¿Ves el mundo como es o como eres?

Frank Koch, un oficial naval, relató un incidente mientras servía en un buque de guerra. Estaban navegando en condiciones de poca visibilidad debido a la niebla. Durante la noche, el vigía informó:

“Luz a estribor”.

La tripulación asumió que era otro barco acercándose. El capitán ordenó enviar un mensaje por señales de luz:

“Estamos en curso de colisión. Cambie su rumbo 20 grados”.

La respuesta llegó rápidamente:

“Recomiendo que usted cambie su rumbo 20 grados”.

Molesto, el capitán envió otra señal:

“Soy un capitán. Cambie su rumbo 20 grados”.

A lo que llegó una respuesta simple:

“Soy un marinero de segunda clase. Recomiendo que usted cambie su rumbo 20 grados”.

Ya enojado, el capitán respondió:

“¡Soy un buque de guerra! Cambie su rumbo 20 grados”.

Finalmente, la respuesta llegó con calma:

“Soy un faro. Su decisión”.

¿Cuántas veces fuiste el capitán? Sé honesto…

Tomo este ejemplo para hablar sobre paradigmas: la manera en la que vemos el mundo. Un paradigma, simplificándolo mucho, son los “lentes” con los que interpretamos la vida. Cada uno de estos lentes es único y está compuesto por nuestras experiencias, la formación que recibimos y las enseñanzas de nuestra familia y amigos. Nadie está a salvo de esto.

¿Sabes qué significa? Que el mundo nunca lo vemos como es, sino como somos. Tu mundo está construido por tus creencias, tus percepciones, tu moral, tus principios y valores.

Te comparto esto porque quiero que entiendas que no todo es tan personal. Tu situación no es el fin, ni tampoco todo se debe a “mala suerte”. Hay un dicho que me da risa, pero también me parece muy real: “El que se quema con leche ve la vaca y llora”. Es gracioso por el ejemplo, pero también refleja nuestra tendencia a generalizar todas las experiencias de la vida basándonos en un solo evento.

Te cuento un ejemplo personal: si te digo “Golden retriever”, probablemente se te forma una imagen: un perro peludo, bondadoso y claramente inofensivo. Bueno, a mí me mordió uno una vez. Iba en bicicleta y el perro estaba tranquilo, sentado en la vereda. Pasé despacito y, ¡pimba!, me clavó los dientes. A pesar de que llevaba ropa, me causó bastante daño. Nadie esperaría que un perro tan tranquilo hiciera eso. Sin embargo, esa experiencia no significa que ahora me preocupe cada vez que veo un Golden. Lo que sí muestra es que nuestras vivencias personales nos marcan y nos permiten ver cosas que otros no ven.

Los paradigmas no son algo negativo, pero tampoco algo que podamos ignorar. Muchas veces sufrimos más por lo que imaginamos que por lo que realmente pasa.

¿Cómo me libero de un pensamiento paradigmático? Haciéndote preguntas, sobre todo las correctas.

TE DOY UN EJEMPLO MÁS, seguro que al ver las mayúsculas pensaste que estaba gritando. Pero eso es solo una creencia. En realidad, ¡así sí estaría gritando! Al menos esa es la manera “correcta”.

Imagina cuántas veces te has sentido ignorado, ofendido o malinterpretado simplemente porque tus gafas de realidad estaban ajustadas a tu modelo de pensamiento y no a la realidad.

La próxima vez que sientas que algo te supera, que una situación parece más grande que tú, detente un momento y pregúntate: ¿Qué estoy viendo realmente?. ¿Es la realidad tal como es, o es mi mente filtrándola a través de mis lentes?

Esos lentes no son malos, no te digo que los tires o que intentes mirar sin ellos, porque son parte de lo que eres. Pero si te aferras demasiado a ellos, corres el riesgo de chocar con faros, con realidades inamovibles que no se adaptarán a tus creencias, por mucho que las grites.

Piensa en esto: la vida no se trata de tener siempre la razón, de imponernos al mundo como lo hizo el capitán en la historia. Se trata de aprender a navegar, de ajustar nuestro rumbo cuando es necesario, incluso cuando eso significa cuestionar nuestras certezas más arraigadas.

Tus paradigmas no son enemigos, pero tampoco son absolutos. Son herramientas, mapas que te ayudan a moverte por el mundo. Sin embargo, cuando el mapa y el terreno no coinciden, ¿te aferrarás al papel o te atreverás a mirar a tu alrededor?

Porque ahí, justo ahí, es donde comienza el cambio: cuando te permites la humildad de mirar con otros ojos, de hacer las preguntas incómodas y de aceptar que, a veces, no es el mundo el que necesita cambiar, sino la forma en que lo ves.

No se trata de negar tus experiencias o tus creencias, sino de darles el lugar correcto en tu historia. Al final, el mundo no es tan personal como parece, pero tu manera de interpretarlo sí lo es. Así que, ajusta tus lentes, porque con ellos eliges cómo quieres vivir esta vida. Y créeme, siempre puedes elegir una visión más clara.
¿Qué pasaría si te atrevieras a cuestionar la historia que te cuentas sobre ti mismo y el mundo?
Gracias por compartir estos minutos conmigo. Nos vemos en otro post. Te mando un abrazo.

Si has disfrutado de mi contenido y te gustaría apoyarme para seguir creciendo y mejorando, considera donarme un “cafecito”. ¿Qué es un “cafecito”? Es un aporte económico de $1000 que puedes hacer de manera directa desde tu cuenta de mercado pago siguiendo el botón que está aquí abajo.

Invitame un café en cafecito.app

Cada pequeña contribución me ayuda a mantener el sitio en funcionamiento y a continuar brindándote contenido de calidad que espero que te inspire y motive en tu jornada.

¡Tu apoyo significa mucho para mí y me impulsa a seguir adelante! ¡Gracias por ser parte de mi comunidad y por ayudarme a hacer del mundo un lugar mejor!

¡Un abrazo y muchas gracias por tu generosidad!

De la Ansiedad a la Acción: Pasos para Recuperar el Control de tu Vida

 

“Hoy todo es ansiedad. Lo mío no es ansiedad, yo solo quiero que las decisiones que estoy tomando me den resultados, pero hoy.”
Fragmento de una charla anónima.

En nuestra sociedad actual, palabras como ansiedad, frustración e incertidumbre se han vuelto moneda corriente. Parecen describir perfectamente el estado emocional de millones de personas enfrentadas a un ritmo de vida cada vez más acelerado. ¿Quién no ha sentido esa necesidad de resultados inmediatos? De tomar una decisión y ver, casi al instante, que fue la correcta.

Sin embargo, detrás de esa urgencia subyace una lucha constante con la realidad: los grandes cambios, los logros significativos e incluso las soluciones más simples rara vez son inmediatos. Entonces, ¿qué podemos hacer frente a este panorama? ¿Cómo evitar que la ansiedad nos domine y transformar la frustración en acción efectiva?

Pensar en el largo plazo

Tal vez te has preguntado si las decisiones que estás tomando son las correctas. Si es así, quiero invitarte a mirar más allá del resultado inmediato. Imagina el caso de las inversiones a largo plazo: ahorrar una pequeña cantidad de dinero hoy no te traerá beneficios inmediatos; incluso podrías sentir que estás perdiendo algo. Pero si mantienes ese hábito constante y reinviertes los intereses generados, con el tiempo habrás construido una base sólida. Esa base podría ser la clave para iniciar un negocio o aprovechar una gran oportunidad que, de otro modo, no habría sido posible.

Superar la ansiedad es similar. Aunque no estés seguro de algunas decisiones, seguramente hay otras que sabes que son las correctas. Por ejemplo, ser un buen empleado no garantiza que algún día seas un emprendedor exitoso, pero cumplir con tus horarios, tratar bien a tus colegas y construir relaciones de confianza te ayudará a crear un entorno propicio para alcanzar tus metas en el futuro. ¿Ves mi punto? Combatir la ansiedad, la frustración y la incertidumbre se trata de salir del futuro y enfocarte en lo mejor que puedes hacer HOY.

Sigue haciendo lo que sabes que tienes que hacer

Quiero que recuerdes esto: “Sigue haciendo lo que sabes que tienes que hacer, mientras necesites hacerlo.” No te desvíes. Si sabes que lo que estás haciendo hoy es lo correcto, no lo cambies solo porque los resultados no son inmediatos. Persevera.

Puede que creas que la falta de resultados es una señal para desistir, pero no abandones tus convicciones. Solo cambia tu camino si has aprendido algo que te hace ver las cosas de manera diferente. ¿Parece confuso? Permíteme darte un ejemplo más personal.

Te cuento una experiencia personal

Recientemente comencé a crear contenido para mis redes sociales en forma de videos cortos. Aunque tengo algunos conocimientos sobre el tema y amigos que son expertos, además de una infinidad de consejos disponibles en internet, decidí no seguir todas las “reglas” que recomiendan. No fue por orgullo ni porque no creyera que eran útiles, sino porque para mí, crear contenido es algo personal. Es un deseo propio. Quiero respetar mi ritmo, mi estilo y mi forma de experimentar.

Claro, podría preocuparme pensando que, si no sigo esos consejos, nadie verá mis videos o no llegaré al público adecuado. Pero prefiero mantener mi tranquilidad y seguir haciendo lo que creo correcto, hasta que descubra algo nuevo que me haga cambiar de opinión.

¿Te parece complicado? Yo creo que no.

Vas a sentirte ansioso, estoy seguro. De la frustración no te vas a escapar. Pero te garantizo que puedes salir de ese estado con la decisión consciente de respetar tu ritmo, de no buscar resultados inmediatos.

Tengo muchísimo para charlar de esto contigo, pero no quiero hacerte larga la lectura. Un consejito más antes de despedirme: busca momentos para estar en blanco. Respira profundo, come algo rico, enciende una velita aromática, mira a los ojos a tu pareja, o simplemente observa el cielo y escucha los sonidos que te rodean. Bajar al tiempo presente es fundamental.

Gracias por acompañarme en esta reflexión. Nos vemos en otro post. Te mando un abrazo.

Si has disfrutado de mi contenido y te gustaría apoyarme para seguir creciendo y mejorando, considera donarme un “cafecito”. ¿Qué es un “cafecito”? Es un aporte económico de $1000 que puedes hacer de manera directa desde tu cuenta de mercado pago siguiendo el botón que está aquí abajo.

Invitame un café en cafecito.app

Cada pequeña contribución me ayuda a mantener el sitio en funcionamiento y a continuar brindándote contenido de calidad que espero que te inspire y motive en tu jornada.

¡Tu apoyo significa mucho para mí y me impulsa a seguir adelante! ¡Gracias por ser parte de mi comunidad y por ayudarme a hacer del mundo un lugar mejor!

¡Un abrazo y muchas gracias por tu generosidad!

 

Cansado de vivir cansado.

¿Quién no dijo alguna vez “Estoy cansado” después de un día largo? A veces lo decimos por costumbre, pero hay quienes ya arrancan el lunes por la mañana diciendo “Estoy muy cansado”. Si empezamos así, ¿qué nos espera el resto del día?  

Te confieso que yo lo decía todo el tiempo. Y sí, de verdad me sentía cansado, pero decirlo en voz alta no ayudaba en nada.  

Un poco de historia sobre el “cansancio”

La palabra “cansancio” tiene un origen muy particular. Viene del latín, pasó por el griego y llegó al castellano combinando dos ideas. Su significado original era “desviarse del camino”. ¿Curioso, no? Los navegantes usaban esta palabra para describir sus paradas para descansar en algún puerto antes de seguir su viaje.  

Te cuento esto porque quiero que reflexionemos juntos sobre esa idea de “desviarse del camino”. ¿Realmente estás descansando o solo vives cansado?  

¿De verdad descansamos?

Pensemos en un domingo. ¿No te pasó que, al llegar la noche, te sentías más cansado que en un día normal?  

La verdad es que todos necesitamos un propósito. No vivimos solo para sobrevivir, sino para alcanzar algo. Nuestro instinto está orientado al éxito. Por eso, cuando hacemos cosas sin sentido, sentimos ese peso.  

El cansancio como excusa

Quiero compartirte una historia. En 2005, Jon Blais, un triatleta reconocido, fue diagnosticado con ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica). Tres meses después, completó el triatlón “Iron Man Hawái”: nadó 3,9 km, pedaleó 180 km y corrió 42 km, sumando 226 km en total. Lo terminó en 16 horas y 26 minutos, convirtiéndose en la primera persona con ELA en lograrlo.  

Jon tenía un objetivo claro y no dejó que el cansancio o sus excusas lo detuvieran.  

Vivir sin un propósito agota

Si solo vives para cumplir con lo que “tienes que hacer”, vas a sentirte agotado. Es lógico: vivir requiere esfuerzo, y nadie está dispuesto a esforzarse si no sabe para qué.  

Muchos caemos en un ciclo automático: levantarnos, trabajar, volver a casa, mirar televisión y repetir. Es ahí donde aparece el verdadero cansancio: el de no tener metas, el de sentir que el día no tuvo sentido.  

Un esfuerzo con propósito cambia todo

El cansancio no tiene por qué ser un límite cuando entiendes para qué haces las cosas. En el gimnasio, en el trabajo o cuando estás estudiando para un examen, la clave está en encontrar el propósito detrás del esfuerzo.  

Por eso, aunque estés cansado, no dejes que eso sea tu límite. Reflexiona: ¿Por qué estás cansado? ¿Es la rutina o la falta de un propósito lo que te pesa?  

Pasos prácticos para empezar

Quiero dejarte algunos consejos que me sirvieron:  

  1. No hables de lo cansado que estás: Aunque lo sientas, evita decirlo. En lugar de eso, intenta decirte algo positivo al despertar. Tu cerebro se lo creerá poco a poco.  
  2. No te canses por adelantado: No pienses en lo difícil o agotador que será algo antes de empezar. Esa actitud baja tu rendimiento y te hará sentir más agotado.  
  3. Agradece tu realidad: Tal vez no estés donde quieres, pero quejarte solo te frenará. Sé agradecido, incluso si tu trabajo no te gusta. Esa mentalidad puede abrirte puertas.  

Vive, no sobrevivas.

Si hoy sientes que tu vida no tiene rumbo, es momento de dar un paso. Comienza con algo pequeño: lee una página, dedica cinco minutos a algo que te apasione o haz algo que siempre quisiste intentar. Al principio será motivación, luego disciplina, y finalmente verás los frutos.  

Recuerda: la vida es para vivirla, no para pasar los días. Brilla, aporta lo que solo tú puedes dar, y despierta. Te necesitamos.

 

Si has disfrutado de mi contenido y te gustaría apoyarme para seguir creciendo y mejorando, considera donarme un “cafecito”. ¿Qué es un “cafecito”? Es un aporte económico de $1000 que puedes hacer de manera directa desde tu cuenta de mercado pago siguiendo el botón que está aquí abajo.

Invitame un café en cafecito.app

Cada pequeña contribución me ayuda a mantener el sitio en funcionamiento y a continuar brindándote contenido de calidad que espero que te inspire y motive en tu jornada.

¡Tu apoyo significa mucho para mí y me impulsa a seguir adelante! ¡Gracias por ser parte de mi comunidad y por ayudarme a hacer del mundo un lugar mejor!

¡Un abrazo y muchas gracias por tu generosidad!

 

¿Hasta donde vas a llegar?

En la agricultura y jardinería, existe algo conocido como la ley del mínimo. Esta ley sugiere que una planta solo podrá crecer hasta aprovechar al máximo el nutriente que menos tiene. En otras palabras, una planta solo se puede desarrollar hasta el nivel de su nutriente más escaso.

Parece algo obvio, pero me sorprendió la profundidad de esta idea. Es fascinante cómo incluso las plantas necesitan vivir en congruencia con su entorno. Y es precisamente sobre la congruencia que hoy vamos a charlar.

La congruencia implica que nuestras acciones, palabras, valores y deseos estén alineados. A primera vista parece sencillo y lógico, pero déjame compartir un ejemplo personal.

Siempre he afirmado que amo escribir y que quiero dedicarme a ello, vivir de los ingresos que pueda generar escribiendo y enseñando. Sin embargo, hasta hace unos meses, apenas dedicaba tiempo al desarrollo de este proyecto. Carecía de planificación y una dirección clara, solo tenía un deseo sin acción. Este es un claro ejemplo de incongruencia.

¿Por qué estamos hablando de congruencia cuando empezamos hablando de plantas?

Porque la congruencia es la ley del mínimo en las personas.

¿Alguna vez has sentido que no avanzas en tus proyectos? Esto está relacionado con la congruencia. Tu vida es un compuesto integral y requiere que, a medida que crezca una habilidad o talento, también crezcas en otras áreas. Permíteme volver a utilizar mi ejemplo.

Para escribir mejor, necesito escribir más, lo que requiere más tiempo. Para tener más tiempo, debo levantarme temprano, lo que a su vez requiere acostarme temprano, y así sucesivamente.

Recuerdo el caso de un amigo que atravesaba un momento muy difícil en su vida personal. Un día, me dio la oportunidad de darle un consejo y le dije: “Para empezar a sentirte mejor, necesitas barrer tu casa”. Se molestó conmigo, pensando que estaba bromeando: “¡Con los problemas que tengo! ¡Te crees que barriendo mi casa lo voy a poder arreglar!”, me respondió. Con el tiempo, mi amigo comenzó a ir a terapia con un psicólogo. Después de algunas sesiones, le pregunté cómo le estaba yendo y me respondió riéndose: “Me mandó a ordenar mi casa”.

Cuando siento que no puedo controlar lo que me pasa, un paso práctico y rápido es empezar por arreglar las cosas obvias que están bajo mi control. Hay un libro muy famoso de un ex militar llamado William H. McRaven titulado “Tiende tu cama”, donde él cuenta que comenzar tu día tendiendo tu cama significa que ya tu día tiene una victoria personal.

Las victorias personales son muy importantes para la autoestima, pero también para mantener la congruencia. Si no somos capaces de “triunfar” en las cosas cotidianas sobre las que tenemos control y vivimos día a día, es muy probable que cualquier otro proyecto nunca deje de ser un sueño.

Toma unos minutos para visualizar la vida que quieres tener. ¿Cómo viviría esa versión de ti que deseas alcanzar? Ahora, ¿esa versión tendría tus hábitos? ¿Dejaría la taza sucia en la bacha? ¿Se relacionaría con las mismas personas? ¿Pasaría la misma cantidad de horas viendo Netflix? La lista sigue, pero creo que ya entendiste el punto.

Claro que todas estas son cosas que puedes hacer y no tienen nada de malo. El asunto está en hacer una evaluación sobre tu vida y descubrir si te sientes bien con ella.

Esta sensación generalmente ocurre cuando elijo hacer algo que me da placer en el momento, pero que después requiere un esfuerzo. Volviendo al ejemplo de la taza, en el momento es un alivio porque tomé mi café sin la consecuencia de limpiar mi taza, pero el problema es que luego tendré que lavar la taza y no disfrutaré de ningún café.

Asume un compromiso personal y comienza a arreglar las cosas en tu vida poco a poco. No dejes cosas tiradas en tu casa, ordena tu escritorio en tu trabajo, trata amablemente a las personas sin importar quiénes sean… Establece valores en tu corazón y no los cambies según la situación.

En resumen, la congruencia es la clave para cultivar una vida plena y satisfactoria. Al igual que las plantas necesitan adaptarse a su entorno para crecer saludablemente, nosotros también debemos alinear nuestras acciones con nuestros deseos y valores para alcanzar nuestro máximo potencial. Al hacerlo, no solo nos acercamos a nuestros objetivos, sino que también cultivamos una sensación de integridad y bienestar en cada faceta de nuestras vidas. Recordemos que, al trabajar en armonía con nosotros mismos, podemos florecer de manera auténtica y completa.

¡Gracias por acompañarme en este viaje de reflexión y crecimiento personal!, me esfuerzo por ofrecerte contenido valioso y motivador para inspirarte en tu camino hacia una vida más plena y satisfactoria.

Si has disfrutado de mi contenido y te gustaría apoyarme para seguir creciendo y mejorando, considera donarme un “cafecito”. Cada pequeña contribución me ayuda a mantener el sitio en funcionamiento y a continuar brindándote contenido de calidad que espero que te inspire y motive en tu jornada.

¡Tu apoyo significa mucho para mí y me impulsa a seguir adelante! ¡Gracias por ser parte de mi comunidad y por ayudarme a hacer del mundo un lugar mejor!

¡Un abrazo y muchas gracias por tu generosidad!

Invitame un café en cafecito.app

Descubre tu propósito – Parte 1

“El propósito de la vida es encontrar tu don. El significado de la vida es darlo.” – Pablo Picasso.

En una tranquila noche estrellada, un padre y su hijo se sentaron juntos frente a una fogata. El hijo, mirando el cielo oscuro, preguntó: “Papá, ¿cuál es el propósito de la vida?”

El padre, reflexionando por un momento, respondió con una sonrisa: “Hijo, imagina que estás en un viaje en barco. Este barco representa tu vida, y tú eres el capitán. Tu propósito es navegar este barco hacia un destino significativo y satisfactorio”.

El hijo frunció el ceño, confundido. “Pero papá, ¿cómo sé cuál es mi destino?”

El padre colocó una mano sobre el hombro de su hijo y dijo con calma: “El destino está en tus manos, hijo mío. Es tu responsabilidad descubrirlo. No tengas miedo de explorar, de enfrentar desafíos y de seguir tus sueños. Tu propósito es encontrar lo que te hace sentir vivo, lo que te llena de alegría y significado”.

El hijo asintió, comprendiendo un poco más. “Entonces, ¿mi propósito es poder vivir mis sueños?”

El padre sonrió con orgullo. “Sí, hijo. Pero recuerda, el propósito también radica en cómo impactas en el mundo que te rodea. Sé amable, ayuda a los demás, sé un buen amigo y un buen ciudadano. Tu propósito es dejar este mundo un poco mejor de lo que lo encontraste”.

El hijo abrazó a su padre con gratitud. “Gracias, papá. Ahora sé cuál es mi propósito: navegar mi barco hacia mis sueños y dejar una huella positiva en el mundo”.

Es muy probable que en algún momento de tu vida te hallas preguntado “¿Por qué nací?” “¿Cuál es mi propósito?”, y si bien la respuesta a esas preguntas es muy personal, no necesariamente es una pregunta imposible de responder. 

La búsqueda de sentido ha acosado a la humanidad por generaciones, las personas han tratado por años de encontrar un propósito universal que en un punto nos una a todos, ese propósito existe claro, pero lo vamos a charlar mejor otro día, hoy quiero que nos enfoquemos puntualmente en vos como individuo.

¿Cómo sé cuál es mi propósito?

No es una pregunta sencilla de responder, pero primero te quiero aclarar que no sos una casualidad, no llegaste a este mundo porque sí, tenés un propósito que vivir, sé que a veces podés sentir que eso no es cierto, pero te aseguro que no importa cuál sea tu circunstancia, la razón de que hoy estés vivo significa que tenés un propósito por vivir. 

Está más que claro que yo no te puedo decir cuál es tu propósito, pero te puedo dar algunas herramientas que te ayuden a identificarlo: 

  • No es intelectual: Tu propósito no puede ser descubierto de manera intelectual, es una investigación personal hacia adentro, proposito revela quién eres y que podés hacer con eso, esto también incluye a tú “yo” futuro, no solo las habilidades y dones que tenés hoy, sino las que podés desarrollar. 
  • Involucra a otras personas: No existe ningún propósito de vida egoísta, siempre estaremos involucrados, he interconectados a las personas, esto no quiere decir que dependes de los demás para vivir tu propósito, esto significa que si estás viviendo tu propósito, estás afectando de manera positiva la vida de los demás.
  • No es un momento específico o un punto de llegada: Tu propósito no es un destino al cual llegar, es el mar por el cual navegamos, pensar que tu propósito es un punto fijo en el horizonte es minimizar lo que sos capaz de hacer, cuando una persona se enfoca en tener un título, o un trabajo como sentido de vida, muy a menudo cuando se llega a esa meta, muchas cosas en la vida interna de la persona se desmorona, porque un solo momento no puede contener todo tu propósito, es mucho más grande y poderoso que eso. 
  • Es tuyo, pero no te pertenece: Sé que parece confuso, pero te lo explico de una manera sencilla, lo que vos podés alcanzar con tu vida, no es solo para vos, tu propósito está vinculado a algo mayor que tu propia vida, alcanza a tu entorno, familia, y tu legado que vas a dejar en esta tierra. 

Hay mucho más que me gustaría compartir sobre este tema con vos, pero no te quiero cargar de información, esta semana quedate con esto, medítalo y disfrútate. 

Cuando llegue el momento voy a hacer una segunda parte más profunda, con cuatro puntos muy importantes: Ingreso de dinero, pasión, beneficiar a otros, y aprovechar al máximo tus habilidades. 

Gracias por compartir esta lectura conmigo, no pierdas la curiosidad, y aún más importante, no te desanimes si aún no sabes muy bien que hacer, no sos el único en esa situación, y te animo a que estés atento y vuelvas a leer este post de nuevo, sé que encontraras muchas respuestas.

Invitame un café en cafecito.app

Construyendo una vida que puedas amar.

Si durante los próximos 5 años, repitieras tu rutina de los últimos 90 días ¿Estarías más cerca o más lejos de cumplir tus metas y vivir tus sueños?

Toma unos minutos para reflexionar, la pregunta puede parecer muy amplia y profunda, pero la respuesta es sencilla “sí” o “no” es todo lo que podés responder, es probable que al igual que yo la primera vez que me lo pregunte, pienses “Bueno, en algunas cosas si y en otras no” y con ese pretexto me convencí mucho tiempo que así como estaba, estaba bien, pero entendí esto, Si no es un rotundo “Sí” entonces es un claro “No”. 

Tal vez suene muy fuerte, pero no es para decepcionarte o amargarte, te invito una vez más a este viaje de lectura, encontrémosle la vuelta a esto juntos.

Como te decía, si tú “sí” no es muy seguro, es claro que es un “no”, pero eso no es algo malo, ¿sabes por qué? Porque significa que aún tenés un camino de crecimiento para recorrer, “no” quiere decir que aún podés mejorar la calidad de tu día a día, si tu respuesta fuera un rotundo “sí” significaría que estás a tope, que la manera en la que vivís hoy ya está, hasta ahí llegaste, y no pienses que te estoy juzgando sin conocerte, soy un verdadero fanático del potencial de las personas y he visto docenas de veces a personas poder superarse a sí mismas, por eso sé que vos también podes.

Los 90 días del resto de mi vida:

Nadie va a morir, tranquilo, pero usando la lógica del primer enunciado, significaría que los próximos 90 días podrían ser muy importantes, lamentablemente muchas personas van por la vida esperando un momento eureka, que sería como un momento donde se les ocurre una gran idea y creen que con eso será suficiente para cambiar por completo su vida, la realidad es que eso, en la gran mayoría de los casos no es así. 

Por dos razones principalmente.

Una es que esos momentos eureka llegan después de un largo tiempo de trabajar sobre una idea.

La segunda es que muchas veces estamos muy ocupados en nuestra rutina e ignoramos esas grandes ideas. 

Las personas creemos que en determinado momento esa oportunidad que lo cambiará todo va a aparecer, y no digo que eso no pueda ocurrir, pero ¿Qué tal si en vez de esperar ese momento, vos mismo lo construís?

¿Vas captando a lo que me refiero sobre los próximos 90 días?

¿Entonces si esto no va a pasar de repente que hago? Bueno, la respuesta es bastante sencilla. “Todo importa” 

Todo Importa

Leer una página de un libro siempre será mejor que no leer nada, caminar 100 mts siempre será mejor que no caminar, escribir un párrafo al día siempre será mejor que no escribir nada, podrás pensar que son acciones insignificantes, la mayoría de las cosas que hacemos durante el día parecen pequeñas, pero son las que verdaderamente importan. 

La vida se construye mayormente de momentos pequeños, y también acordate de esto, más vale hecho que perfecto.

Muchas personas quieren arrancar por el final, quieren leer 12 libros al año cuando ni siquiera leen una página al día, o quieren salir a correr 10k y no toman tiempo de caminar durante unos minutos durante el día. 

Pero imagina que los próximos 90 días te propones caminar 100 mts por día y cada día sumar 100 mts más, al final de esos 90 días estarás caminando 9k y muy probablemente estés listo para correr.

Esos 100 mts más que parecían insignificantes, te preparan de maneras que no te imaginas para cumplir tus objetivos y vivir una mejor vida.

Ahora imagina repetir esos 90 días durante los próximos 5 años, ¿estarías más cerca o más lejos de vivir tus sueños? Te doy un ejemplo, escribiendo un párrafo por día durante 90 días, en un año y medio tendrías terminado un libro de unas 300 páginas. 

No subestimes el poder de la constancia y la disciplina

Alcanzar y cumplir objetivos, no depende de que tan bueno seas, sino de cuan disciplinado estés dispuesto a ser, hace poco leía a un autor que decía que la disciplina es la capacidad de poner en orden el caos, y me pareció fantástico y muy real, en nuestra vida hay caos por naturaleza, pero al saber que eso va a ser así me puedo esforzar para poner las cosas en orden y seguir avanzando, lamentablemente hoy la instantaneidad que ofrece el internet y las redes sociales nos han envenenado con envidia y el deseo de que todo se cumpla ya, he hablado con jóvenes de 22 años frustrados porque aún no se fueron de la casa de sus padres y no tienen un trabajo que le da 5 mil dólares al mes… Para amigo, esa realidad te la vendieron, si puede que halla algunos, pero tranquilo tenés aún mucho tiempo para trabajar y construir ese futuro. 

La clave está en fijar un norte, y trabajar todos los días al menos un paso a la vez, yo vivo mi vida personal como si fuera un escritor, aunque no me dedico a eso ni vivo de eso, pero me aseguro de todos los días construir ese futuro, si durante 90 días escribo 30 minutos al día, y lo repito por los próximos 5 años ¿te imaginarás cuanto abre escrito para entonces? Es mi norte y trabajo todos los días por ello, tal vez hoy no vea “resultados” pero no se trata de eso.

Construyendo una vida que puedas amar. 

Lo que de verdad importa acá es que puedas construir una vida que ames, el problema con esta cuestión de los 90 días, es que nuestra vida generalmente está llena de pequeñas cosas que ignoramos, pero que en el fondo no queremos vivir. 

No queremos levantarnos tarde, estar en una mala condición física, no queremos comer de manera no saludable, no queremos tener una mala relación con nuestra familia, pero todo eso está al alcance de tus decisiones, no trates de levantarte a las 6 am si todos los días te despertás a las 11 am, empezá de a poco 10:50 AM, luego 10:40 AM.

Eventualmente, llegarás a tu objetivo, si tratas de levantarte 5 hs antes de lo que haces normalmente de un día para el otro vas a generar mucha frustración en tu vida y eso va a hacer que ya comiences tu día frustrado por no poder completar tu primer objetivo de la mañana.

No te quiero marear más con reflexiones, pero pensá ¿qué vas a hacer los próximos 90 días?, y si mantenés esas rutinas sostenidas en el tiempo, ¿qué resultados obtendrías?

Antes de irme te quiero dejar 4 tips de como construir un nuevo hábito para esta nueva etapa de tu vida. 

  • Hazlo sencillo: No la compliques, es mejor proponerte leer 5 minutos diarios que proponerte leer 5 libros al año.
  • Hazlo obvio: Tenés que poder ver en tu entorno que ese nuevo hábito es necesario y establece momentos para hacerlo, por ejemplo:¿Querés salir a caminar cuando volvés del trabajo? Deja tu ropa lista por la mañana antes de irte, cuando llegues a tu casa y veas la ropa deportiva lista para salir a hacer ejercicio, te vas a sentir más motivado para poder salir. 
  • Hazlo atractivo: Trata de hacer algo que te guste, y si no te gusta y es necesario, busca la manera de que sea más atractivo, por ejemplo podés crear un sistema de recompensa luego de haber completado tu semana.
  • Hazlo placentero: Imagina si cada vez que querés leer un libro tenés que desocupar tu escritorio porque está lleno de cosas, tenés que revolver cajas de libros buscando porque no sabes donde quedo, te complicas. Trata de dejar tu entorno listo para activar tu nuevo hábito y asegúrate de tener todo lo necesario a mano. 

Gracias por acompañarme hasta el final, espero que disfrutes de esta lectura y de muchas más, para mí es un privilegio compartir estos párrafos con vos. 

Si te gusto este post compartilo en tus redes, con tus amigos y familia. 

Invitame un café en cafecito.app

Enójate un poco dale.

Imagínate que siempre tuviste la respuesta, que siempre estuvo a tu alcance lo que necesitabas para solucionar eso, pero ya es tarde, ya se te pasó.

¿Cómo te sentirías? 

No me contestes…

Tranquilo, no está todo perdido, te encontraste con el genio de la lámpara y le pedís que te lleve al momento exacto en el que podías cambiar todo. 

¿Tentador, no? 

Malas noticias, cuando llegas a ese punto exacto, no volvés con lo que sabes hoy… entonces haces lo mismo.

El ciclo se repite infinitamente.

Sí, lo sé, ciencia ficción.

Mira, voy a ser muy directo, es probable que no te conozca, y ese sería tu argumento perfecto para pensar que yo no sé nada de vos, pero no te precipites tal vez se una cosa o dos.

 Basta de misterio, vamos a lo nuestro.

Hoy tal vez estés atravesando situaciones, de tipos varios, economía, salud, familia, relaciones personales, etc.

Lo primero que te quiero decir es que lo siento, anhelo que todo mejore pronto.

Lo segundo que te voy a decir es como hacer que mejore.

Vos podés.

¿Trillado? Sí, ¿Real? También.

No te lo diría si no estuviera convencido, viste que al principio ya era tarde para cambiar tu situación, bueno, en realidad no es que era tarde, sino que no podés cambiar lo que ya pasó, podes ahora cambiar lo que va a pasar ¿Cómo? Acá empieza lo divertido.

Vos sos un ser fantástico, pensá en tu simple existencia, para la bilogía un enorme cúmulo de células, con una diferencia en tu código genético de menos del 10% con una banana, sos literalmente un milagro genético, autoinmune, inteligente, creador de la pantalla que estás mirando, creador de la electricidad que le dan poder, fua, pensar en lo que sos me vuela la cabeza.

No te quiero adular, quiero que tomes perspectiva.

¿Por qué? Para que te saques de la cabeza esa idea de que sos una casualidad, perdón mi rudeza, pero estás literalmente diseñado para superar todo lo que tengas enfrente.

¿Por qué te rendís? ¿Por qué haces vista gorda a lo que sabes que tenés que hacer? 

¡Levántate de esa silla y empezá! 

¿Sabes por qué hice el cuento imaginario del genio de los deseos? 

Por qué la vida que hoy sufrís, en el final darías lo que fuera por tener una oportunidad más.

¿Sabes por qué? Porque en el fondo sabes que lo que te pasa tiene una solución y esa solución está en vos, es por eso que te querés quedar en esta vida 

 

Nada hoy estoy un poco menos “empático” que lo habitual, pero entendeme, literalmente sos fabuloso, una obra maestra y estás desperdiciando todo eso porque las cosas no salen como lo esperas. ¡No lo aguanto más, te necesito, necesito que despiertes y le des a esta sociedad lo que necesita de vos! 

Enójate dale, que te indigné desperdiciar tu potencial, así no seguís un día más tirado sufriendo por lo que pasó o lo que puede pasar.

Nada esto no tiene un cierre dulce.

Llegó la hora de elegir entre sufrir el dolor de quedarte cómo estás o de sufrir el dolor de crecer.

Ambos caminos duelen, pero solo uno te lleva a dónde de verdad querés estar.

 

Vos tenés Superpoderes.

“Todos tenemos poderes

Cuando busque la definición de la palabra superpoder, me lleve una gran sorpresa, “No existe una definición exacta de cómo se supone que debería ser un superpoder. Popularmente, se utiliza el término para describir una habilidad excepcional“…”Los superpoderes se atribuyen regularmente a los superhéroes.

Se puede llamar superhéroe a un personaje con cualidades excepcionales.”

Tal vez no te sorprendas tanto como yo, pero la palabra superhéroe, me parecía algo muy de ciencia ficción, una persona en un traje brillante que lucha contra los villanos y sale en las películas, pero luego de leer, lo que por definición es ser un superhéroe, me di cuenta de que todos nosotros lo somos, por qué no existe ni una sola persona que no tenga cualidades excepcionales.

Bueno, es de eso, de lo que te quiero hablar hoy, de lo excepcional que sos y de un superpoder que, aunque muchas veces lo ignores, tenés.

El poder de tus palabras.

Y no solo de las que salen de tu boca. Elegí la historieta como portada de este posteo, porque creo que explica muy bien lo que quiero compartirte hoy.

Nuestras palabras no son solo importantes, sino que son, poder transformador, con unas simples palabras, el hombre cambio la situación de la persona que estaba triste, transformo una vida.

No importa si fue solo por un segundo o si esa alegría que obtuvo le duro todo el día, lo que importa es que creo una realidad que antes no existía. ¿Es muy complejo lo que te digo? Déjame explicártelo más fácil, yo te voy a decir algunas palabras,

¿Listo? Auto azul; Flores blancas; Niños corriendo.

¿Y? ¿Visualizaste algo de todo eso?, si tu respuesta fue “sí” este es un ejemplo de como algo que antes en tu mente no existía, se creó a partir de unas simples palabras que vos leíste, y si tu respuesta fue “no” porque hiciste fuerza para no seguirme el juego, aunque te hallas puesto en blanco total, creaste una nueva realidad para poder evadir el juego, ja! Jaque mate, las palabras crean realidades que antes no existían.

Invirtiendo bien mis palabras.

Muchas veces ignoramos la importancia de lo que sale de nuestra boca, como explicaba recién, todo lo que decimos tiene un peso creativo. Muchas veces me he encontrado en situaciones como “¿Por qué me siento así?, si no me está pasando nada malo, tengo salud, amigos, trabajo, ¿Por qué estoy así?”, entonces me di cuenta que en ocasiones participaba de muchas conversaciones que no eran productivas donde hacia aportes innecesarios solo para encajar o para “tener algo de que charlar” opinando sobre la vida de otras personas que tal vez ni conocía, o juzgando decisiones de los demás, y seguro te preguntas ¿En qué me puede afectar eso a mí? Bueno, es un principio muy sencillo. “Vivo de aquello a lo que le doy valor.” Si tomo de mi tiempo para usar mis palabras para hablar mal, estoy dando de algo que es invaluable, ya que nuestro tiempo natural no se puede recuperar, cada segundo vivido no será igual al anterior ni tampoco al siguiente, si invierto de mi tiempo en utilizar mal mis palabras, eso se va a ver reflejado en mi vida, porque toda inversión se multiplica, sea buena o mala.

Algunas inversiones generan grandes beneficios y otras a grandes perdidas, hablar mal, bueno, creo que queda claro que tipo de inversión es. Por duro que parezca, muchas cosas que vivimos son la consecuencia de la mala inversión de nuestras palabras, pero tranquilo, hay buenas inversiones también.

Cambiando mi diálogo.

Cambiar tus resultados es tan sencillo como cambiar tus palabras ¿Tan fácil? Bueno, ¿Cuánto nos puede costar intentarlo?

Hoy descubriste un superpoder, el poder de crear realidades con tus palabras, esto no quiere decir que vas a ir cantando por la calle que llueva oro, y oro va a llover (o tal vez si), sino que cada palabra que suelta tu boca es importante, tenés el poder de decidir si lo que sale de tu interior es bueno o, no tanto.

No solo lo que tu boca pronuncia es una palabra, sino también todo lo que hablas en tu cabeza, ese diálogo interno que tenés con vos mismo, esas palabras también están bajo tu control.

El diálogo interno es igual de importante.

¿Qué palabras usas para hablar con vos mismo? Nunca te paso que hiciste algo que no salió bien y te dijiste “¿viste que no te iba a salir?” o “seguro si lo hacía otra persona salía mejor” ¿Es productivo hablarte así? Desmereciendo tu esfuerzo o comparando ¿Cómo lo haría otro en tu lugar? Si lo utilizas para decir que no sos lo suficientemente bueno, no; no es productivo, por el contrario, es dañino para tu vida, son palabras no habladas que te sirven de excusa para no tomar decisiones, por ejemplo ser más determinado, o más ordenado para comenzar a hacer algo o preparar el tiempo necesario para terminar una tarea pendiente.

Siempre hay una voz que nos habla y está bajo nuestro control, si yo hablo mal de mí conmigo mismo, no puedo hablar bien de mí con nadie. Y como dijimos, tus palabras crean realidades, si te decís todo el tiempo, por ejemplo, “Yo siempre llego tarde a todos lados” va a ser una realidad tan fuerte en tu vida, que nunca te vas a esforzar por cambiarlo, por lo tanto, siempre vas a llegar tarde porque ya crees que sos así.

Tus palabras, tu diálogo interno, acaban por crear una condición en tu vida que te va a limitar eternamente, a menos que decidas cambiar esas palabras por otras.

Tan sencillo como “No quiero llegar tarde, me voy a preparar con tiempo.” Conlleva el mismo esfuerzo, resultados completamente distintos, y lo mejor, cero excusas, sos responsable del rumbo de tu vida, y de las palabras que hablas o pensás, “de la abundancia del corazón habla tu boca”, es decir, que toda palabra hablada o no, salió de lo que crees en tu corazón.

¿A qué le das tu oído?

Y ¿Cómo se cambia eso? Con determinación, con constancia, y sobre todo, cambiando lo que escuchas. Es importante entender que no todo lo que escucho es bueno, y diferenciar entre escuchar y oír, vos podés escuchar muchas cosas en un día, pero podés elegir oír y tomar para tu vida, aquello que aporta, que suma, que te ayude y acerque más a eso que querés alcanzar, eso para lo que fuiste diseñado y sabes que sos bueno. Por eso es que hoy decido llamar a las palabras un superpoder, porque son la línea entre el éxito y el fracaso de la vida de una persona.

Alguien que pasa todo el día hablando mal de sí mismo y de los demás, no tiene chances de tener éxito, porque todo lo que logre va a estar tan lleno de crítica que jamás va a poder disfrutarlo, no me malentiendas, no te estoy juzgando, ni digo que soy un capo de las palabras y nunca hablo mal, simplemente te comparto esto, porque aprendí que si cambio mis palabras, puedo cambiar mi vida, y la vida de muchos, y eso, es una habilidad excepcional que anhelo utilizar toda mi vida para animar a cuantas más personas pueda, a jamás abandonar su diseño y poder vivir y disfrutar la plenitud de la vida que se nos ha dado.

Resumiendo, tenés poderes, extraordinarios poderes, inviértelos bien. Podés cambiar tu vida y la de los demás. Comenzá tu día simplemente eligiendo bien tus palabras. “Por favor, gracias.” Sabiendo callar, dejando el orgullo de lado, y aprendiendo a escuchar, es una fórmula sencilla que todos podemos poner en práctica, y ser, cada día, un superhéroe.

 

¿Qué hago con mi vida?

“No te preguntes qué necesita el mundo. Pregúntate qué te hace sentir vivo y hazlo. Porque lo que el mundo necesita es gente que se sienta viva.” – Howard Thurman

Cuando evaluamos cuanto tiempo llevamos vivos, en comparación con cuanto tiempo hemos existido los humanos, nos damos cuenta de que somos apenas una pequeña fracción de nuestra historia; sin embargo, hoy estamos viviendo el tiempo más acelerado jamás antes vivido, los saltos tecnológicos, la globalización, redes sociales, todo se mueve a un ritmo vertiginoso.

En los últimos años, las comunicaciones han crecido de manera exponencial y pasamos de esperar semanas una carta de nuestros seres queridos a mirar series en nuestra casa en velocidad 1.5 X para que pase más rápido…

Más rápido y más cantidad ¿Es mejor?

Bueno, esto claramente depende de cada uno, no pretendo involucrarme en la percepción de lo que es mejor de cada uno de ustedes, como saben si han leído algún otro de mis posteos, esto es una invitación a la reflexión.

Lamentablemente, la instantaneidad nos ha hecho mucho daño, la sociedad es cada vez más impaciente y el síndrome “FOMO” es cada vez más recurrente, pero no quiero enfatizar en eso hoy, quiero hablar de algo que nunca antes existió hasta ahora y es la capacidad de involucrarnos en la vida de las personas, digamos técnicamente siempre se pudo, pero hoy gracias a redes sociales e internet podemos ver la vida que lleva prácticamente todo el mundo.

Vivo por los demás

Hace poco tuve una conversación muy interesante con un comerciante mientras hacía unas compras, él me compartía que había dejado de mirar televisión casi por completo y que había desinstalado sus redes sociales de su smartphone.

“Me encontré viviendo la vida de los demás y no la mía” me compartió, “Mis hijos se acercaban a pedirme algo y yo los apartaba porque estaba mirando la vida de alguien más por redes sociales”.

Hoy es más fácil que nunca ver que está haciendo el otro, el mundo de la farándula es un gran negocio, existen grandes cantidades de series de celebridades, clubs de fans, de artistas, etc. Hay personas que saben todo de la vida, de la persona a quien siguen, cuantas veces se casó, como se llama sus hijos, cuál es su color y comida favorita y tal vez pienses “Bueno, pero eso es demasiado…” si tal vez lo sea, pero pensá ¿No te pasa a vos en algún nivel? Con tu club de futbol, con esa serie que tanto te gusta, conoces el número de temporadas, episodios y que le paso al actor que dejo de salir en la 2.ª temporada. 

Reitero no hay nada de malo en estas cosas. Quiero llegar al punto de preguntarte ¿Y cuánto tiempo invertís en conocerte a vos? ¿Sabes cuanto podés correr? ¿Cuándo fue la última vez que lloraste y por qué? ¿Cuántas veces tuviste una gran idea y no tomaste tiempo de escribirla o desarrollarla? 

Te hago estas preguntas porque primero me las hice yo y me di cuenta de que sé mucho más de otros que de mí, se dé la vida de grandes autores, conozco datos exactos de estudios sobre ciertos temas, ni te cuento cuanto se sobre videojuegos, pero ¿sabré tanto sobre mí?

A veces estamos muy ocupados en otros y no en nosotros.

A mí me encanta leer, disfruto mucho hacerlo y es lo que más trato de hacer en mi tiempo libre, hasta hoy siempre estuve convencido de que estaba invirtiendo en mí, y en parte es así, eso es innegable, pero también es real que es una inversión en conocer la vida de otro, lo que aprendió y lo que experimento que no me malentiendas me parece fabuloso de hecho amo hacerlo como les dije pero… ¿Cuánto aprendo de mí?

El descubrimiento más hermoso.

Intentemos algo, ¿Podés responder alguna de estas preguntas?

¿Cuándo fue la última vez que te reíste sin parar?
¿Qué es eso que amas hacer y que haces por puro placer?
¿Cuál es el sueño más loco y grande que tenés?

¿Sabes por qué te hago estas preguntas? Porque son importantes para vos, son cosas que importan en tu vida, si en la tuya, ¡son importantes para vos! Necesitas respuestas a estas preguntas y a muchas más que sé que te estás imaginando.
No existe experiencia más hermosa que conocerte a vos mismo, en profundidad, saber que te angustia, que te hace llorar, que te hace reír como un niño… Te hago otra pregunta ¿Cuánto tiempo te dedicas?

No es tan fácil…

Sé que la vida está llena de preocupaciones, de cansancio, y de frustraciones, pero la verdad que tu mejor compañero vas a ser vos, me cuesta mucho entender como mucha gente invierte tanto tiempo tratando de parecerse a alguien más en vez de explotar su propio estilo único.
Dicen que el lugar con más talento en el mundo es el cementerio, y con buen fundamento, imagina cuanta gente se fue a la tumba sin sacar a relucir todo el potencial de una vida plena, personalmente eso me entristece muchísimo, a mí no me gustaría irme a la tumba sin dar lo mejor de mí, no solo por mí, sino por los demás, entiendo que el potencial que hay en otros (y en vos) es para mejorar la vida de todos, entonces claro que me lamento por no poder disfrutar el talento de aquellos que ya no están. 

No necesitas que yo te diga que la vida no es fácil, eso ya lo sabes, lo que sí te quiero decir es que no importa la circunstancia en la que estés, es difícil para todos, es imposible comparar la situación de una persona con otra, es simplemente perder el tiempo, cuando vos comparás un objeto con otro generalmente buscas cosas similares, por ejemplo podrías comparar las diferencias entre arroz blanco y arroz yamani, no compararías arroz blanco con milanesas de berenjena, no tendría ningún sentido. Que vos te compares con alguien más es igual de ilógico, así de único sos. 

¿Entonces…?

Entonces bueno, quiero animarte a que te descubras, a que inviertas en vos mismo, en conocerte, en saber que es lo que te apasiona, en que descubras tu propósito y que puedas explotar y expandir esa habilidad en lo que sos bueno, y antes de despedirnos te dejo algunas estrategias que a mí me sirvieron. 

  • Mejora eso que te sale de manera natural: Puede ser cantar, bailar, escribir, correr, seguro identificas áreas en tu vida en la que sabes que sos bueno, esto suele ser contraproducente porque a veces en lo que somos buenos invertimos menos, si algo te sale con facilidad literalmente es el área donde más potencial de crecimiento tenés, por qué con menos esfuerzo vas a llegar más lejos que otros. 
  • Desarrolla una visión personal: Planifica donde querés estar en un plazo de tiempo, dedica tiempo a escribir que cosas, hace la persona en la que te querés convertir, eso te va a ayudar a alinear tus prioridades y a empezar a hacer hoy eso que te gustaría vivir mañana. 
  • Tómalo con calma pero hacelo importante: Que no te vuelva loco no “descubrir” eso que te apasiona o en lo que sos bueno, tenés tiempo para hacerlo y disfrutar, pero sí considéralo como una búsqueda importante y necesaria, vas a mejorar mucho tu calidad de vida, si podés conocerte más y desarrollar tus talentos y habilidades. 

Gracias, como siempre por quedarte hasta el final espero hallas disfrutado tu lectura y estoy seguro de que hay muchas cosas útiles que podés sacar de este post, si te gusto compartilo con tus amigos o alguien que creas que necesite leerlo, y te animo a visitar yosoypablo.com.ar para leer más artículos que estoy seguro te van a ayudar. 

Cansado de vivir cansado.

Quien no dijo en algún momento “Estoy cansado” por qué su día fue muy largo, por costumbre, pero muchas personas ya arrancan su día llegando al trabajo el lunes por la mañana y dicen “Estoy muy cansado” ¿Qué nos espera el resto del día entonces?

Tengo que confesar que yo lo hice mucho tiempo, y puedo asegurar que de verdad me sentía cansado, pero definitivamente decirlo en voz alta no contribuía para sentirme mejor.

La palabra cansancio tiene un origen muy particular, proviene de una palabra en latín que los griegos tomaron prestada y cuando llego al castellano se utilizaron dos palabras para poder formarla, su origen significa “Desviarse del camino” qué loco ¿no? Significa esto porque era la palabra que usaban los navegantes para hacer paradas en su viaje a descansar, entonces ellos necesitaban desviarse para poder llegar a un puerto y recuperarse.

Te cuento su origen porque te quiero llevar por el mismo camino que recorrí yo sobre la reflexión que hice acerca de vivir la vida cansado, recordá esta frase “Desviarse del camino”

¿Eres de las personas que descansa en sus días libres? Por ejemplo: El domingo, ¿Nunca te paso que al llegar la noche, estás más cansado que en un día normal?

Nacidos para el éxito.

Todo ser humano tiene un instinto de éxito, nuestra prioridad no es sobrevivir, sino lograr cosas, no quiero entrar en detalles, pero hay muchos ejemplos de personas que terminan actuando de manera irracional, poniendo en riesgo su propia integridad física e incluso la de los demás con tal de alcanzar o lograr algo, por ejemplo los deportistas extremos que saltan en una motocicleta por encima de camiones encendidos fuego, es un claro ejemplo que nuestra prioridad es satisfacer nuestra necesidad de lograr cosas por encima de sobrevivir.

No, tranquilo, no me desvié del tema, el cansancio es fisiológico, claro nuestro cuerpo tiene un límite, si yo no lo cuido, con buena alimentación, buenos pensamientos, ejercicio y dormir apropiadamente, voy a vivir cansado claramente, pero te quiero llevar más allá.

Alguna vez escucharon hablar del triatlón “Iron Man” es una carrera de tres disciplinas donde los participantes comienzan nadando 3,9 Km, salen de ahí, se suben a una bicicleta y pedalean 180,2 Km y luego comienza la carrera a pie con una distancia de 42,2 Km, un total de 226,2 Km. No debe existir persona en este mundo capaz de lograr este triatlón y no terminar agotado.

En el año 2005 Jon Blais, un reconocido triatleta, fue diagnosticado con ELA (Esclerosis lateral amiotrófica) imaginen el golpe para un atleta de elite ser diagnosticado con una enfermedad degenerativa. Tres meses después de su diagnóstico, Jon participo de “Iron Man Hawái” completando el triatlón en 16h26′, siendo la primera persona en la historia en completar la competencia teniendo ELA. Para Jon, esto era mucho más importante que sus excusas, el tenía un objetivo claro, y estaba dispuesto a lograrlo.

¿Por qué te cuento esta historia?

Quiero hablarte de como tu vida puede pasar frente a tus ojos sin llegar a ningún lado mientras estás cansado.

Cansado de administrar una vida que no lleva a ningún lado.

La verdad es que si vivís tu vida día a día, sin una visión de tu futuro, sin metas, sin objetivos, vas a vivir cansado, por una simple y lógica razón, vivir requiere esfuerzo y nadie está dispuesto a esforzarse si no sabe por qué.

Te levantas por la mañana y vas al trabajo, tal vez tu trabajo no te agrade, volvés a tu casa luego de una larga jornada y no tenés nada que hacer, te haces unos mates, prendes la televisión y simplemente dejas que llegue otro día, luego de una ducha y dormir, reiniciamos el ciclo.

Hoy les contaba más arriba que nuestro instinto es el éxito, no la supervivencia, por eso dejar que la vida pase nos hace tan mal, nos hace creer que todo sería igual sin nosotros. ¿Te encontraste alguna vez pensando así? Bueno, te comunico que eso no es cierto, tenés habilidades, talentos, mucho para aportar a tu mundo y la sociedad que te rodea, vivir cansado no es la consecuencia de hacer muchas actividades, el cansancio es vivir con el peso de actividades que no tienen ningún tipo de propósito, o en palabras más sencillas, el resultado de vivir una vida en modo automático.

Hace muy poco comencé a salir a correr, ya corría en el pasado, pero hacía mucho que estaba inactivo, lo típico, al segundo día de correr me dolía todo mi cuerpo, pero era un dolor diferente, un dolor soportable y de alguna manera satisfactorio ¿Cómo es eso posible? Entendía la razón y propósito del dolor que yo sentía, por lo tanto, era completamente soportable.

Tal vez puedas estar cansado en ocasiones, pero jamás va a ser un límite si entendés por qué lo haces, te puede pasar en el gimnasio, en tu trabajo, cuando estás estudiando y tenés un examen pronto, la realidad es que el cansancio en muchas ocasiones es una alerta, y está bien, uno debe saber interpretar cuando ya es suficiente, debemos cuidar nuestro cuerpo, alimentación, ciclo del sueño, la propia presión que ejercemos sobre nosotros, pero que tu cansancio no sea una excusa para no destacarte, “Mira a las personas que admiras, y pregúntate que hacen… Cuando vos estás durmiendo ellos ya llevan dos horas de preparación” escuché una vez y cambió mi manera de pensar sobre dormir hasta tarde por estar “muy cansado” entre 7 hs y 8 hs de sueño son suficientes, dormí más de eso y vas a ver qué vas a estar aún más cansado.

Lejos de querer criticar los hábitos de cada persona, quiero ayudarte a que reflexiones y despiertes, si hoy estás demasiado cansado ¿Por qué es?

¿Vivís la monotonía de solo trabajar para sobrevivir? ¿Solo haces lo que tenés que hacer para cumplir?

Es importante entender que en nuestra vida nos tenemos que esforzar, ya que tengo que invertir tiempo, dinero, vida, no te limites a simplemente sobrevivir, desafíate, establece metas y objetivos más allá del razonamiento natural, eso te va a ayudar a que aunque estés cansado salgas de tu cama para estudiar, para hacer ejercicio, porque vas a usar tu vida para disfrutar y no, para solo existir.

Te va a sonar como un cliché, pero la vida es para vivirla, no la malgastes, alcanza metas, ayuda a los demás, ¡despertá! No le quites a tu entorno la posibilidad de verte brillar, tu aporte es único, te necesitamos.

¿Por dónde empiezo?

También soy realista, sé que en muchos casos la situación es difícil, y sé que tal vez no veas una salida… Esto es personal, pero para mí no existe dolor más grande que ver a una persona desperdiciar todo su talento, es por eso que escribo estas líneas, probablemente hoy estés obligado a hacer muchas cosas por responsabilidad, por tu familia, pero no te conformes, correr 10 minutos siempre va a ser mejor que no correr, leer una página será mejor que no leer ninguna, lo importante es que des el paso, que puedas aliviar tu tensión diaria dedicando al menos 5 minutos a algo que te apasiona realmente, toma mi consejo no tenés mucho para perder si se trata de hacer algo que te apasiona, al principio será motivación más tarde disciplina y pronto verás los frutos de tu inversión.

Antes de despedirme, te dejo algunos pasos prácticos que en lo personal a mí me funcionaron muy bien:

    • No comiences tu día hablando de lo cansado que estás, aunque estés muy cansado, tu cerebro no distingue la realidad de lo que vos pensás, entonces si te levantas y dices “Que bien me siento” tu cerebro poco a poco empujara ese cansancio matutino y crearas el hábito de levantarte con otro pensamiento (Inténtalo, no tenés nada que perder).
    • No te canses por adelantado, no pienses lo cansado que vas a estar antes de salir a caminar, o de ir a trabajar, una mala disposición a la actividad próxima baja enormemente tu rendimiento, lo que implica que tenés que utilizar más recursos físicos para equilibrarlo, lo que si va a finalizar en estar realmente muy cansado, incluso antes de haber comenzado.
    • Se agradecido con tu realidad, tal vez hoy no vivas lo que querés, o estás lejos de alcanzar eso que deseas, pero la realidad es que quejarte no te va a ayudar, simplemente te va a alentar a que no quieras hacer nada, ya que si tu trabajo no te gusta y te quejas de él, por razones lógicas no vas a querer invertir para ser mejor, el agradecimiento es el mejor agente de cambio.

Gracias por quedarte hasta el final, realmente deseo que este tiempo que invertiste en lectura traiga frutos a tu vida, si puedes aplicar algo de todo lo que leíste hoy te aseguro que invertiste bien tu tiempo.