La autoestima es el cimiento sobre el cual construimos nuestra visión del mundo y de nosotros mismos. Una autoestima fuerte nos permite enfrentar los desafíos con confianza y tomar decisiones alineadas con nuestros valores. Pero, ¿qué pasa cuando nuestra autoestima flaquea? En este artículo exploraremos estrategias prácticas para fortalecerla y mantenerla saludable.
1. Conócete a ti mismo
El primer paso para fortalecer tu autoestima es conocerte en profundidad. Esto implica reflexionar sobre tus fortalezas, áreas de mejora, valores y metas. Puedes comenzar con preguntas como:
¿Qué es lo que más valoro en la vida?
¿Qué logros me hacen sentir orgulloso?
¿Qué habilidades deseo desarrollar?
Llevar un diario puede ser una herramienta poderosa para registrar tus pensamientos y descubrimientos. La autoobservación te permite identificar patrones y trabajar en ellos conscientemente.
2. Practica la autoconsciencia
Ser duro contigo mismo solo debilita tu confianza. Aprende a tratarte con la misma bondad y paciencia que ofrecerías a un amigo cercano. La autoconsciencia incluye:
Reconocer tus emociones sin juzgarte.
Hablarte con afirmaciones positivas.
Recordarte que nadie es perfecto y que los errores son oportunidades para aprender.
3. Establece metas alcanzables
Fijarte metas claras y realistas te ayuda a mantenerte enfocado y motivado. Divide tus objetivos en pasos pequeños para que sean manejables y celebra cada logro por más pequeño que parezca. Esto refuerza tu confianza y te demuestra que eres capaz de avanzar hacia tus sueños.
4. Rodéate de personas positivas
El entorno en el que te encuentras afecta directamente tu autoestima. Busca personas que te apoyen, te inspiren y te impulsen a ser tu mejor versión. Al mismo tiempo, limita el tiempo que pasas con personas que critican constantemente o que drenan tu energía.
5. Cuida de tu cuerpo y mente
Una mente y un cuerpo saludables son fundamentales para una autoestima fuerte. Practica hábitos como:
Dormir lo suficiente.
Comer alimentos nutritivos.
Dedicar tiempo a actividades que te relajen y te llenen de energía.
Fortalecer tu autoestima es un proceso continuo que requiere paciencia y dedicación. Al implementar estas estrategias en tu vida diaria, estarás construyendo una base sólida para enfrentar cualquier desafío que se te presente. Recuerda: el camino hacia una autoestima saludable comienza contigo.
¡Empieza hoy y descubre el poder que tienes dentro de ti para transformar tu vida!
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¿Has visto como es la forma de un copo de nieve? Se ve más o menos así.
La realidad es que cada copo de nieve en el mundo es una formación única, no existen dos copos de nieve iguales, ¿no es eso sorprendente? Sabiendo esto, ¿podrías elegir solo uno? Y decir “este es el más hermoso de todos los copos de nieve” Lo dudo. No de tu criterio, sino que elegir solo uno sería prácticamente imposible.
Seguro te preguntas por qué estamos hablando de nieve, es que vos tenés algo en común con los copos de nieve, no existe nadie como vos.
Te estás comparando mal.
Si vez la vida de otra persona y decís cosas como “Él la tiene más fácil”, “A tal persona no le pasan tantas cosas como a mí”, “quisiera la vida de fulano”. Te estás equivocando, pero a lo grande, no es para que te juzgues, pero si te lo digo para sacudirte un poco.
Piénsalo así, estás comparando lo mejor de alguien, con lo peor de vos, ¿cómo no vas a pensar que es más fácil para el otro? A veces creemos que queremos la vida de alguien más, pero en realidad queremos sus resultados sin ninguna de las dificultades que vivió o vive.
No te dejes engañar por el deseo de ser alguien más y tené mucho cuidado si estás celoso de la vida que otro tiene, por qué realmente ¿de qué podrías estar celoso? Ese indicador es extremadamente vago, en realidad no conoces nada sobre el sacrificio de la otra persona, como lidio con sus emociones, ni como hizo realmente para soportar llegar hasta donde hoy está.
Pasar tus días pensando en que maravillosa sería tu vida, si fuera como la de otra persona, es una enorme perdida de tiempo, siempre, en cada caso, sin excepciones. No es fácil ser nadie más y lo podés comprobar con tu vida, no importa el nivel socioeconómico, no importa donde naciste, todos y cada uno enfrentan dificultades y desafíos por igual, y tal vez puedas decirme que para vos sería más fácil enfrentar los desafíos de tu vida si tu cuenta del banco estaría llena. Frena justo ahí, ¿ya empezás de nuevo? No te transformes en víctima, no busques consuelo en que hoy no estás disfrutando tu vida porque te falta algo que otro sí tiene.
Tal vez envidias la disciplina de ese hombre que ves todos los días corriendo cuando salís de tu casa, pero seguro no querés el infarto que tuvo, que lo llevo a ser consciente de que si no cuida él su vida nadie más lo va a hacer.
Tus decisiones son tuyas, deja de creer que es por la situación que vivís hoy.
Perdón si sentís que te estoy hablando muy duro, pero de verdad necesitamos todos y me incluyo, abandonar esa mentira de que viviríamos mejor si fuese alguien más.
La única comparación que sí vale.
Con el único que te podés comparar, es con vos mismo, ayer, pero no “hace 10 años yo era más delgado y atlético…” no, no, ayer de verdad, las últimas 24 hs, que tu desafío personal sea mejorarte a vos mismo.
Y tal vez pienses que hoy no podés comenzar, pero te digo que si crees eso es porque no te estás enfocando lo suficiente, la vida está compuesta en su mayoría por lo que llamamos “pequeñas cosas” y son esas cositas que ignoras todos los días que marcan la diferencia, tal vez sientas que no tenés tiempo para hacer ejercicio media hora todos los días, pero consulta en tu teléfono cuanto tiempo pasas en redes sociales seguro que ahí tenés más que la media hora que necesitas para comenzar, esto lo dije en otro artículo del blog, pero quiero repetirlo acá, Leer una página de un libro siempre será mejor que no leer nada, caminar 100 mts siempre será mejor que no caminar, escribir un párrafo al día siempre será mejor que no escribir nada. Y esta vez cambia tu cabeza, saca ese pensamiento de “1 página al día no es nada” si no es nada, ¿por qué no lo haces? Lee una página al día y en un año leíste un libro, suma otra página, 2 al día y en un año leíste 2 libros, suma una más… 3 páginas, 3 libros al año, traslada eso a cualquier área de tu vida, empezar siempre será absolutamente necesario, no lo vas a poder evitar y empezar siempre va a depender de vos.
Sos completamente único, no trates de vivir la vida de otro, vos tenés todo lo que necesitas.
Gracias por quedarte hasta el final y acompañarme en un nuevo artículo de mi blog, seguí conectado y pendiente que pronto habrá novedades.
¿Quién no siguió una moda? Ya sea una forma de vestir, algún género o artista musical, una dieta, un deporte, estoy seguro de que alguna vez en algo de eso picamos…
La palabra moda significa “Pasajero” viene del francés “Mode” y este del Latín “modus” (manera, medida) entonces la palabra moda se refiere a “La manera del momento”.
Si bien la moda generalmente se asocia a estándares de belleza, no es solamente eso.
Muchas veces la gente sigue las modas porque existe una falsa creencia que ser parte de la manera del momento te hace más visible, te integra mejor a la sociedad y te ayuda a tener más influencia, esto lleva a muchas personas a escuchar cierta música, o hacerse cortes de pelo, incluso a consumir alcohol o tabaco solamente para no sentir que se quedan afuera de cierto grupo.
Es algo muy común, todos en algún momento, sobre todo en la adolescencia, hacemos o decimos cosas para no quedarnos afuera de un grupo, parece inofensivo, incluso puede ser considerado una técnica para crecer en relaciones, pero es una conducta que sí se alimenta demasiado, te lleva a creer que cuando no sos parte de esa moda, no eres valioso o aceptado dentro de la sociedad, lo cual te quiero aclarar, es una gran mentira.
Causa de esta creencia es que muchas personas se preocupan mucho más por cuidar su aspecto que por cuidar su corazón, lo que muchos no aceptan es que el estado de tu corazón es tanto o incluso más visible que su corte de cabello, que se entienda, cuidar tu aspecto es importante y necesario, pero si tus razones son aparentar algo que no sos, te estás perjudicando a vos mismo.
Cuidando tu corazón.
Quiero explicar esto, cuidar tu corazón no tiene que ver con si te hiciste el corte de pelo del último deportista estrella o te compraste el mismo vestido que viste en esa gala, tenés toda la libertad de vivir tu vida como desees.
Cuidar tu corazón no tiene que ver con lo que haces, sino con ¿Por qué lo haces?
Todo lo que hacemos nació primero de un pensamiento, y todo lo que pensamos se genera por las cosas que vemos y hemos aprendido, cuidar tu corazón es casi en su totalidad cuidar lo que consumís.
Las redes sociales e internet son grandes canales que nos bombardean constantemente con toneladas de información, literalmente en minutos podemos pasar de sentirnos felices a miserables, por observar la vida de otros y compararla con la tuya, por intoxicarte de pilas de malas noticias sobre tu ciudad o País. Bueno, no todo en las redes sociales es malvado y tóxico, por ejemplo este blog lo podés encontrar en redes sociales, pero es cierto que una foto puede vender mucho humo, y hacernos creer que los demás viven una vida soñada y nosotros estamos tristes detrás de una pantalla.
Lo que pasa afuera no es tan importante como lo que pasa dentro.
Es por eso que tenés que cuidar tu exposición a realidades ficticias, además es increíble la cantidad de tiempo que podés perder y sin darte cuenta, entras a Instagram por una notificación y clavas 15 minutos de mirar memes casi sin pestañear, ni hablar si lo compartís con un amigo y comienza la guerra de memes.
La extrema exposición a redes sociales es una nueva moda hoy, existe algo que se llama Síndrome FOMO (Fear Of Missing Out), este síndrome es el temor a estar perdiéndote de algo, muchas veces sentimos que si no estamos revisando nuestras redes sociales, que si no respondemos ese mensaje o no somos parte de la última tendencia de subir una foto con tu mascota, te estás perdiendo de algo. ¿Cuánta presión no? Una presión autoimpuesta por temor a no se parte de la manera del momento, de lo que está sucediendo, miedo a no quedarte afuera.
Tiempo atrás leía un informe sobre una persona que decidió hacer una dieta digital de 30 días, es decir dejo de lado las relaciones digitales, excepto por su trabajo por un mes entero, esta persona relataba que la primera semana se sintió perdido, la segunda creyó que estaba completamente desactualizado, para el final del mes, se sentía más relajado, menos dependiente de los dispositivos que lo rodean, y descubrió que tenía mucho más tiempo libre del que creía, ya que en sus tiempos de ocio en vez de tomar su celular y chequear las redes sociales hacía ejercicio o se ponía a leer o compartir tiempo con la familia, el cerro su nota con esta frase “Al principio de este ejercicio, sentí que me estaba perdiendo de las cosas importantes de mi vida, al finalizar este estudio, afirmo que en realidad no me estaba perdiendo de nada”
La conclusión de este estudio es que muchas veces malgastamos nuestro tiempo porque queremos estar al día con nuestros estados e historias, saber que hacen los demás, y todo ese tiempo, que parece insignificante diariamente, cuando sumamos las horas que pasamos frente a la pantalla sin hacer nada, nos damos cuenta de que ahí estaba el tiempo que necesitábamos para por ejemplo comenzar una nueva actividad o disciplina, incluso hacer la tarea o quehaceres del hogar.
Un fuerte deseo de pertenecer.
A veces las personas tratan de pertenecer a un lugar, todos conocemos la historia de un amigo que agarro un cigarrillo para quedar bien con quien se lo ofreció, o para llevarle la contra a sus padres y luego de eso pasó años fumando, lo que arranco “por qué no era nada” termino siendo en algo muy dañino y adictivo, a veces hacemos cosas porque creemos que socialmente serán aceptadas y eso nos va a ayudar a posicionarnos mejor en grupos sociales, esto es peligroso porque me lleva a tomar decisiones no por lo que quiero sino por lo que “conviene”, ahora esto tiene su contraparte, evito ser quien soy para no desagradar a los demás, conozco personas que se avergüenzan de su apariencia y por eso no suben fotos, o utilizan muchísimos “filtros de belleza” es duro vivir así, al pendiente de la opinión ajena, porque te guste o no jamás vas a complacer a todos, es una lucha que no vas a ganar, mejor invertí esas energías de estar bien vos, con vos mismo.
A fin de cuentas, es pasajero.
Hace poco estaba escuchando una entrevista de Santiago Bilinkis, tecnólogo y emprendedor y él hablaba sobre la “obsolescencia intencional” este término significa que las empresas preparan todo lo que consumimos para que pase de moda y queramos cambiarlo, pasa con los celulares, computadoras autos, ni te digo con la ropa, él contaba que cambiamos más nuestras cosas por presiones sociales que por una funcionalidad real, me pareció muy interesante la mención de que quienes dirigen estas empresas ponen este concepto por encima de la durabilidad o calidad de un producto, básicamente todo lo que consumimos está diseñado para que pase de moda, te cuento esto para que tengas una herramienta más a la hora de tomar una decisión, preguntarte si lo querés realmente o si vas a cambiar tu look o tu celular porque todos lo están haciendo…
Si de algo estoy seguro es que toda esa presión y ansiedad, no te sirve de nada, en especial entendiendo que toda moda es pasajera, muchas conductas nocivas son parte de la manera del momento, por ejemplo el Ghosting, que es dejar de responder los mensajes a una persona sin motivos aparentes, o el Orbiting, que consiste en dar likes a las publicaciones de alguien y reaccionar a sus fotos o historias, pero no contestar a sus mensajes ni responder a sus llamadas. ¿Qué clase de relaciones interpersonales se pueden formar de esta manera?
Lo triste es que muchos creen que esa es la nueva manera de relacionarse, seguir las modas, nos quita pensamiento crítico, nos limita en nuestras decisiones, somos presos de lo que alguien más determino que es lo correcto y lo que no, permitimos que nuestra brújula moral sea lo que hacen los demás en este momento, realmente te animo a que una moda no sea tu límite, no permitas que la manera pasajera de hacer las cosas limite tus relaciones interpersonales, no te sientas feo o fea porque no tenés esos jeans que tanto se usan hoy, no te permitas sentirte excluido porque te gusta la música clásica y no la música urbana, a fin de cuentas todo eso resulta pasajero, no negocies lo que de verdad te gusta por una careta, que te aseguro que mientas más la sostengas más pesada va a ser.
Tus valores no pueden ser una moda.
Tus valores y principios, no pueden ser una moda, hoy dijimos que moda significa la manera del momento, y algo que es un valor en tu vida no puede ser pasajero, afírmate en tus valores y principios confía en quien sos, no te permitas no sentirte hermosa, no te permitas no sentirte inteligente, lo que vos tenés o aparentas, no tiene nada que ver con lo que sos, quien eres nace de adentro, así como te ves vos mismo, así es como se ve de afuera, recordá, el estado de tu corazón, es tanto o aún más visible que tu estado ante la sociedad. No calles la voz de tu inspiración por los gritos de la multitud. Tenés mucho para dar y aportar, sos una persona con ideas creativas, con soluciones para vos y tu entorno, no permitas que una simple y falsa manera de hacer las cosas hoy, te prive de vivir en verdad, sos libre, nunca lo olvides, no importa lo que te digan, vos estás acá, para vivir al máximo.
Si llegaste hasta acá, te agradezco mucho tu tiempo, para mí es un sueño cumplido que puedas estar leyendo esto, estoy seguro de que si te llevas al menos un párrafo para meditar, vas a ver grandes cambios en tu vida personal, recordá no limitarte, vos podés vivir tu plenitud.
Si te gusto este post compártelo con amigos, muchas gracias y nos vemos en otro post.
Domingo por la mañana, me desperté un poco más tarde de lo habitual porque decidí dormir una hora más, beso a mi esposa, nos levantamos juntos de la cama, preparo el mate, y cuando limpio el mate en la bacha de la cocina, veo que el agua no baja… se tapó, abro el bajo mesada revisó el sifón y al tocarlo me doy cuenta de que está lleno, cuando lo apretó con la mano, se rompe y empieza a salir agua por todos lados cayendo sobre las diferentes cosas que había en el bajo mesada, con tranquilidad, pero velozmente puse un balde y retuve el agua, así que me tomé mi tiempo para sacar todo del mueble, desarmar el desagüe de la bacha y arreglar el problema, así comencé mi domingo de descanso.
Cuando termine todo eso, volví a ordenar el bajo mesada y me senté con mi esposa en la mesa a tomar mates, como si nada hubiera ocurrido.
¿Por qué te cuento esta anécdota? Si bien es solo una situación doméstica, y tal vez cotidiana, descubrí al compartir esto con otras personas que no todos hubieran reaccionado como yo, para muchos este evento hubiese sido determinante para el resto de su día, al punto de qué personas me dijeron “a mí me pasa algo así y me arruina el fin de semana”
Toda esta situación y lo que la gente decía me llevo a hacerme la siguiente pregunta
¿Qué tiene que tener un buen día?
Te dejo esa pregunta como reflexión, pero quiero compartir mis conclusiones, estoy muy seguro que te van a ser muy útiles.
Un día se construye no a base de situaciones y circunstancias, un día se construye desde tu interior.
Clave 1: Expectativa y planificación.
Comienza tu día con la claridad de que hay algo que debes hacer.
Una de las peores cosas que existen es levantarse un día y no saber para qué, el motivo por el cual muchas personas, sobre todo los jóvenes, duermen tanta cantidad de horas es porque al no saber qué hacer en su día, no tienen la motivación para levantarse, entonces claro, te levantas pasado el mediodía por la noche no tenés nada de sueño y te acostás a cualquier hora de la madrugada, ahí nace el círculo vicioso en el que te transformas en un nocturno.
Planificar el día anterior, cuál va a ser tu primera actividad de mañana va a ser fundamental para comenzar bien tu día.
Puede ser algo sencillo como por ejemplo organizar tu agenda, prepara un desayuno nutritivo, escribirte a cierta persona un mensaje especial para su semana o etc.
Yo por ejemplo me levanto cada mañana, preparo mi equipo de mate y pongo sobre la mesa del living el libro que estoy leyendo, mi notebook y pongo algo de música suave, dedico un tiempo a leer, un tiempo a revisar mi sitio web y algo más de tiempo a escribir, luego me preparo y me voy a trabajar, esa ha sido mi rutina este último tiempo, no te voy a decir que fue sencillo, pero tener claridad de porque lo hago me ha ayudado a que sea mucho más fácil.
Clave 2: Cambia tus pensamientos negativos por pensamientos que sumen.
Imagina comenzar tu día pensando “Qué cansado estoy, que mal dormí, que frío que hace” ¿Cómo puede seguir tu día después de eso? Si no desecho esos pensamientos rápidamente, se van a imprimir en vos y es muy probable que a todos lados donde vayas repitas esas frases con las que comenzaste tu día, ¿No podés estar cansado o haber dormido mal? Si claro que sí, nos pasa a todos, pero que ese no sea tu primer pensamiento del día, cámbialo por otro.
Cada mañana hace meses me digo a mi mismo y a mi esposa, hoy va a ser un día fantástico, deposito expectativas en mi día, así puedo estar atento a las oportunidades y ya estoy haciendo un esfuerzo de manera consciente de dar lo mejor de mi par que mi día sea fantástico.
Te propongo un desafío, por una semana di cada mañana “No estoy cansado, tengo energía, hoy va a ser un día fantástico”, puede pareceré algo sencillo, o podés pensar que no sirve de nada, pero te desafío a que lo intentes, tu razonamiento consciente le da órdenes a tu cuerpo con estas palabras.
Clave 3: Vos tenés el control, no la situación.
“No tienes poder sobre lo que sucede en el exterior, pero sí sobre ti mismo. Cuando percibas que algo te causa sufrimiento, has llegado a la comprensión de que algo en tu interior necesita ser corregido.”
-Marco Aurelio.
Más claro échale agua, Marco Aurelio lo explico de una manera fantástica en esa oración, la situación puede no ser la mejor, o ser desfavorable por completo, sin embargo, siempre vas a poder hacer algo al respecto, por mínimo que pueda parecer ocuparte de revertir una situación que ya no quieres vivir, siempre va a ser una buena inversión. Por ejemplo, si quieres bajar de peso porque está afectando a tu salud, ningún cambio va a ser lo suficientemente grande como para perder peso en un día, necesitas cambiar tu alimentación, hacer ejercicio, tus horas de sueño y de todo eso tenés control.
Ahora podríamos hablar de situaciones que vos sentís que no tenés el control, por ejemplo una discusión con otra persona, podrías pensar que eso ya te excede, si la otra persona no quiere entrar en razón no hay nada que hacer, pero eso no es cierto, lo que está pasando es que estás enfocado en que la otra persona cambie o te dé la razón, vos podés aceptar que la otra persona, no pretende cambiar y que no es tu responsabilidad que alguien más cambie, solo te podés hacer responsable de vos mismo, suelta la expectativa que el otro sea como vos quieres, ese simple cambio, aunque la otra persona siga exactamente igual, ya te libra de la responsabilidad con la que vos mismo te cargaste, soltar eso te va a ayudar a comprender que no todo puede estar bajo tu control.
Quiero aclarar esto, que tengas una diferencia con otra persona no significa que la otra persona está en lo cierto y vos equivocado y siempre serás vos quien tiene que cambiar, el consejo va sobre la responsabilidad, no te permitas cargarte con el peso del carácter de alguien más, sé fuerte en tu carácter y no dejes que las decisiones y conductas de alguien más comanden tu vida.
Tal vez puedan parecer 3 sencillos consejos, incluso tal vez ya lo sabías, pero te animo a que pienses más allá de tu circunstancia, en vos está el poder de vivir mejor, no lo desaproveches.
Te quiero dar las gracias por ser diferente, por tomar tiempo para leer y aprender cosas nuevas, y por elegir este sitio web para eso. Te animo a que puedas estar visitando mi sitio, semana a semana estoy subiendo nuevo contenido para compartir con vos, nos vemos en otro post.
“La adversidad es como un fuerte viento. Si es en nuestra contra, nos hace más fuertes. Si es a favor, nos lleva más lejos.”
Seneca.
Cuenta la historia que en año 1400, un gobernante de Japón tuvo el infortunio de romper una taza a la que el tenía mucho aprecio, en un intento por recuperarla la envió a china, con los artesanos que habían creado la taza, para su decepción, los artesanos no hicieron un gran trabajo, la taza quedo estéticamente muy fea, ya que habían utilizado grampas de acero para unir las piezas, y al no sellar una pieza con otra tampoco servía como taza de té. El gobernante no se rindió ante la situación, él quería recuperar su taza, entonces le pidió a unos artesanos japoneses que la reparen de manera que pueda volverse a utilizar, la tarea no fue sencilla pero lo lograron. Esta es la historia de como nace la técnica “Kintsugi” (金 継 ぎ) que significa “Fijación con oro” la técnica consta de unir las piezas con una resina pegajosa y cubrirla con un metal precioso, en su mayoría con oro, pero también se realiza con plata o platino. La técnica no solo deja utilizables a los objetos, sino que hace énfasis en no ocultar el daño, sino más bien resaltarlo, cada objeto tiene su propia historia y es técnicamente imposible que un objeto se rompa de la misma manera que otro, dando lugar a la creación de obras únicas.
Si no me sirve lo descarto.
Te preguntarás por qué te cuento esto, bueno, no me interesa mucho hablar sobre técnicas milenarias o antiguos pensamientos, quiero que hablemos del mundo moderno, la era donde todo es descartable. Es muy común que hoy nos hartemos de todo, la instantaneidad y la gran cantidad de opciones ha permitido que prolifere la falta de apego hacía prácticamente todo, transformando a todo objeto que nos rodea en algo descartable y reemplazable. Queremos las cosas ya, y cuando nos aburre vamos por otra y listo, sucede con la decoración del hogar, la ropa, el entretenimiento, los celulares y a veces, las personas. El ritmo al que la vida cambia es muy vertiginoso y nos hemos acostumbrado a esa vida desenfrenada, adictos a la productividad, a ver la mayor cantidad de series en el menor tiempo posible (es por eso que Netflix permite ver las series en x1,5 de velocidad, o podemos poner los audios de WhatsApp a x2), he visto gente que propone poner caminadoras en la oficina para poder trabajar y caminar al mismo tiempo para ahorrar tiempo, es como si todo el tiempo todo se tratara de querer ganarle al tiempo una lucha que ya está perdida. (Otro día hablaremos de la muerte), no me malentiendas, me encanta la productividad, alcanzar metas y lograr grandes cosas, es prácticamente el motivo principal por el cual escribo, pero realmente creo que necesitamos desacelerar un poco, hay una belleza oculta en cada cosa que por la velocidad de nuestro día a día no podemos ver.
Cuida lo que tienes.
Cuando algo se rompe a mí me gusta arreglarlo, o por lo menos intentarlo, disfruto mucho los procesos manuales y creo que podemos alargar la vida de muchas cosas de las que nos rodean y eso no es poca cosa, detrás de reparar algo existe un concepto muy interesante, por eso les conté la historia de la técnica “kintsugi”. Es vital que todos podamos aprender que las cosas se pueden reparar y que de algo reparado podemos hacer algo mucho más hermoso que como lo era originalmente, no estoy hablando solo de pegar un zapato si se despega la suela, hablo de enfrentar las dificultades de la vida de frente. Es muy común hoy ver los desafíos y dificultades como una señal de que se acabó, donde las cosas se complican, soltamos todo, en mi vida cotidiana veo muchas personas decir “esto no es para mí” solo porque la cosa se puso un poco dificil, lamento decirte que no importa cuanto busques o cuantas vueltas le des al asunto, siempre vas a encontrar desafíos.
Un desafío es la oportunidad que estabas esperando.
De igual manera que para los artesanos japoneses, reparar la taza fue un gran desafío, se presentó la gran oportunidad de poner a prueba su talento y crear una nueva técnica que hoy, 600 años más tarde, no solo que se sigue utilizando, sino que es recordada como metáfora sobre la resiliencia y la importancia de crear oportunidades donde los demás ven algo roto. Tu desafío es tu oportunidad de sacar lo mejor de vos, de demostrarte a vos mismo que sos capaz de mucho más, es la oportunidad que necesitabas para estudiar más, trabajar más duro o ser más disciplinado, un desafío es una oportunidad de ser mejor.
Como reaccionar ante un desafío.
A la hora de encontrarte con un desafío, tu primer paso es hacer una evaluación personal, tienes que hacerte estas preguntas ¿Hacia dónde voy? ¿Si resuelvo este desafío, estaré más cerca de alcanzar mi objetivo? ¿Puedo beneficiarme yo, o beneficiar a otros con esto? Supongamos que los artesanos que repararon la tasa del shogun hubieran hecho estas preguntas, imagina conmigo, las respuestas pudieron ser algo así: ¿Hacia dónde vamos? “-Camino al éxito profesional, dando lo mejor en nuestra área de conocimiento” ¿Si resolvemos este desafío estaremos más cerca de eso? “-Resolver un encargo para el gobernante de Japón nos va a posicionar entre los mejores de nuestro campo, en especial si logramos hacerlo de una manera que nadie mas pudo” ¿Podemos beneficiarnos o beneficiar a alguien? “-Claro, a nosotros como expertos artesanos, y al shogun devolviéndole su tan preciada taza”. Esto se sale del relato y es un invento mío, pero llévalo a tu vida, si podés responder de esta manera, ya no es un desafío, es una gran oportunidad.
No evites el conflicto, sé su aliado.
Evitar tener situaciones que resolver, o escapar cuando la cosa se pone difícil no solo lleva una gran cantidad de energía, sino que nos degrada, con el tiempo nos volvemos más inestables, nos aislamos, y desconfiamos más de las intenciones de las personas, vivimos alerta, la verdad eso no es vida, la mayoría de las personas usan el alerta de conflicto como si fuese a caer una bomba, pero con práctica podemos transformar eso en la alarma de que algo ya se cocinó y llego la hora de comer. Te lo explico, recordá lo siguiente, tu manera de pensar te trajo hasta donde estás, llego la hora de renovar tu entendimiento, conocimiento y pensamientos si quieres salir de ahí. Cuando suena la alarma de los desafíos, llego la hora de aprender, es el momento idóneo, ¿sabes por qué? Porque de otra manera no sería un conflicto, sabrías perfectamente qué hacer como con otras cosas que ya has pasado en tu vida, si estás en pareja tal vez te haya pasado, que cuando la o lo conociste te costaba hablar ciertas cosas, o esperabas con nervios ese momento en el que se iban a encontrar, y hoy eso ya no te sucede, no por qué perdiste las sensaciones, sino porque ya tienes las herramientas para no sentirte intimidado por el desafío. Resumiendo ese párrafo en un consejo, cuando el desafío se presenta, es el momento de dar lo mejor, porque vas a poder explotar todo lo que sabes y también es la oportunidad perfecta para aprender nuevas habilidades.
Llego la hora de Kintsugi.
Quiero aclararte algo, vos no estás roto o defectuoso, puede que te sientas así, pero es causa de como percibís las cosas, no de la verdad, dicho esto te preguntaras, ¿entonces que es lo que tengo que reparar? Más que reparar es el momento de embellecer, de abrazar esos errores y reconocer que son parte de un crecimiento. Cuando termine la escuela secundaria, comencé a estudiar ingeniería, por dos años consecutivos iba día a día a mis clases, estudiaba por la tarde e invertía mucho tiempo en la universidad, pero no me iba bien, desaprobaba los parciales, no entendía mis clases, me esforcé bastante, pero no había caso, no me gustaba la carrera. Así que sin mucha culpa y con la frente alta, me presente ante mis padres y les dije que no quería estudiar más y fue ahí cuando paso… no paso nada, lo tomaron muy bien, al día siguiente me levante como cualquier día y mi vida seguía su rumbo. Te cuento esto porque a veces sentimos que situaciones como estas son un abismo, es el final de todo, pero en realidad la vida continua, es por eso que hoy es solo una anécdota en mi vida, luego estudie otra carrera y hoy trabajo de otra cosa. Podría al día de hoy lamentarme y decir, “perdí dos años de mi vida, si hubiera terminado la carrera mi situación sería diferente”, pero yo no lo vivo así, no perdí nada, gane experiencia universitaria y descubrí más sobre mí mismo y mis intereses. Si vos considerás que tus decisiones fueron errores, no cargues ese peso, embellécete, pensá que cada que has tomado es una nueva línea de oro en tu corazón que demuestra no solo que sanaste, sino que te hiciste aún más fuerte. Tomar tiempo para unir todo en nuestro corazón y disfrutar de las cosas que hemos vivido, sean buenas o no, nos ayuda a desacelerar, a tomar perspectiva y a realmente podés disfrutar cada pequeña cosa que nos rodea. Espero hallas disfrutado esta lectura, quiero darte las gracias por compartir este tiempo juntos y anhelo que esto haya sido de utilidad para tu vida. Nos vemos en otro artículo.
Si has disfrutado de mi contenido y te gustaría apoyarme para seguir creciendo y mejorando, podes donarme un “cafecito”. ¿Qué es un “cafecito”? Es un aporte económico de $500 que puedes hacer de manera directa desde tu cuenta de mercado pago siguiendo el botón que está aquí abajo.
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