pensamientos, ejercicio y dormir apropiadamente, voy a vivir cansado claramente, pero te quiero llevar más allá.

Alguna vez escucharon hablar del triatlón “Iron Man” es una carrera de tres disciplinas donde los participantes comienzan nadando 3,9 Km, salen de ahí, se suben a una bicicleta y pedalean 180,2 Km y luego comienza la carrera a pie con una distancia de 42,2 Km, un total de 226,2 Km. No debe existir persona en este mundo capaz de lograr este triatlón y no terminar agotado.

En el año 2005 Jon Blais, un reconocido triatleta, fue diagnosticado con ELA (Esclerosis lateral amiotrófica) imaginen el golpe para un atleta de elite ser diagnosticado con una enfermedad degenerativa. Tres meses después de su diagnóstico, Jon participo de “Iron Man Hawái” completando el triatlón en 16h26′, siendo la primera persona en la historia en completar la competencia teniendo ELA. Para Jon, esto era mucho más importante que sus excusas, el tenía un objetivo claro, y estaba dispuesto a lograrlo.

¿Por qué te cuento esta historia?

Quiero hablarte de como tu vida puede pasar frente a tus ojos sin llegar a ningún lado mientras estás cansado.

Cansado de administrar una vida que no lleva a ningún lado.

La verdad es que si vivís tu vida día a día, sin una visión de tu futuro, sin metas, sin objetivos, vas a vivir cansado, por una simple y lógica razón, vivir requiere esfuerzo y nadie está dispuesto a esforzarse si no sabe por qué.

Te levantas por la mañana y vas al trabajo, tal vez tu trabajo no te agrade, volvés a tu casa luego de una larga jornada y no tenés nada que hacer, te haces unos mates, prendes la televisión y simplemente dejas que llegue otro día, luego de una ducha y dormir, reiniciamos el ciclo.

Hoy les contaba más arriba que nuestro instinto es el éxito, no la supervivencia, por eso dejar que la vida pase nos hace tan mal, nos hace creer que todo sería igual sin nosotros. ¿Te encontraste alguna vez pensando así? Bueno, te comunico que eso no es cierto, tenés habilidades, talentos, mucho para aportar a tu mundo y la sociedad que te rodea, vivir cansado no es la consecuencia de hacer muchas actividades, el cansancio es vivir con el peso de actividades que no tienen ningún tipo de propósito, o en palabras más sencillas, el resultado de vivir una vida en modo automático.

Hace muy poco comencé a salir a correr, ya corría en el pasado, pero hacía mucho que estaba inactivo, lo típico, al segundo día de correr me dolía todo mi cuerpo, pero era un dolor diferente, un dolor soportable y de alguna manera satisfactorio ¿Cómo es eso posible? Entendía la razón y propósito del dolor que yo sentía, por lo tanto, era completamente soportable.

Tal vez puedas estar cansado en ocasiones, pero jamás va a ser un límite si entendés por qué lo haces, te puede pasar en el gimnasio, en tu trabajo, cuando estás estudiando y tenés un examen pronto, la realidad es que el cansancio en muchas ocasiones es una alerta, y está bien, uno debe saber interpretar cuando ya es suficiente, debemos cuidar nuestro cuerpo, alimentación, ciclo del sueño, la propia presión que ejercemos sobre nosotros, pero que tu cansancio no sea una excusa para no destacarte, “Mira a las personas que admiras, y pregúntate que hacen… Cuando vos estás durmiendo ellos ya llevan dos horas de preparación” escuché una vez y cambió mi manera de pensar sobre dormir hasta tarde por estar “muy cansado” entre 7 hs y 8 hs de sueño son suficientes, dormí más de eso y vas a ver qué vas a estar aún más cansado.

Lejos de querer criticar los hábitos de cada persona, quiero ayudarte a que reflexiones y despiertes, si hoy estás demasiado cansado ¿Por qué es?

¿Vivís la monotonía de solo trabajar para sobrevivir? ¿Solo haces lo que tenés que hacer para cumplir?

Es importante entender que en nuestra vida nos tenemos que esforzar, ya que tengo que invertir tiempo, dinero, vida, no te limites a simplemente sobrevivir, desafíate, establece metas y objetivos más allá del razonamiento natural, eso te va a ayudar a que aunque estés cansado salgas de tu cama para estudiar, para hacer ejercicio, porque vas a usar tu vida para disfrutar y no, para solo existir.

Te va a sonar como un cliché, pero la vida es para vivirla, no la malgastes, alcanza metas, ayuda a los demás, ¡despertá! No le quites a tu entorno la posibilidad de verte brillar, tu aporte es único, te necesitamos.

¿Por dónde empiezo?

También soy realista, sé que en muchos casos la situación es difícil, y sé que tal vez no veas una salida… Esto es personal, pero para mí no existe dolor más grande que ver a una persona desperdiciar todo su talento, es por eso que escribo estas líneas, probablemente hoy estés obligado a hacer muchas cosas por responsabilidad, por tu familia, pero no te conformes, correr 10 minutos siempre va a ser mejor que no correr, leer una página será mejor que no leer ninguna, lo importante es que des el paso, que puedas aliviar tu tensión diaria dedicando al menos 5 minutos a algo que te apasiona realmente, toma mi consejo no tenés mucho para perder si se trata de hacer algo que te apasiona, al principio será motivación más tarde disciplina y pronto verás los frutos de tu inversión.

Antes de despedirme, te dejo algunos pasos prácticos que en lo personal a mí me funcionaron muy bien:

    • No comiences tu día hablando de lo cansado que estás, aunque estés muy cansado, tu cerebro no distingue la realidad de lo que vos pensás, entonces si te levantas y dices “Que bien me siento” tu cerebro poco a poco empujara ese cansancio matutino y crearas el hábito de levantarte con otro pensamiento (Inténtalo, no tenés nada que perder).
    • No te canses por adelantado, no pienses lo cansado que vas a estar antes de salir a caminar, o de ir a trabajar, una mala disposición a la actividad próxima baja enormemente tu rendimiento, lo que implica que tenés que utilizar más recursos físicos para equilibrarlo, lo que si va a finalizar en estar realmente muy cansado, incluso antes de haber comenzado.
    • Se agradecido con tu realidad, tal vez hoy no vivas lo que querés, o estás lejos de alcanzar eso que deseas, pero la realidad es que quejarte no te va a ayudar, simplemente te va a alentar a que no quieras hacer nada, ya que si tu trabajo no te gusta y te quejas de él, por razones lógicas no vas a querer invertir para ser mejor, el agradecimiento es el mejor agente de cambio.

Gracias por quedarte hasta el final, realmente deseo que este tiempo que invertiste en lectura traiga frutos a tu vida, si puedes aplicar algo de todo lo que leíste hoy te aseguro que invertiste bien tu tiempo.

“Y bueno, yo ya soy así”

“Y bueno, yo ya soy así”, ¿Escuchaste a alguien decir esto alguna vez? Estoy seguro de que no fui el único, esta afirmación se utiliza mucho para justificar nuestras acciones, por ejemplo, si en una reunión de amigos alguien se levanta a juntar la mesa y le dicen, “tranquilo, después junto” la persona podría decir: “no me molesta juntar, yo siempre lo hago” ¿Qué opinas de esto?

La realidad es que aunque te “nazca” no quiere decir que debas hacerlo, por supuesto, juntar los platos no tiene nada de malo, pero te voy a contar una experiencia personal: A mí me encanta cocinar, sobre todo para mis amigos, y me gusta mucho atenderlos cuando nos reunimos. Esto implica que gran parte de la reunión este más atento a sus necesidades que a lo que realmente está pasando, mientras yo estoy en la cocina preparando todo yendo y viniendo, me estoy perdiendo el porqué de la reunión que es pasar tiempo con ellos. No tiene nada de malo que me guste ser un buen anfitrión, pero mi interés estaba puesto en satisfacer mi “yo ya soy así” que en pasar tiempo con ellos. Un día mis amigos hicieron huelga, y no comieron nada de lo que prepare hasta que no deje de dar vueltas y me senté en la mesa con ellos. El mensaje fue muy claro: “Pablo, venimos a pasar tiempo juntos, no a que seas nuestro mozo”.

Cambio mi perspectiva, y hoy ya no lo hago tanto. Aún existe ese deseo, ese “me nace ser así” en mí, pero entiendo que no puedo justificar mis acciones de esa manera.

Cuando alguien dice “Yo ya soy así”, hay algo que está muy claro, cree que no puede cambiar.

Lo que crees creas.

Cuando justificamos nuestras acciones por nuestra manera de ser, estamos quitando la responsabilidad de nuestros hombros y culpando a la biología. Es normal escuchar a personas decir cosas como “esta actitud la saque de mi mamá”, se nos ha formado bajo la creencia de que algunas cosas no cambiaran jamás, que si mi Papá tiene mal carácter hay muchas chances de que yo lo tenga y no poder hacer nada al respecto. Aún tenemos esa fuerte creencia de que las cosas “vienen en la sangre”. No desacredito bajo ningún punto la genética y lo que ello implica, pero quiero llevarte a reflexión, ¿Hasta qué punto tu conducta está determinada por una fuerza tan poderosa que te impide cambiar?

ADN de un campeón

No está en tu ADN por ejemplo, ser egoísta o envidioso, esas cosas las aprendiste.

No necesariamente te lo enseñaron, o lo adquiriste como “algo malo”, pero son comportamientos que absorbiste y que hoy son parte de tu conducta.

La manera en la que vemos y reaccionamos al mundo no es casual, todo son conductas aprendidas de nuestro entorno, no es genética que tengas el carácter de tu mamá, es cultura, porque fue quien te modelo, desde que naciste hasta que te convertiste en adulto, es importante no confundir las cosas. 

¿Que significa que sea cultura? Que vos lo podés cambiar, en tu nuevo hogar, cuando vivas solo, o incluso aún en lo de tus padres, tu comportamiento estará determinado por tus decisiones, la genética se ocupa de otras cosas, como por ejemplo a qué edad te vas a quedar calvo. 

Nadie es igual a otro ser humano, todos somos muy distintos y complejos. Cambiar no es igual de fácil para todos, pero sí la fórmula es igual para cada persona.

Cambia tus pensamientos

La manera en la que piensas es la manera en la que vives, la influencia más poderosa en tu vida es tu meditación, eso que masticas por dentro todo el día.

Una de las claves para cambiar tu manera de pensar es conocerte en profundidad, entenderte. Sonará redundante, pero tenés que pensar ¿Por qué pienso así? Suena hasta casi filosófico, pero es importante que identifiques en tu vida ciertos patrones de pensamiento y los cuestiones.

Cuando era adolescente, le tenía terror a las arañas, veía una y sentía como se me empezaba a cerrar el pecho. Hasta que un día, luego de una situación de temor con una araña, me pregunte ¿A qué le tengo tanto miedo? Entonces empecé a investigar las arañas que viven en mi ciudad. Internet facilitó mucho no tener que manipular arañas reales, pero un día tome coraje y le pedí a mi hermano mayor que ponga una araña en un frasco y me la dé, la observe por un par de días, la alimente y me di cuenta de que no tenía nada por lo cual entrar en pánico, no era más que un bicho. ¿De dónde salió mi miedo entonces? Mi cuñada. Bueno, no era su culpa, pero Ella vivía con nosotros en ese tiempo, y cada vez que una araña aparecía, comenzaba a gritar y a subirse a donde pueda con tal de estar lejos del pequeño arácnido. Voy a sumar que en el patio de mi casa mi padre siempre tuvo su taller de carpintería, las arañas abundaban en casa. Ver su reacción, poco a poco fue entrando en mí, y terminé imitando una conducta. No la culpo, ella aún tiene miedo a las arañas, pero a lo que voy es: Podés cambiar tu conducta frente a las situaciones. Tal vez a vos no te funcione leer sobre un tema y tener información suficiente para enfrentarlo, pero yo me investigue, me descubrí, y entendí que para mí ese era el camino.

Hoy existen muchas herramientas para ayudarte a entender más tu personalidad: Los lenguajes del amor, el test del eneagrama, las inteligencias múltiples. Todo eso te va a ayudar a conocerte mejor, pero te animo a que esos no sean tus nuevos modelos de pensamiento… Si no vamos a terminar cambiando el “Yo ya soy así” por el “pasa que yo soy eneatipo tipo 1” (el perfeccionista, uno de los eneatipos).

Vamos a cambiar una excusa por otra igual de inválida, vos no sos así y eso es todo.

Tenés plenitud de herramientas y sobre todo una identidad inconmovible, que no varía según ninguna situación, no te creas la mentira de que tenés una personalidad defectuosa.

No vivís como vivís por como sos, estás así por cómo crees de vos.

Si crees que el dinero no te alcanza, no importa si en algún momento ganas mucho más dinero, financieramente te vas a manejar mal, porque cuando tengas más para gastar, lo vas a malgastar porque ya estás convencido que de todos modos no te va a alcanzar el dinero.

No te encierres, ni te limites, tal vez todo esto que te dije ya lo sepas, pero todos, en algún punto, justificamos algo que nos pasa bajo la creencia de que no lo puedo cambiar o que tal vez sea muy difícil. Busca hacia adentro conócete, vas a descubrir mucho oro, vas a encontrar placer en la gratitud, vas a vivir más tranquilo si dejas de querer tener el control de todo. Ya no te va a importar lo que otros opinen de vos, sos tan único que nadie puede ser como vos, no lo desaproveches.

¿Entonces?

Es real que muchas personas están cómodas aún en situaciones que no disfrutan, y para muchos es una ventaja decir “Yo soy así” pero como dijo Albert Einstein, “Dejar de aprender es comenzar a morir.” 

Es muy probable que mucho de lo que ya esté en tu personalidad sea maravilloso y puedas justificar tu actitud, pero quedarte con la idea de que nada puede cambiar, es una manera de ver la vida muy limitada, te invito a que seas inconformista, pero de manera saludable, no quejándote de la vida, sino desafiándote a no vivir por debajo de quien podés ser en verdad. La diferencia entre las personas exitosas y las que no lo son radica no tanto en las habilidades que tienen, sino en cómo usan esas habilidades. Está en la actitud, la perseverancia y el compromiso con lo que hacen.

Te invito a que tengas presente esta pregunta ¿Por qué pienso así? Es probable que encuentres que en tu vida hay muchas cosas que no te has cuestionado en profundidad y que podés mejorar para sacar el máximo provecho a tu vida.

 

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