De la Ansiedad a la Acción: Pasos para Recuperar el Control de tu Vida

 

“Hoy todo es ansiedad. Lo mío no es ansiedad, yo solo quiero que las decisiones que estoy tomando me den resultados, pero hoy.”
Fragmento de una charla anónima.

En nuestra sociedad actual, palabras como ansiedad, frustración e incertidumbre se han vuelto moneda corriente. Parecen describir perfectamente el estado emocional de millones de personas enfrentadas a un ritmo de vida cada vez más acelerado. ¿Quién no ha sentido esa necesidad de resultados inmediatos? De tomar una decisión y ver, casi al instante, que fue la correcta.

Sin embargo, detrás de esa urgencia subyace una lucha constante con la realidad: los grandes cambios, los logros significativos e incluso las soluciones más simples rara vez son inmediatos. Entonces, ¿qué podemos hacer frente a este panorama? ¿Cómo evitar que la ansiedad nos domine y transformar la frustración en acción efectiva?

Pensar en el largo plazo

Tal vez te has preguntado si las decisiones que estás tomando son las correctas. Si es así, quiero invitarte a mirar más allá del resultado inmediato. Imagina el caso de las inversiones a largo plazo: ahorrar una pequeña cantidad de dinero hoy no te traerá beneficios inmediatos; incluso podrías sentir que estás perdiendo algo. Pero si mantienes ese hábito constante y reinviertes los intereses generados, con el tiempo habrás construido una base sólida. Esa base podría ser la clave para iniciar un negocio o aprovechar una gran oportunidad que, de otro modo, no habría sido posible.

Superar la ansiedad es similar. Aunque no estés seguro de algunas decisiones, seguramente hay otras que sabes que son las correctas. Por ejemplo, ser un buen empleado no garantiza que algún día seas un emprendedor exitoso, pero cumplir con tus horarios, tratar bien a tus colegas y construir relaciones de confianza te ayudará a crear un entorno propicio para alcanzar tus metas en el futuro. ¿Ves mi punto? Combatir la ansiedad, la frustración y la incertidumbre se trata de salir del futuro y enfocarte en lo mejor que puedes hacer HOY.

Sigue haciendo lo que sabes que tienes que hacer

Quiero que recuerdes esto: “Sigue haciendo lo que sabes que tienes que hacer, mientras necesites hacerlo.” No te desvíes. Si sabes que lo que estás haciendo hoy es lo correcto, no lo cambies solo porque los resultados no son inmediatos. Persevera.

Puede que creas que la falta de resultados es una señal para desistir, pero no abandones tus convicciones. Solo cambia tu camino si has aprendido algo que te hace ver las cosas de manera diferente. ¿Parece confuso? Permíteme darte un ejemplo más personal.

Te cuento una experiencia personal

Recientemente comencé a crear contenido para mis redes sociales en forma de videos cortos. Aunque tengo algunos conocimientos sobre el tema y amigos que son expertos, además de una infinidad de consejos disponibles en internet, decidí no seguir todas las “reglas” que recomiendan. No fue por orgullo ni porque no creyera que eran útiles, sino porque para mí, crear contenido es algo personal. Es un deseo propio. Quiero respetar mi ritmo, mi estilo y mi forma de experimentar.

Claro, podría preocuparme pensando que, si no sigo esos consejos, nadie verá mis videos o no llegaré al público adecuado. Pero prefiero mantener mi tranquilidad y seguir haciendo lo que creo correcto, hasta que descubra algo nuevo que me haga cambiar de opinión.

¿Te parece complicado? Yo creo que no.

Vas a sentirte ansioso, estoy seguro. De la frustración no te vas a escapar. Pero te garantizo que puedes salir de ese estado con la decisión consciente de respetar tu ritmo, de no buscar resultados inmediatos.

Tengo muchísimo para charlar de esto contigo, pero no quiero hacerte larga la lectura. Un consejito más antes de despedirme: busca momentos para estar en blanco. Respira profundo, come algo rico, enciende una velita aromática, mira a los ojos a tu pareja, o simplemente observa el cielo y escucha los sonidos que te rodean. Bajar al tiempo presente es fundamental.

Gracias por acompañarme en esta reflexión. Nos vemos en otro post. Te mando un abrazo.

Si has disfrutado de mi contenido y te gustaría apoyarme para seguir creciendo y mejorando, considera donarme un “cafecito”. ¿Qué es un “cafecito”? Es un aporte económico de $1000 que puedes hacer de manera directa desde tu cuenta de mercado pago siguiendo el botón que está aquí abajo.

Invitame un café en cafecito.app

Cada pequeña contribución me ayuda a mantener el sitio en funcionamiento y a continuar brindándote contenido de calidad que espero que te inspire y motive en tu jornada.

¡Tu apoyo significa mucho para mí y me impulsa a seguir adelante! ¡Gracias por ser parte de mi comunidad y por ayudarme a hacer del mundo un lugar mejor!

¡Un abrazo y muchas gracias por tu generosidad!

 

Cansado de vivir cansado.

Quien no dijo en algún momento “Estoy cansado” por qué su día fue muy largo, por costumbre, pero muchas personas ya arrancan su día llegando al trabajo el lunes por la mañana y dicen “Estoy muy cansado” ¿Qué nos espera el resto del día entonces?

Tengo que confesar que yo lo hice mucho tiempo, y puedo asegurar que de verdad me sentía cansado, pero definitivamente decirlo en voz alta no contribuía para sentirme mejor.

La palabra cansancio tiene un origen muy particular, proviene de una palabra en latín que los griegos tomaron prestada y cuando llego al castellano se utilizaron dos palabras para poder formarla, su origen significa “Desviarse del camino” qué loco ¿no? Significa esto porque era la palabra que usaban los navegantes para hacer paradas en su viaje a descansar, entonces ellos necesitaban desviarse para poder llegar a un puerto y recuperarse.

Te cuento su origen porque te quiero llevar por el mismo camino que recorrí yo sobre la reflexión que hice acerca de vivir la vida cansado, recordá esta frase “Desviarse del camino”

¿Eres de las personas que descansa en sus días libres? Por ejemplo: El domingo, ¿Nunca te paso que al llegar la noche, estás más cansado que en un día normal?

Nacidos para el éxito.

Todo ser humano tiene un instinto de éxito, nuestra prioridad no es sobrevivir, sino lograr cosas, no quiero entrar en detalles, pero hay muchos ejemplos de personas que terminan actuando de manera irracional, poniendo en riesgo su propia integridad física e incluso la de los demás con tal de alcanzar o lograr algo, por ejemplo los deportistas extremos que saltan en una motocicleta por encima de camiones encendidos fuego, es un claro ejemplo que nuestra prioridad es satisfacer nuestra necesidad de lograr cosas por encima de sobrevivir.

No, tranquilo, no me desvié del tema, el cansancio es fisiológico, claro nuestro cuerpo tiene un límite, si yo no lo cuido, con buena alimentación, buenos pensamientos, ejercicio y dormir apropiadamente, voy a vivir cansado claramente, pero te quiero llevar más allá.

Alguna vez escucharon hablar del triatlón “Iron Man” es una carrera de tres disciplinas donde los participantes comienzan nadando 3,9 Km, salen de ahí, se suben a una bicicleta y pedalean 180,2 Km y luego comienza la carrera a pie con una distancia de 42,2 Km, un total de 226,2 Km. No debe existir persona en este mundo capaz de lograr este triatlón y no terminar agotado.

En el año 2005 Jon Blais, un reconocido triatleta, fue diagnosticado con ELA (Esclerosis lateral amiotrófica) imaginen el golpe para un atleta de elite ser diagnosticado con una enfermedad degenerativa. Tres meses después de su diagnóstico, Jon participo de “Iron Man Hawái” completando el triatlón en 16h26′, siendo la primera persona en la historia en completar la competencia teniendo ELA. Para Jon, esto era mucho más importante que sus excusas, el tenía un objetivo claro, y estaba dispuesto a lograrlo.

¿Por qué te cuento esta historia?

Quiero hablarte de como tu vida puede pasar frente a tus ojos sin llegar a ningún lado mientras estás cansado.

Cansado de administrar una vida que no lleva a ningún lado.

La verdad es que si vivís tu vida día a día, sin una visión de tu futuro, sin metas, sin objetivos, vas a vivir cansado, por una simple y lógica razón, vivir requiere esfuerzo y nadie está dispuesto a esforzarse si no sabe por qué.

Te levantas por la mañana y vas al trabajo, tal vez tu trabajo no te agrade, volvés a tu casa luego de una larga jornada y no tenés nada que hacer, te haces unos mates, prendes la televisión y simplemente dejas que llegue otro día, luego de una ducha y dormir, reiniciamos el ciclo.

Hoy les contaba más arriba que nuestro instinto es el éxito, no la supervivencia, por eso dejar que la vida pase nos hace tan mal, nos hace creer que todo sería igual sin nosotros. ¿Te encontraste alguna vez pensando así? Bueno, te comunico que eso no es cierto, tenés habilidades, talentos, mucho para aportar a tu mundo y la sociedad que te rodea, vivir cansado no es la consecuencia de hacer muchas actividades, el cansancio es vivir con el peso de actividades que no tienen ningún tipo de propósito, o en palabras más sencillas, el resultado de vivir una vida en modo automático.

Hace muy poco comencé a salir a correr, ya corría en el pasado, pero hacía mucho que estaba inactivo, lo típico, al segundo día de correr me dolía todo mi cuerpo, pero era un dolor diferente, un dolor soportable y de alguna manera satisfactorio ¿Cómo es eso posible? Entendía la razón y propósito del dolor que yo sentía, por lo tanto, era completamente soportable.

Tal vez puedas estar cansado en ocasiones, pero jamás va a ser un límite si entendés por qué lo haces, te puede pasar en el gimnasio, en tu trabajo, cuando estás estudiando y tenés un examen pronto, la realidad es que el cansancio en muchas ocasiones es una alerta, y está bien, uno debe saber interpretar cuando ya es suficiente, debemos cuidar nuestro cuerpo, alimentación, ciclo del sueño, la propia presión que ejercemos sobre nosotros, pero que tu cansancio no sea una excusa para no destacarte, “Mira a las personas que admiras, y pregúntate que hacen… Cuando vos estás durmiendo ellos ya llevan dos horas de preparación” escuché una vez y cambió mi manera de pensar sobre dormir hasta tarde por estar “muy cansado” entre 7 hs y 8 hs de sueño son suficientes, dormí más de eso y vas a ver qué vas a estar aún más cansado.

Lejos de querer criticar los hábitos de cada persona, quiero ayudarte a que reflexiones y despiertes, si hoy estás demasiado cansado ¿Por qué es?

¿Vivís la monotonía de solo trabajar para sobrevivir? ¿Solo haces lo que tenés que hacer para cumplir?

Es importante entender que en nuestra vida nos tenemos que esforzar, ya que tengo que invertir tiempo, dinero, vida, no te limites a simplemente sobrevivir, desafíate, establece metas y objetivos más allá del razonamiento natural, eso te va a ayudar a que aunque estés cansado salgas de tu cama para estudiar, para hacer ejercicio, porque vas a usar tu vida para disfrutar y no, para solo existir.

Te va a sonar como un cliché, pero la vida es para vivirla, no la malgastes, alcanza metas, ayuda a los demás, ¡despertá! No le quites a tu entorno la posibilidad de verte brillar, tu aporte es único, te necesitamos.

¿Por dónde empiezo?

También soy realista, sé que en muchos casos la situación es difícil, y sé que tal vez no veas una salida… Esto es personal, pero para mí no existe dolor más grande que ver a una persona desperdiciar todo su talento, es por eso que escribo estas líneas, probablemente hoy estés obligado a hacer muchas cosas por responsabilidad, por tu familia, pero no te conformes, correr 10 minutos siempre va a ser mejor que no correr, leer una página será mejor que no leer ninguna, lo importante es que des el paso, que puedas aliviar tu tensión diaria dedicando al menos 5 minutos a algo que te apasiona realmente, toma mi consejo no tenés mucho para perder si se trata de hacer algo que te apasiona, al principio será motivación más tarde disciplina y pronto verás los frutos de tu inversión.

Antes de despedirme, te dejo algunos pasos prácticos que en lo personal a mí me funcionaron muy bien:

    • No comiences tu día hablando de lo cansado que estás, aunque estés muy cansado, tu cerebro no distingue la realidad de lo que vos pensás, entonces si te levantas y dices “Que bien me siento” tu cerebro poco a poco empujara ese cansancio matutino y crearas el hábito de levantarte con otro pensamiento (Inténtalo, no tenés nada que perder).
    • No te canses por adelantado, no pienses lo cansado que vas a estar antes de salir a caminar, o de ir a trabajar, una mala disposición a la actividad próxima baja enormemente tu rendimiento, lo que implica que tenés que utilizar más recursos físicos para equilibrarlo, lo que si va a finalizar en estar realmente muy cansado, incluso antes de haber comenzado.
    • Se agradecido con tu realidad, tal vez hoy no vivas lo que querés, o estás lejos de alcanzar eso que deseas, pero la realidad es que quejarte no te va a ayudar, simplemente te va a alentar a que no quieras hacer nada, ya que si tu trabajo no te gusta y te quejas de él, por razones lógicas no vas a querer invertir para ser mejor, el agradecimiento es el mejor agente de cambio.

Gracias por quedarte hasta el final, realmente deseo que este tiempo que invertiste en lectura traiga frutos a tu vida, si puedes aplicar algo de todo lo que leíste hoy te aseguro que invertiste bien tu tiempo.

Muerto de miedo

Sabemos que el miedo es un instinto básico de supervivencia, es un sentido que nos ayuda a prevenir situaciones y nos pone en un estado de emergencia. Hasta ahí todo bien, pero hay mucho más detrás de nuestros miedos.

Por ejemplo, muchas personas tienen miedo de hablar en público; hay personas con miedo a las arañas o a los sapos. Y no es que esto sea un defecto, sino que sirve para entender que es más complejo que un instinto de supervivencia.

El miedo, en ocasiones, nos paraliza, nos limita o nos frena de tomar decisiones. Puedo dar algunos ejemplos.

No todos los que tienen la oportunidad de elegir qué hacer cuando terminan la escuela secundaria saben qué quieren hacer con su vida. Llega la hora de decidir de manera casi inminente si van a aprender un oficio, postularse para un trabajo o continuar una carrera, entre otras opciones. Este tipo de decisiones generan ansiedad y estrés por temor al futuro, por miedo a cometer un error y luego no disfrutar del futuro profesional, o tener dificultades económicas y financieras.

Antes de continuar, me gustaría dar una definición, digamos personal, de lo que es el miedo.

Miedo según Pablo Pérez: Creer que el resultado de una situación no será favorable para mí o mis seres queridos.

No, tranquilo, no voy a comenzar a inventar definiciones locas ni a dejar de respetar las definiciones actuales. Quiero compartir contigo cómo vivo el miedo y así aprender juntos.

Controlando el autocontrol

Si no tenemos el control, es probable que tengamos miedo. No saber qué va a suceder nos genera ansiedad, una respuesta física normal. El problema es cuando esa ansiedad es parte de nuestra vida cotidiana. Está comprobado que el estrés hace que nuestro cuerpo libere una hormona llamada cortisol. Esta hormona nos mantiene en estado de alerta para poder responder ante cualquier amenaza. El asunto aquí es que nuestro cerebro no diferencia una situación real de una que nosotros estamos imaginando. Esto es un gran problema, ¿no? El miedo me lleva a pensar en situaciones que aún no han pasado, lo cual genera estrés, y el estrés me hace pensar en todos los posibles desenlaces. Y al no tener certeza, eso nos da miedo.

Es por eso que sobrepensar por las noches nos mantiene despiertos, o estar preocupado por alguna situación limita nuestra creatividad y atención a lo que estamos haciendo en este momento.

Te propongo algo: si te está pasando esto, enfócate en el ahora, en este momento. Es lo que puedes controlar. No te preocupes tanto por el resultado final; si haces bien tu hoy, el mañana siempre tendrá mejores resultados. Y siendo honestos, solo puedes vivir tu día. No es posible volver al pasado ni viajar al futuro para arreglar nada. El miedo hace que nos olvidemos de eso, que ignoremos lo que pasa ahora para enfocarnos en lo que va a pasar.

Titule esta entrada del blog “Muerto de miedo”, pero no por la típica expresión “Casi me muero del susto” sino porque creo que podemos vivir una vida “muertos” de miedo. ¿Qué significa eso? Tal vez estés vivo, pero podrías estar matando todas las oportunidades de alcanzar, vivir y disfrutar cosas maravillosas por causa del miedo.

Líneas atrás daba el ejemplo de hablar en público. Muchas personas tienen miedo de expresar lo que sienten, de compartir su pensamiento o de reflexionar en voz alta con otras personas porque temen quedar en ridículo por equivocarse o no poder expresarse como otro lo haría. Según la definición que les di hoy, tenemos miedo de que la situación no nos favorezca. Pero la realidad es que no solamente estás privando a los demás del oro que hay en ti, sino que también te estás robando la oportunidad de aprender, ya sea de tu error o del éxito que puedas tener.

Prefiero intentarlo a evitarlo

Cuando hice mi carrera profesional, tenía algunos compañeros que preferían no presentarse a rendir una instancia de examen si no estaban completamente seguros de obtener una buena nota. Y eso yo no lo podía entender. Mi manera de pensar frente a eso era que si tenía los conocimientos necesarios, iba a tener un buen resultado; y si no, iba a tener la oportunidad de saber qué conocimientos tenía que reforzar.

¿Por qué personas en el mismo contexto podían pensar tan diferente? La diferencia estaba en el miedo. Yo no tenía miedo de desaprobar; para mí, no significaba nada más que tener que repetir el examen, mientras que otras personas han confesado que “no querían pasar vergüenza”.

Esto es un simple ejemplo, pero imagina trasladarlo a otros momentos de tu vida.

¿Nunca evitaste una conversación por temor? Tal vez perdiste la oportunidad de restaurar una amistad.

Tal vez pensaste: “Ya estoy grande para arrancar una carrera, tendría que haber estudiado antes”. Nada ganas con lamentarte.

Estas situaciones tienen en común la creencia de que tu situación actual puede empeorar. Entonces, así caminas por la vida evitando cosas por miedo.

¿Qué vale más?

¿Sabes cuál es mi objetivo hoy con este artículo? Que puedas identificar miedos en tu vida y que te hagas esta pregunta: ¿Es más lo que puedo perder que lo que puedo ganar?

Siempre que pienso en miedo, pienso en los deportistas de disciplinas extremas, como el wingsuit, que suben a una montaña y con nada más que un traje con alas se lanzan hacia el vacío, alcanzando velocidades de hasta 400 km/h.

¿No tienen miedo? Tal vez sí, pero eso no les impide hacer aquello que les apasiona.

La realidad es que siempre nos van a sobrar las buenas razones para tener miedo, pero te pregunto: ¿Hasta cuándo te vas a permitir no disfrutar de todo lo que puedes hacer solo por miedo?

Siempre vamos a tener algo de miedo. La clave no está en esperar no tener más miedo, sino en que, aunque tengas miedo, tomes las riendas y puedas actuar fuera de tu zona de confort.

Necesito decirte que estás para más, tu pasión vale más y es más grande que tu miedo. Lo que tú puedes transmitir por medio de tus palabras, tu afecto, tu talento, es mucho más grande que todo el miedo del mundo junto.

Y déjame agregar algo: mientras más confíes en ti, en tu talento, en tu potencial, el miedo va a dejar de ser una razón válida para evitar que vivas tu vida a pleno.

No busques vivir sin miedo; mejor busca cómo explotar tu talento y habilidades. En ti están las herramientas y capacidades para encontrar seguridad aunque tengas miedo.

¿Entonces qué hago?

El miedo va a ser prácticamente inevitable, pero eso no significa que sea nuestro límite. Te comparto algunos consejos que a mí me han funcionado a la hora de lidiar con mis miedos:

  1. Pregúntate, ¿Cuánto puedo ganar?
    Todas las decisiones que tomemos conllevan riesgos. Generalmente, mientras más alto el riesgo, no solo más podemos perder, sino también más podemos ganar. Sucede con las inversiones de “alto riesgo”; si bien pueden ser potencialmente peligrosas, también son potencialmente las que más dinero pueden generar. Llevándolo a lo cotidiano, generalmente creemos que tenemos más para perder que para ganar, pero el mundo está lleno de bellas oportunidades y posibilidades. Evita quedarte en el mismo lugar por miedo a perder; hay mucho por ganar.
  2. Evalúa datos
    Puede parecer rudimentario, pero esto me facilitó muchísimo ciertos aspectos de mi vida. Si bien tomar decisiones basadas en datos es tomar decisiones evaluando el pasado (otro día hablaremos sobre no aferrarnos a experiencias del pasado), podemos pensar en todas las veces que atravesamos un momento de miedo y aún hoy permanecemos vivos. ¿Por qué te digo esto? Porque mientras tengas aire en tus pulmones, tendrás la oportunidad de enfrentar cualquier situación. Entonces, literalmente, lo que no te mata te fortalece.
  3. No lo pienses tanto
    No me refiero a que te comportes de manera impulsiva, pero a veces nos complicamos mucho. Te invitan unos amigos a compartir unos mates o un café. Evita pensamientos de autosabotaje como: “¿Y de qué voy a hablar?” o “¿Y si piensan que soy aburrido?”. Tranquilo, relájate, no lo pienses tanto. Conecta con quien eres y deja fluir tu gracia.

No quiero cerrar este post solamente con decisiones profesionales o financieras. Tampoco tengas miedo de perdonar, miedo de amar, miedo de expresarte, de escuchar y ser escuchado. Eres altamente valioso para este mundo y la sociedad en la que estás. Tal vez no lo veas hoy, pero si lentamente quitas el freno de mano del miedo y empiezas a ejecutar tu potencial, verás cómo todo tu entorno brota y florece. Porque cuando das de lo que tienes, todo en tu vida es más hermoso.

Gracias nuevamente por acompañarme en un nuevo artículo. Gracias por ayudarme a descubrir mi camino, por ayudarme a morir al miedo y no morir de miedo.

Si has disfrutado de mi contenido y te gustaría apoyarme para seguir creciendo y mejorando, considera donarme un “cafecito”. ¿Qué es un “cafecito”? Es un aporte económico de $500 que puedes hacer de manera directa desde tu cuenta de mercado pago siguiendo el botón que está aquí abajo.

Invitame un café en cafecito.app

Cada pequeña contribución me ayuda a mantener el sitio en funcionamiento y a continuar brindándote contenido de calidad que espero que te inspire y motive en tu jornada.

¡Tu apoyo significa mucho para mí y me impulsa a seguir adelante! ¡Gracias por ser parte de mi comunidad y por ayudarme a hacer del mundo un lugar mejor!