La verdad incómoda: vas a tener que dejar a algunos amigos.

¿Por qué mis relaciones determinan mi rumbo?

La verdad incomoda: vas a tener que dejar a algunos amigos.

Por necesidad humana, estamos programados para vivir en comunidad. La aprobación de un grupo social no es solo una cuestión de ego; es una necesidad que llevamos en los huesos.
En nuestros ancestros, no pertenecer a una tribu equivalía a morir. El hambre, la enfermedad o un depredador eran amenazas reales si no tenías a quién cuidar ni quién te cuidara. Ese instinto sigue vivo hoy. No pertenecer nos aterra.

Pero hay algo que las comunidades antiguas tenían y muchos grupos actuales no:
un objetivo común bien definido.

En esos tiempos, la unión era por supervivencia. Hoy, ¿qué te une a tus relaciones?
Quizás tus amigos sean colegas del trabajo, compañeros de la facultad o personas con gustos similares. ¿Está mal? Claro que no. Todos necesitamos sentirnos parte de algo.
El problema aparece cuando no nos detenemos a pensar si esas relaciones nos impulsan o nos anclan.


No se trata de culpar a nadie.
Pensemos en esto: sos emprendedor, sabés que necesitás formarte más, pero tus amigos te invitan a jugar al fútbol tres veces por semana. Nunca decís que no porque “el grupo ya está armado”. Un día te animás y decís:

“Esta semana no voy, necesito tiempo para estudiar.”
Y te llueven frases como “no seas mala onda”, “si ya sabés un montón”, “vení igual”.

Ahí es cuando tu grupo de pertenencia puede convertirse en una trampa. No porque haya mala intención, sino porque no todos van al mismo ritmo que vos.

Según un estudio de la Universidad de Harvard, la calidad de nuestras relaciones no solo determina nuestro bienestar, sino también nuestro éxito profesional y nuestra capacidad de sostenerlo en el tiempo.
Y si eso es cierto, tus vínculos no son un detalle secundario: son el eje de tu crecimiento o el techo invisible que no te deja avanzar.

Preguntate algo simple:

¿Notaste cómo tus ideas, tu motivación o incluso tu manera de hablar cambian según con quién pasás más tiempo?

A veces no lo vemos, pero estamos rodeados de vínculos que, sin mala intención, nos sabotean lentamente.
Porque quieren que sigas siendo el mismo de siempre. Porque crecer los incomoda. Porque si vos cambiás, ellos también tendrían que hacerlo.


No hay nada “malo” en eso.
La pregunta es otra:

¿Quiero vivir toda mi vida en el estado en el que estoy?

Si la respuesta es no, entonces es momento de mirar con honestidad una de las áreas más determinantes de tu vida: tus relaciones.


El costo de no mirar tus relaciones

Ya dijimos que la calidad de tus relaciones determina gran parte de tu bienestar y tu éxito profesional. Pero eso no significa que el problema esté en los demás.
La mayoría de las veces, el problema es que no queremos asumir nuestro papel dentro de esas relaciones.

Porque es más fácil decir “mis amigos no me entienden” que reconocer que vos seguís actuando como la versión de vos que ellos conocieron hace años.
Es más fácil quejarse de la falta de apoyo que aceptar que vos tampoco cambiaste tus límites.

A veces no avanzamos, no porque el entorno nos tire para abajo, sino porque tenemos miedo de lo que perderíamos si realmente creciéramos.
Y ese miedo se disfraza de lealtad.
Lealtad a un grupo, a una historia, a una identidad que ya no encaja con lo que sos hoy.

Entonces la pregunta no es “¿quién me frena?”, sino “¿por qué sigo aceptando eso?”.

Y para empezar a responderla, te propongo algo más práctico:


Tres formas de evaluar si tus relaciones te impulsan o te estancan

1. Observá tu nivel de energía después de estar con alguien.
No se trata de si te cae bien o mal, sino de si salís con ganas de avanzar o con la sensación de estar apagando tu propio fuego. Esa sensación dice mucho más de vos que del otro.

2. Escuchate hablar.
Si cuando estás con ciertas personas te descubrís quejándote, comparándote o evitando mostrar tus logros, prestá atención. Eso revela el rol que elegís tomar cuando estás ahí.

3. Mirá si podés ser vos sin justificarte.
Cuando una relación te impulsa, no necesitás achicarte ni dar explicaciones por querer más. Si sentís que tenés que medir cada palabra, ya estás pagando un precio alto: tu autenticidad.


A veces no se trata de cortar vínculos, sino de dejar de sostener dinámicas que ya no representan lo que querés construir.
Y cuando eso pase, vas a notar algo curioso: la soledad que temías al principio no duele tanto como la incomodidad de seguir rodeado, pero vacío.


No confundas sinceridad con egoísmo.


Elegir crecer no te hace mejor que los demás, te hace responsable de lo que hacés con lo que tenés.
Porque mientras sigas conformándote con relaciones que te mantienen cómodo pero pequeño, estás renunciando a la versión de vos que el mundo realmente necesita.

Y eso no es humildad, es miedo.
Miedo a destacar, miedo a incomodar, miedo a ser distinto.

Pero pensalo un segundo:
¿Cómo vas a darle algo valioso a una sociedad que te necesita si te entrenás todos los días para encajar?
¿Cómo vas a inspirar a otros a moverse si vos mismo te quedás quieto para no perder a nadie?

Ser honesto con vos mismo no es abandonar a otros, es dejar de abandonarte a vos.
Y si para crecer tenés que soltar vínculos que ya no acompañan, no estás siendo cruel.
Estás eligiendo vivir con propósito en lugar de sobrevivir con culpa.


Si has disfrutado de mi contenido y te gustaría apoyarme para seguir creciendo y mejorando, considera donarme un “cafecito”. ¿Qué es un “cafecito”? Es un aporte económico de $1000 que puedes hacer de manera directa desde tu cuenta de mercado pago siguiendo el botón que está aquí abajo.

Invitame un café en cafecito.app
Tambien podes hacer una transferencia al alias: Yosoypablo22 
A nombre de Pablo Alfredo Perez.

Cada pequeña contribución me ayuda a mantener el sitio en funcionamiento y a continuar brindándote contenido de calidad que espero que te inspire y motive en tu jornada.

¡Tu apoyo significa mucho para mí y me impulsa a seguir adelante! ¡Gracias por ser parte de mi comunidad y por ayudarme a hacer del mundo un lugar mejor!

¡Un abrazo y muchas gracias por tu generosidad!

Lecciones para sanar: el camino a través del duelo y la aceptación

Recientemente estuve leyendo sobre algo que seguramente has escuchado: el duelo. Este proceso emocional tiene cinco etapas: negación, ira, negociación, profunda tristeza (que se llama en realidad depresión) y aceptación. Por motivos personales, prefiero renombrar la cuarta etapa como “profunda tristeza”. Esto no busca minimizar la depresión clínica; al contrario, entiendo que es un tema muy profundo y complejo. Cambiarle el nombre refleja mi convicción de que no todos los procesos de duelo incluyen algo tan serio como la depresión. Si quieres entender más sobre esta condición, te recomiendo escuchar a Jordan Peterson, un orador y psicólogo clínico con valiosas perspectivas sobre el tema.

Estudiando este tema, descubrí que las etapas del duelo no son lineales. No se atraviesan en un orden estricto, sino que se pueden experimentar de maneras distintas y únicas para cada persona. Cada proceso de duelo es diferente, y todos lo vivimos a nuestra manera.

¿Quién atraviesa un duelo? Cualquiera que haya perdido algo: una relación, un sueño, una oportunidad, o incluso una rutina. Cualquier sentimiento de pérdida es válido, y también lo es no pasar por todas las etapas. Hoy quiero centrarme en la quinta etapa: la aceptación.

La aceptación y su verdadero significado

La aceptación está considerada como la parte de “superación” dentro de las cinco fases del duelo. Pero permíteme hablarte de mi experiencia como “el eterno acepto”. Mi primera reacción ante casi todo es la aceptación: “Bueno, debía pasar así; por algo se dan las cosas; es una oportunidad de aprender y crecer”. Esa es mi actitud constante. Parece ideal, ¿verdad? Durante mucho tiempo, yo también pensaba que podía llegar a la etapa final en línea recta, sin pasar por las demás. ¡Qué iluso!

Aprendí que el duelo no se vive de manera lineal. Haber “saltado” a la etapa cinco no significa que las otras etapas no aparecerán más adelante. Ignorar lo que ocurre dentro de ti solo implica posponer lo inevitable. El dolor es parte del crecimiento, como cuando de niño te dolían las piernas porque estabas creciendo. En la vida personal ocurre lo mismo: el dolor puede hacernos más fuertes y maduros, pero solo si sanamos de la manera correcta.

El costo de evitar el dolor

Si no tomamos tiempo para sanar, el costo puede ser alto. Al igual que un hueso mal soldado, un dolor emocional mal procesado puede generar “dolor crónico”: desconfianza hacia los demás, hacia nosotros mismos, y limitaciones emocionales que cargamos sin darnos cuenta. La superación y la aceptación no son lo mismo.

Quiero ser claro contigo: puedes vivir mejor de lo que estás viviendo hoy. Tal vez no sepas cómo, pero si crees que puedes, encontrarás el camino. Si te lastimaron en el pasado, no cargues con ese dolor. Esas cargas son como un yeso que nunca te quitaste, firmado por quienes presenciaron tu sufrimiento. Nos acostumbramos a cargar el dolor como si fuera parte de nosotros.

Una de las definiciones de sanar es restituir algo a su forma original, o incluso mejorarla. Hoy te animo a que desenredes tus emociones, les des forma, las comprendas y no dejes este proceso para más tarde. Hoy es el momento perfecto para sanar.

Un primer paso para sanar

Sanar puede parecer abrumador, pero todo gran cambio empieza con un pequeño paso. Si no sabes por dónde empezar, intenta esto: escribe lo que sientes. No tiene que ser perfecto ni extenso; solo deja que tus pensamientos fluyan. Puedes hacerlo en un diario, en tu celular o incluso en un papel que luego quieras destruir. Es un acto simbólico y liberador que te ayudará a empezar a procesar tus emociones.

El horizonte tras la sanación

Enfocarte en curar esos “huesos mal soldados” te traerá paz, alivio, confianza y un nuevo horizonte de oportunidades. Recuperarás cosas que creías perdidas, como la confianza en ti mismo o la valentía para volver a intentarlo. Quizás pienses: “¿Y si me vuelven a lastimar?” Pero mírate ahora: te lastimaron, y te recuperaste. Y saliste más fuerte.

No temas a salir lastimado. Personalmente, me da más miedo vivir “cojeando” emocionalmente toda mi vida. Estoy dispuesto a destruir y reconstruir cada parte de mi ser interior si eso significa que podré vivir una vida plena. El dolor es solo una parte del crecimiento; no trates de evitarlo.

Hoy es el día para empezar a sanar.

 

Gracias por acompañarme en esta lectura, espero te halla servido, no olvides contactarme en mis redes sociales si tenes algo para comentarme, te mando un abrazo.

Si has disfrutado de mi contenido y te gustaría apoyarme para seguir creciendo y mejorando, considera donarme un “cafecito”. ¿Qué es un “cafecito”? Es un aporte económico de $1000 que puedes hacer de manera directa desde tu cuenta de mercado pago siguiendo el botón que está aquí abajo.

Invitame un café en cafecito.app

Cada pequeña contribución me ayuda a mantener el sitio en funcionamiento y a continuar brindándote contenido de calidad que espero que te inspire y motive en tu jornada.

¡Tu apoyo significa mucho para mí y me impulsa a seguir adelante! ¡Gracias por ser parte de mi comunidad y por ayudarme a hacer del mundo un lugar mejor!

¡Un abrazo y muchas gracias por tu generosidad!

Dejar de depender de los demás para ser feliz: tres pasos prácticos.

Toda planta para vivir necesita sol. Si te tomás un momento para observar, podrás ver cómo las plantas hacen un enorme esfuerzo para mantenerse en contacto con su medio vital. Algunas estiran sus ramas y se aferran a objetos para obtener más luz, otras rodean obstáculos, e incluso hay plantas que crecen dentro de tarros hasta encontrar la salida hacia la superficie. Nada las detiene.

En la casa de mis padres hay una parra de uvas que cubre todo el patio. Desde abajo, es un espectáculo hermoso: hojas grandes y verdes que forman un techo natural. Pero si la mirás desde arriba, podrás ver algo interesante: sus ramas se estiran en línea vertical, buscando el cielo, utilizando todos sus recursos para captar la mayor cantidad de luz posible.

Como he dicho en otros artículos, la naturaleza tiene mucho para enseñarnos, y nosotros mucho para aprender de ella. Ahora imaginá que vos sos una planta, y que el sol representa todas esas cosas que te hacen bien: bienestar, relaciones saludables, autoestima, crecimiento personal. El sol siempre está ahí, disponible, pero es tu responsabilidad buscarlo.

A lo largo de la vida, se presentarán innumerables obstáculos que “te tapen” el sol: dificultades, miedos, dudas o incluso el entorno. Pero imaginate quedarte ahí, inmóvil, esperando que alguien venga, te quite de la sombra y te ponga bajo el sol. La verdad es que la vida no funciona así.

Siguiendo con la metáfora, también habrá momentos de día y de noche. Esto significa que podrás vivir sin el sol por un tiempo, pero no indefinidamente. La clave está en aprender a buscarlo y crear las condiciones para que siempre esté cerca.

Pasos prácticos para buscar el sol

1. Trabajá en tu autoestima.
La base de una autoestima saludable es cumplir con lo que te prometés a vos mismo. Ser fiel a tus propias palabras fortalece tu confianza. Además, no olvides incluir actividades que disfrutes, comprarte ropa que te haga sentir bien y rodearte de pequeños detalles que impulsen la vida que querés construir. ¡Conviertite en un facilitador de tu propio bienestar!

2. Reconocé que merecés lo mejor.
Muchas personas descuidan su aspecto físico, sus relaciones, su diálogo interno o su alimentación porque tienen problemas con la percepción de su propio valor. Pero quiero que sepas algo: vos lo valés todo y merecés lo mejor. Tu valor no depende de la opinión de los demás, porque es algo intrínseco a vos. Si alguna vez te sentiste insuficiente, recordá que tu valor es inherente y no necesita validación externa.

3. Enfocate desde adentro hacia afuera.
Tu mundo exterior es un reflejo de tu mundo interno. La autoestima y la percepción de valor no se construyen con lo que los demás te dicen; surgen desde adentro. Victor Frankl hablaba de “la última de las libertades humanas”: la de elegir tu actitud frente a cualquier situación. Aunque el entorno o las circunstancias deformen tu visión, vos tenés el control de tu mundo interno. Ahí es donde empieza todo.

Tal vez, porque estás acostumbrado a vivir de cierta manera, hoy te cueste aceptar que lo que te pasa es tu responsabilidad. Quizás pensés que tu jefe no te valora, que tu familia no te entiende o que tu pareja no te tiene paciencia. Pero yo te pregunto: ¿Tan poco valor creés que tenés como para permitirte vivir así el resto de tu vida?

El cambio empieza en uno mismo. Esto no significa que sea tu culpa lo que te pasó, pero sí que ahora tenés la capacidad de responder de manera diferente. Responsabilidad significa “tener la habilidad para responder”. Entonces, si no estás conforme con tu vida, te invito a que seas vos quien estire las ramas y busque el sol.

Muchas gracias por leer. Nos vemos en otro artículo. Te mando un fuerte abrazo.

Gracias por acompañarme en esta lectura, espero te halla servido, no olvides contactarme en mis redes sociales si tenes algo para comentarme, te mando un abrazo.

Si has disfrutado de mi contenido y te gustaría apoyarme para seguir creciendo y mejorando, considera donarme un “cafecito”. ¿Qué es un “cafecito”? Es un aporte económico de $1000 que puedes hacer de manera directa desde tu cuenta de mercado pago siguiendo el botón que está aquí abajo.

Invitame un café en cafecito.app

Cada pequeña contribución me ayuda a mantener el sitio en funcionamiento y a continuar brindándote contenido de calidad que espero que te inspire y motive en tu jornada.

¡Tu apoyo significa mucho para mí y me impulsa a seguir adelante! ¡Gracias por ser parte de mi comunidad y por ayudarme a hacer del mundo un lugar mejor!

¡Un abrazo y muchas gracias por tu generosidad!

 

De la Ansiedad a la Acción: Pasos para Recuperar el Control de tu Vida

 

“Hoy todo es ansiedad. Lo mío no es ansiedad, yo solo quiero que las decisiones que estoy tomando me den resultados, pero hoy.”
Fragmento de una charla anónima.

En nuestra sociedad actual, palabras como ansiedad, frustración e incertidumbre se han vuelto moneda corriente. Parecen describir perfectamente el estado emocional de millones de personas enfrentadas a un ritmo de vida cada vez más acelerado. ¿Quién no ha sentido esa necesidad de resultados inmediatos? De tomar una decisión y ver, casi al instante, que fue la correcta.

Sin embargo, detrás de esa urgencia subyace una lucha constante con la realidad: los grandes cambios, los logros significativos e incluso las soluciones más simples rara vez son inmediatos. Entonces, ¿qué podemos hacer frente a este panorama? ¿Cómo evitar que la ansiedad nos domine y transformar la frustración en acción efectiva?

Pensar en el largo plazo

Tal vez te has preguntado si las decisiones que estás tomando son las correctas. Si es así, quiero invitarte a mirar más allá del resultado inmediato. Imagina el caso de las inversiones a largo plazo: ahorrar una pequeña cantidad de dinero hoy no te traerá beneficios inmediatos; incluso podrías sentir que estás perdiendo algo. Pero si mantienes ese hábito constante y reinviertes los intereses generados, con el tiempo habrás construido una base sólida. Esa base podría ser la clave para iniciar un negocio o aprovechar una gran oportunidad que, de otro modo, no habría sido posible.

Superar la ansiedad es similar. Aunque no estés seguro de algunas decisiones, seguramente hay otras que sabes que son las correctas. Por ejemplo, ser un buen empleado no garantiza que algún día seas un emprendedor exitoso, pero cumplir con tus horarios, tratar bien a tus colegas y construir relaciones de confianza te ayudará a crear un entorno propicio para alcanzar tus metas en el futuro. ¿Ves mi punto? Combatir la ansiedad, la frustración y la incertidumbre se trata de salir del futuro y enfocarte en lo mejor que puedes hacer HOY.

Sigue haciendo lo que sabes que tienes que hacer

Quiero que recuerdes esto: “Sigue haciendo lo que sabes que tienes que hacer, mientras necesites hacerlo.” No te desvíes. Si sabes que lo que estás haciendo hoy es lo correcto, no lo cambies solo porque los resultados no son inmediatos. Persevera.

Puede que creas que la falta de resultados es una señal para desistir, pero no abandones tus convicciones. Solo cambia tu camino si has aprendido algo que te hace ver las cosas de manera diferente. ¿Parece confuso? Permíteme darte un ejemplo más personal.

Te cuento una experiencia personal

Recientemente comencé a crear contenido para mis redes sociales en forma de videos cortos. Aunque tengo algunos conocimientos sobre el tema y amigos que son expertos, además de una infinidad de consejos disponibles en internet, decidí no seguir todas las “reglas” que recomiendan. No fue por orgullo ni porque no creyera que eran útiles, sino porque para mí, crear contenido es algo personal. Es un deseo propio. Quiero respetar mi ritmo, mi estilo y mi forma de experimentar.

Claro, podría preocuparme pensando que, si no sigo esos consejos, nadie verá mis videos o no llegaré al público adecuado. Pero prefiero mantener mi tranquilidad y seguir haciendo lo que creo correcto, hasta que descubra algo nuevo que me haga cambiar de opinión.

¿Te parece complicado? Yo creo que no.

Vas a sentirte ansioso, estoy seguro. De la frustración no te vas a escapar. Pero te garantizo que puedes salir de ese estado con la decisión consciente de respetar tu ritmo, de no buscar resultados inmediatos.

Tengo muchísimo para charlar de esto contigo, pero no quiero hacerte larga la lectura. Un consejito más antes de despedirme: busca momentos para estar en blanco. Respira profundo, come algo rico, enciende una velita aromática, mira a los ojos a tu pareja, o simplemente observa el cielo y escucha los sonidos que te rodean. Bajar al tiempo presente es fundamental.

Gracias por acompañarme en esta reflexión. Nos vemos en otro post. Te mando un abrazo.

Si has disfrutado de mi contenido y te gustaría apoyarme para seguir creciendo y mejorando, considera donarme un “cafecito”. ¿Qué es un “cafecito”? Es un aporte económico de $1000 que puedes hacer de manera directa desde tu cuenta de mercado pago siguiendo el botón que está aquí abajo.

Invitame un café en cafecito.app

Cada pequeña contribución me ayuda a mantener el sitio en funcionamiento y a continuar brindándote contenido de calidad que espero que te inspire y motive en tu jornada.

¡Tu apoyo significa mucho para mí y me impulsa a seguir adelante! ¡Gracias por ser parte de mi comunidad y por ayudarme a hacer del mundo un lugar mejor!

¡Un abrazo y muchas gracias por tu generosidad!

 

Cansado de vivir cansado.

¿Quién no dijo alguna vez “Estoy cansado” después de un día largo? A veces lo decimos por costumbre, pero hay quienes ya arrancan el lunes por la mañana diciendo “Estoy muy cansado”. Si empezamos así, ¿qué nos espera el resto del día?  

Te confieso que yo lo decía todo el tiempo. Y sí, de verdad me sentía cansado, pero decirlo en voz alta no ayudaba en nada.  

Un poco de historia sobre el “cansancio”

La palabra “cansancio” tiene un origen muy particular. Viene del latín, pasó por el griego y llegó al castellano combinando dos ideas. Su significado original era “desviarse del camino”. ¿Curioso, no? Los navegantes usaban esta palabra para describir sus paradas para descansar en algún puerto antes de seguir su viaje.  

Te cuento esto porque quiero que reflexionemos juntos sobre esa idea de “desviarse del camino”. ¿Realmente estás descansando o solo vives cansado?  

¿De verdad descansamos?

Pensemos en un domingo. ¿No te pasó que, al llegar la noche, te sentías más cansado que en un día normal?  

La verdad es que todos necesitamos un propósito. No vivimos solo para sobrevivir, sino para alcanzar algo. Nuestro instinto está orientado al éxito. Por eso, cuando hacemos cosas sin sentido, sentimos ese peso.  

El cansancio como excusa

Quiero compartirte una historia. En 2005, Jon Blais, un triatleta reconocido, fue diagnosticado con ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica). Tres meses después, completó el triatlón “Iron Man Hawái”: nadó 3,9 km, pedaleó 180 km y corrió 42 km, sumando 226 km en total. Lo terminó en 16 horas y 26 minutos, convirtiéndose en la primera persona con ELA en lograrlo.  

Jon tenía un objetivo claro y no dejó que el cansancio o sus excusas lo detuvieran.  

Vivir sin un propósito agota

Si solo vives para cumplir con lo que “tienes que hacer”, vas a sentirte agotado. Es lógico: vivir requiere esfuerzo, y nadie está dispuesto a esforzarse si no sabe para qué.  

Muchos caemos en un ciclo automático: levantarnos, trabajar, volver a casa, mirar televisión y repetir. Es ahí donde aparece el verdadero cansancio: el de no tener metas, el de sentir que el día no tuvo sentido.  

Un esfuerzo con propósito cambia todo

El cansancio no tiene por qué ser un límite cuando entiendes para qué haces las cosas. En el gimnasio, en el trabajo o cuando estás estudiando para un examen, la clave está en encontrar el propósito detrás del esfuerzo.  

Por eso, aunque estés cansado, no dejes que eso sea tu límite. Reflexiona: ¿Por qué estás cansado? ¿Es la rutina o la falta de un propósito lo que te pesa?  

Pasos prácticos para empezar

Quiero dejarte algunos consejos que me sirvieron:  

  1. No hables de lo cansado que estás: Aunque lo sientas, evita decirlo. En lugar de eso, intenta decirte algo positivo al despertar. Tu cerebro se lo creerá poco a poco.  
  2. No te canses por adelantado: No pienses en lo difícil o agotador que será algo antes de empezar. Esa actitud baja tu rendimiento y te hará sentir más agotado.  
  3. Agradece tu realidad: Tal vez no estés donde quieres, pero quejarte solo te frenará. Sé agradecido, incluso si tu trabajo no te gusta. Esa mentalidad puede abrirte puertas.  

Vive, no sobrevivas.

Si hoy sientes que tu vida no tiene rumbo, es momento de dar un paso. Comienza con algo pequeño: lee una página, dedica cinco minutos a algo que te apasione o haz algo que siempre quisiste intentar. Al principio será motivación, luego disciplina, y finalmente verás los frutos.  

Recuerda: la vida es para vivirla, no para pasar los días. Brilla, aporta lo que solo tú puedes dar, y despierta. Te necesitamos.

 

Si has disfrutado de mi contenido y te gustaría apoyarme para seguir creciendo y mejorando, considera donarme un “cafecito”. ¿Qué es un “cafecito”? Es un aporte económico de $1000 que puedes hacer de manera directa desde tu cuenta de mercado pago siguiendo el botón que está aquí abajo.

Invitame un café en cafecito.app

Cada pequeña contribución me ayuda a mantener el sitio en funcionamiento y a continuar brindándote contenido de calidad que espero que te inspire y motive en tu jornada.

¡Tu apoyo significa mucho para mí y me impulsa a seguir adelante! ¡Gracias por ser parte de mi comunidad y por ayudarme a hacer del mundo un lugar mejor!

¡Un abrazo y muchas gracias por tu generosidad!

 

Tendria que mirar mas el cielo.

“El cielo es ese hermoso viejo lienzo sobre el cual la naturaleza sigue pintando”. – Claude Monet

Recientemente, adquirí una nueva costumbre, por la mañana, cuando me levanto, saco mi cabeza por la ventana y contemplo el amanecer por unos minutos, en el momento que escribo esto estamos en otoño en Argentina, y cuando me levanto aún está de noche, pero en el transcurso de mi mañana el sol comienza a salir.

Es un ejercicio simple, pero poderoso, es el inicio de un nuevo día lleno de oportunidades, el cielo es tan hermoso y tan variado, me parece precioso tanto cuando está despejado y completamente azul, o cuando el día se ve gris por esas nubes cargadas de lluvias. Realmente creo que todos deberíamos apreciar más el cielo. 

No solo hablo de apreciarlo de manera literal, sino como una metáfora de que a veces estamos demasiado ocupados, o preocupados, como para prestar atención a las cosas hermosas que nos rodean. 

Nuestra vida está llena de cosas hermosas. 

En toda la naturaleza que nos rodea abunda la belleza, pero a veces estamos tan preocupados por como nos vemos, como nos sentimos, andamos por la calle mirando el móvil o metidos en nuestra mente que olvidamos que un mundo hermoso nos rodea, la naturaleza tiene mucho que enseñarnos.

Hace unos meses una racha de tormentas muy grandes golpeo la ciudad donde vivo, causo muchos daños, arrancó árboles, techos, fue muy fuerte. Una víctima de esta tormenta fue un árbol que siempre veía de camino a mi trabajo, era un árbol bastante particular, porque se ve que en el pasado ha sufrido algún tipo de evento similar, lo que genero que en el centro tenga un enorme hueco; sin embargo, el árbol creció al rededor de ese daño y se hizo un árbol hermoso, verde de hojas pequeñas, siempre lo apreciaba porque decía “que ganas de vivir tiene este árbol a pesar de ese tremendo agujero” días después de la tormenta yendo a mi trabajo veo que el árbol estaba partido al medio, quedando solamente su base, perdió por completo la copa, realmente lo sentí mucho, tenía cariño ya por ese árbol, luego de lo sucedido simplemente deje de prestarle atención.

Pero un día volvía caminando de mi trabajo y pase exactamente por al lado y quede completamente sorprendido…

Del centro del agujero y al rededor de su tronco quebrado, había como si fuera un pequeño arbusto, el árbol estaba desde ese caos creando una nueva copa, verde, fuerte, frondosa, y me emociono verlo.

Una visión clara y un propósito establecido.

Podríamos decir “y sí, la única función de ese árbol es crecer” pero ¿no te sorprende ni un poco? El árbol no tiene maestros, no tiene amigos, mentores, no lee ni compra cursos, simplemente está convencido de que es lo que tiene que hacer, no tranquilo, no me volví un loco que habla con los árboles, pero abraza esta metáfora.

Cuantas personas tenemos dudas de que hacer con nuestra vida y ahí andamos, a las vueltas, mientras que el arbolito sigue firme, nada personal, pero creo que nos debe pasar a todos, a donde quiero llegar con esto. 

No te enamores de tus problemas, recuerda que tenés que seguir creciendo.

No te quedes enganchado con lo que te paso o como te sentís, interprétalo de esta manera, aún te falta crecer, tal vez todavía no tenías las herramientas ni la fortaleza para soportar ese dolor, tal vez esa situación te quiebre, pero no termina ahí, aún tenés que crecer, y seguro que vendrán aún más tormentas, pero tu vida es maravillosa y llena de propósitos hermosos.

Aprecia más lo que si tienes.

El enfoque de estos párrafos, es que puedas tomar tiempo para apreciar, esa flor en tu vereda, ese cielo azul por las mañanas, la risa de tus seres queridos, la vida es maravillosa en muchos sentidos, es un enorme milagro bien planificado, pensá en tu existencia, pensá en como un enorme árbol alguna vez fue semilla, o una preciosa ave alguna vez fue un pichón todo desplumado. 

No es que a tu vida le faltan cosas lindas, sino que estás ignorando las que ya te rodean, podre no conocer tu vida, pero si miramos para arriba, todos vemos el mismo cielo. 

No subestimes el poder de tomar 10 minutos al día para ser agradecido por las cosas maravillosas que existen en tu vida, una ducha caliente es un privilegio, el abrazo de alguien que te ama, las palabras honestas de un amigo, eso es el cielo. 

 

Invitame un café en cafecito.app

Descubre tu propósito – Parte 1

“El propósito de la vida es encontrar tu don. El significado de la vida es darlo.” – Pablo Picasso.

En una tranquila noche estrellada, un padre y su hijo se sentaron juntos frente a una fogata. El hijo, mirando el cielo oscuro, preguntó: “Papá, ¿cuál es el propósito de la vida?”

El padre, reflexionando por un momento, respondió con una sonrisa: “Hijo, imagina que estás en un viaje en barco. Este barco representa tu vida, y tú eres el capitán. Tu propósito es navegar este barco hacia un destino significativo y satisfactorio”.

El hijo frunció el ceño, confundido. “Pero papá, ¿cómo sé cuál es mi destino?”

El padre colocó una mano sobre el hombro de su hijo y dijo con calma: “El destino está en tus manos, hijo mío. Es tu responsabilidad descubrirlo. No tengas miedo de explorar, de enfrentar desafíos y de seguir tus sueños. Tu propósito es encontrar lo que te hace sentir vivo, lo que te llena de alegría y significado”.

El hijo asintió, comprendiendo un poco más. “Entonces, ¿mi propósito es poder vivir mis sueños?”

El padre sonrió con orgullo. “Sí, hijo. Pero recuerda, el propósito también radica en cómo impactas en el mundo que te rodea. Sé amable, ayuda a los demás, sé un buen amigo y un buen ciudadano. Tu propósito es dejar este mundo un poco mejor de lo que lo encontraste”.

El hijo abrazó a su padre con gratitud. “Gracias, papá. Ahora sé cuál es mi propósito: navegar mi barco hacia mis sueños y dejar una huella positiva en el mundo”.

Es muy probable que en algún momento de tu vida te hallas preguntado “¿Por qué nací?” “¿Cuál es mi propósito?”, y si bien la respuesta a esas preguntas es muy personal, no necesariamente es una pregunta imposible de responder. 

La búsqueda de sentido ha acosado a la humanidad por generaciones, las personas han tratado por años de encontrar un propósito universal que en un punto nos una a todos, ese propósito existe claro, pero lo vamos a charlar mejor otro día, hoy quiero que nos enfoquemos puntualmente en vos como individuo.

¿Cómo sé cuál es mi propósito?

No es una pregunta sencilla de responder, pero primero te quiero aclarar que no sos una casualidad, no llegaste a este mundo porque sí, tenés un propósito que vivir, sé que a veces podés sentir que eso no es cierto, pero te aseguro que no importa cuál sea tu circunstancia, la razón de que hoy estés vivo significa que tenés un propósito por vivir. 

Está más que claro que yo no te puedo decir cuál es tu propósito, pero te puedo dar algunas herramientas que te ayuden a identificarlo: 

  • No es intelectual: Tu propósito no puede ser descubierto de manera intelectual, es una investigación personal hacia adentro, proposito revela quién eres y que podés hacer con eso, esto también incluye a tú “yo” futuro, no solo las habilidades y dones que tenés hoy, sino las que podés desarrollar. 
  • Involucra a otras personas: No existe ningún propósito de vida egoísta, siempre estaremos involucrados, he interconectados a las personas, esto no quiere decir que dependes de los demás para vivir tu propósito, esto significa que si estás viviendo tu propósito, estás afectando de manera positiva la vida de los demás.
  • No es un momento específico o un punto de llegada: Tu propósito no es un destino al cual llegar, es el mar por el cual navegamos, pensar que tu propósito es un punto fijo en el horizonte es minimizar lo que sos capaz de hacer, cuando una persona se enfoca en tener un título, o un trabajo como sentido de vida, muy a menudo cuando se llega a esa meta, muchas cosas en la vida interna de la persona se desmorona, porque un solo momento no puede contener todo tu propósito, es mucho más grande y poderoso que eso. 
  • Es tuyo, pero no te pertenece: Sé que parece confuso, pero te lo explico de una manera sencilla, lo que vos podés alcanzar con tu vida, no es solo para vos, tu propósito está vinculado a algo mayor que tu propia vida, alcanza a tu entorno, familia, y tu legado que vas a dejar en esta tierra. 

Hay mucho más que me gustaría compartir sobre este tema con vos, pero no te quiero cargar de información, esta semana quedate con esto, medítalo y disfrútate. 

Cuando llegue el momento voy a hacer una segunda parte más profunda, con cuatro puntos muy importantes: Ingreso de dinero, pasión, beneficiar a otros, y aprovechar al máximo tus habilidades. 

Gracias por compartir esta lectura conmigo, no pierdas la curiosidad, y aún más importante, no te desanimes si aún no sabes muy bien que hacer, no sos el único en esa situación, y te animo a que estés atento y vuelvas a leer este post de nuevo, sé que encontraras muchas respuestas.

Invitame un café en cafecito.app

¿Qué hago con mi vida?

“No te preguntes qué necesita el mundo. Pregúntate qué te hace sentir vivo y hazlo. Porque lo que el mundo necesita es gente que se sienta viva.” – Howard Thurman

Cuando evaluamos cuanto tiempo llevamos vivos, en comparación con cuanto tiempo hemos existido los humanos, nos damos cuenta de que somos apenas una pequeña fracción de nuestra historia; sin embargo, hoy estamos viviendo el tiempo más acelerado jamás antes vivido, los saltos tecnológicos, la globalización, redes sociales, todo se mueve a un ritmo vertiginoso.

En los últimos años, las comunicaciones han crecido de manera exponencial y pasamos de esperar semanas una carta de nuestros seres queridos a mirar series en nuestra casa en velocidad 1.5 X para que pase más rápido…

Más rápido y más cantidad ¿Es mejor?

Bueno, esto claramente depende de cada uno, no pretendo involucrarme en la percepción de lo que es mejor de cada uno de ustedes, como saben si han leído algún otro de mis posteos, esto es una invitación a la reflexión.

Lamentablemente, la instantaneidad nos ha hecho mucho daño, la sociedad es cada vez más impaciente y el síndrome “FOMO” es cada vez más recurrente, pero no quiero enfatizar en eso hoy, quiero hablar de algo que nunca antes existió hasta ahora y es la capacidad de involucrarnos en la vida de las personas, digamos técnicamente siempre se pudo, pero hoy gracias a redes sociales e internet podemos ver la vida que lleva prácticamente todo el mundo.

Vivo por los demás

Hace poco tuve una conversación muy interesante con un comerciante mientras hacía unas compras, él me compartía que había dejado de mirar televisión casi por completo y que había desinstalado sus redes sociales de su smartphone.

“Me encontré viviendo la vida de los demás y no la mía” me compartió, “Mis hijos se acercaban a pedirme algo y yo los apartaba porque estaba mirando la vida de alguien más por redes sociales”.

Hoy es más fácil que nunca ver que está haciendo el otro, el mundo de la farándula es un gran negocio, existen grandes cantidades de series de celebridades, clubs de fans, de artistas, etc. Hay personas que saben todo de la vida, de la persona a quien siguen, cuantas veces se casó, como se llama sus hijos, cuál es su color y comida favorita y tal vez pienses “Bueno, pero eso es demasiado…” si tal vez lo sea, pero pensá ¿No te pasa a vos en algún nivel? Con tu club de futbol, con esa serie que tanto te gusta, conoces el número de temporadas, episodios y que le paso al actor que dejo de salir en la 2.ª temporada. 

Reitero no hay nada de malo en estas cosas. Quiero llegar al punto de preguntarte ¿Y cuánto tiempo invertís en conocerte a vos? ¿Sabes cuanto podés correr? ¿Cuándo fue la última vez que lloraste y por qué? ¿Cuántas veces tuviste una gran idea y no tomaste tiempo de escribirla o desarrollarla? 

Te hago estas preguntas porque primero me las hice yo y me di cuenta de que sé mucho más de otros que de mí, se dé la vida de grandes autores, conozco datos exactos de estudios sobre ciertos temas, ni te cuento cuanto se sobre videojuegos, pero ¿sabré tanto sobre mí?

A veces estamos muy ocupados en otros y no en nosotros.

A mí me encanta leer, disfruto mucho hacerlo y es lo que más trato de hacer en mi tiempo libre, hasta hoy siempre estuve convencido de que estaba invirtiendo en mí, y en parte es así, eso es innegable, pero también es real que es una inversión en conocer la vida de otro, lo que aprendió y lo que experimento que no me malentiendas me parece fabuloso de hecho amo hacerlo como les dije pero… ¿Cuánto aprendo de mí?

El descubrimiento más hermoso.

Intentemos algo, ¿Podés responder alguna de estas preguntas?

¿Cuándo fue la última vez que te reíste sin parar?
¿Qué es eso que amas hacer y que haces por puro placer?
¿Cuál es el sueño más loco y grande que tenés?

¿Sabes por qué te hago estas preguntas? Porque son importantes para vos, son cosas que importan en tu vida, si en la tuya, ¡son importantes para vos! Necesitas respuestas a estas preguntas y a muchas más que sé que te estás imaginando.
No existe experiencia más hermosa que conocerte a vos mismo, en profundidad, saber que te angustia, que te hace llorar, que te hace reír como un niño… Te hago otra pregunta ¿Cuánto tiempo te dedicas?

No es tan fácil…

Sé que la vida está llena de preocupaciones, de cansancio, y de frustraciones, pero la verdad que tu mejor compañero vas a ser vos, me cuesta mucho entender como mucha gente invierte tanto tiempo tratando de parecerse a alguien más en vez de explotar su propio estilo único.
Dicen que el lugar con más talento en el mundo es el cementerio, y con buen fundamento, imagina cuanta gente se fue a la tumba sin sacar a relucir todo el potencial de una vida plena, personalmente eso me entristece muchísimo, a mí no me gustaría irme a la tumba sin dar lo mejor de mí, no solo por mí, sino por los demás, entiendo que el potencial que hay en otros (y en vos) es para mejorar la vida de todos, entonces claro que me lamento por no poder disfrutar el talento de aquellos que ya no están. 

No necesitas que yo te diga que la vida no es fácil, eso ya lo sabes, lo que sí te quiero decir es que no importa la circunstancia en la que estés, es difícil para todos, es imposible comparar la situación de una persona con otra, es simplemente perder el tiempo, cuando vos comparás un objeto con otro generalmente buscas cosas similares, por ejemplo podrías comparar las diferencias entre arroz blanco y arroz yamani, no compararías arroz blanco con milanesas de berenjena, no tendría ningún sentido. Que vos te compares con alguien más es igual de ilógico, así de único sos. 

¿Entonces…?

Entonces bueno, quiero animarte a que te descubras, a que inviertas en vos mismo, en conocerte, en saber que es lo que te apasiona, en que descubras tu propósito y que puedas explotar y expandir esa habilidad en lo que sos bueno, y antes de despedirnos te dejo algunas estrategias que a mí me sirvieron. 

  • Mejora eso que te sale de manera natural: Puede ser cantar, bailar, escribir, correr, seguro identificas áreas en tu vida en la que sabes que sos bueno, esto suele ser contraproducente porque a veces en lo que somos buenos invertimos menos, si algo te sale con facilidad literalmente es el área donde más potencial de crecimiento tenés, por qué con menos esfuerzo vas a llegar más lejos que otros. 
  • Desarrolla una visión personal: Planifica donde querés estar en un plazo de tiempo, dedica tiempo a escribir que cosas, hace la persona en la que te querés convertir, eso te va a ayudar a alinear tus prioridades y a empezar a hacer hoy eso que te gustaría vivir mañana. 
  • Tómalo con calma pero hacelo importante: Que no te vuelva loco no “descubrir” eso que te apasiona o en lo que sos bueno, tenés tiempo para hacerlo y disfrutar, pero sí considéralo como una búsqueda importante y necesaria, vas a mejorar mucho tu calidad de vida, si podés conocerte más y desarrollar tus talentos y habilidades. 

Gracias, como siempre por quedarte hasta el final espero hallas disfrutado tu lectura y estoy seguro de que hay muchas cosas útiles que podés sacar de este post, si te gusto compartilo con tus amigos o alguien que creas que necesite leerlo, y te animo a visitar yosoypablo.com.ar para leer más artículos que estoy seguro te van a ayudar. 

Cansado de vivir cansado.

Quien no dijo en algún momento “Estoy cansado” por qué su día fue muy largo, por costumbre, pero muchas personas ya arrancan su día llegando al trabajo el lunes por la mañana y dicen “Estoy muy cansado” ¿Qué nos espera el resto del día entonces?

Tengo que confesar que yo lo hice mucho tiempo, y puedo asegurar que de verdad me sentía cansado, pero definitivamente decirlo en voz alta no contribuía para sentirme mejor.

La palabra cansancio tiene un origen muy particular, proviene de una palabra en latín que los griegos tomaron prestada y cuando llego al castellano se utilizaron dos palabras para poder formarla, su origen significa “Desviarse del camino” qué loco ¿no? Significa esto porque era la palabra que usaban los navegantes para hacer paradas en su viaje a descansar, entonces ellos necesitaban desviarse para poder llegar a un puerto y recuperarse.

Te cuento su origen porque te quiero llevar por el mismo camino que recorrí yo sobre la reflexión que hice acerca de vivir la vida cansado, recordá esta frase “Desviarse del camino”

¿Eres de las personas que descansa en sus días libres? Por ejemplo: El domingo, ¿Nunca te paso que al llegar la noche, estás más cansado que en un día normal?

Nacidos para el éxito.

Todo ser humano tiene un instinto de éxito, nuestra prioridad no es sobrevivir, sino lograr cosas, no quiero entrar en detalles, pero hay muchos ejemplos de personas que terminan actuando de manera irracional, poniendo en riesgo su propia integridad física e incluso la de los demás con tal de alcanzar o lograr algo, por ejemplo los deportistas extremos que saltan en una motocicleta por encima de camiones encendidos fuego, es un claro ejemplo que nuestra prioridad es satisfacer nuestra necesidad de lograr cosas por encima de sobrevivir.

No, tranquilo, no me desvié del tema, el cansancio es fisiológico, claro nuestro cuerpo tiene un límite, si yo no lo cuido, con buena alimentación, buenos pensamientos, ejercicio y dormir apropiadamente, voy a vivir cansado claramente, pero te quiero llevar más allá.

Alguna vez escucharon hablar del triatlón “Iron Man” es una carrera de tres disciplinas donde los participantes comienzan nadando 3,9 Km, salen de ahí, se suben a una bicicleta y pedalean 180,2 Km y luego comienza la carrera a pie con una distancia de 42,2 Km, un total de 226,2 Km. No debe existir persona en este mundo capaz de lograr este triatlón y no terminar agotado.

En el año 2005 Jon Blais, un reconocido triatleta, fue diagnosticado con ELA (Esclerosis lateral amiotrófica) imaginen el golpe para un atleta de elite ser diagnosticado con una enfermedad degenerativa. Tres meses después de su diagnóstico, Jon participo de “Iron Man Hawái” completando el triatlón en 16h26′, siendo la primera persona en la historia en completar la competencia teniendo ELA. Para Jon, esto era mucho más importante que sus excusas, el tenía un objetivo claro, y estaba dispuesto a lograrlo.

¿Por qué te cuento esta historia?

Quiero hablarte de como tu vida puede pasar frente a tus ojos sin llegar a ningún lado mientras estás cansado.

Cansado de administrar una vida que no lleva a ningún lado.

La verdad es que si vivís tu vida día a día, sin una visión de tu futuro, sin metas, sin objetivos, vas a vivir cansado, por una simple y lógica razón, vivir requiere esfuerzo y nadie está dispuesto a esforzarse si no sabe por qué.

Te levantas por la mañana y vas al trabajo, tal vez tu trabajo no te agrade, volvés a tu casa luego de una larga jornada y no tenés nada que hacer, te haces unos mates, prendes la televisión y simplemente dejas que llegue otro día, luego de una ducha y dormir, reiniciamos el ciclo.

Hoy les contaba más arriba que nuestro instinto es el éxito, no la supervivencia, por eso dejar que la vida pase nos hace tan mal, nos hace creer que todo sería igual sin nosotros. ¿Te encontraste alguna vez pensando así? Bueno, te comunico que eso no es cierto, tenés habilidades, talentos, mucho para aportar a tu mundo y la sociedad que te rodea, vivir cansado no es la consecuencia de hacer muchas actividades, el cansancio es vivir con el peso de actividades que no tienen ningún tipo de propósito, o en palabras más sencillas, el resultado de vivir una vida en modo automático.

Hace muy poco comencé a salir a correr, ya corría en el pasado, pero hacía mucho que estaba inactivo, lo típico, al segundo día de correr me dolía todo mi cuerpo, pero era un dolor diferente, un dolor soportable y de alguna manera satisfactorio ¿Cómo es eso posible? Entendía la razón y propósito del dolor que yo sentía, por lo tanto, era completamente soportable.

Tal vez puedas estar cansado en ocasiones, pero jamás va a ser un límite si entendés por qué lo haces, te puede pasar en el gimnasio, en tu trabajo, cuando estás estudiando y tenés un examen pronto, la realidad es que el cansancio en muchas ocasiones es una alerta, y está bien, uno debe saber interpretar cuando ya es suficiente, debemos cuidar nuestro cuerpo, alimentación, ciclo del sueño, la propia presión que ejercemos sobre nosotros, pero que tu cansancio no sea una excusa para no destacarte, “Mira a las personas que admiras, y pregúntate que hacen… Cuando vos estás durmiendo ellos ya llevan dos horas de preparación” escuché una vez y cambió mi manera de pensar sobre dormir hasta tarde por estar “muy cansado” entre 7 hs y 8 hs de sueño son suficientes, dormí más de eso y vas a ver qué vas a estar aún más cansado.

Lejos de querer criticar los hábitos de cada persona, quiero ayudarte a que reflexiones y despiertes, si hoy estás demasiado cansado ¿Por qué es?

¿Vivís la monotonía de solo trabajar para sobrevivir? ¿Solo haces lo que tenés que hacer para cumplir?

Es importante entender que en nuestra vida nos tenemos que esforzar, ya que tengo que invertir tiempo, dinero, vida, no te limites a simplemente sobrevivir, desafíate, establece metas y objetivos más allá del razonamiento natural, eso te va a ayudar a que aunque estés cansado salgas de tu cama para estudiar, para hacer ejercicio, porque vas a usar tu vida para disfrutar y no, para solo existir.

Te va a sonar como un cliché, pero la vida es para vivirla, no la malgastes, alcanza metas, ayuda a los demás, ¡despertá! No le quites a tu entorno la posibilidad de verte brillar, tu aporte es único, te necesitamos.

¿Por dónde empiezo?

También soy realista, sé que en muchos casos la situación es difícil, y sé que tal vez no veas una salida… Esto es personal, pero para mí no existe dolor más grande que ver a una persona desperdiciar todo su talento, es por eso que escribo estas líneas, probablemente hoy estés obligado a hacer muchas cosas por responsabilidad, por tu familia, pero no te conformes, correr 10 minutos siempre va a ser mejor que no correr, leer una página será mejor que no leer ninguna, lo importante es que des el paso, que puedas aliviar tu tensión diaria dedicando al menos 5 minutos a algo que te apasiona realmente, toma mi consejo no tenés mucho para perder si se trata de hacer algo que te apasiona, al principio será motivación más tarde disciplina y pronto verás los frutos de tu inversión.

Antes de despedirme, te dejo algunos pasos prácticos que en lo personal a mí me funcionaron muy bien:

    • No comiences tu día hablando de lo cansado que estás, aunque estés muy cansado, tu cerebro no distingue la realidad de lo que vos pensás, entonces si te levantas y dices “Que bien me siento” tu cerebro poco a poco empujara ese cansancio matutino y crearas el hábito de levantarte con otro pensamiento (Inténtalo, no tenés nada que perder).
    • No te canses por adelantado, no pienses lo cansado que vas a estar antes de salir a caminar, o de ir a trabajar, una mala disposición a la actividad próxima baja enormemente tu rendimiento, lo que implica que tenés que utilizar más recursos físicos para equilibrarlo, lo que si va a finalizar en estar realmente muy cansado, incluso antes de haber comenzado.
    • Se agradecido con tu realidad, tal vez hoy no vivas lo que querés, o estás lejos de alcanzar eso que deseas, pero la realidad es que quejarte no te va a ayudar, simplemente te va a alentar a que no quieras hacer nada, ya que si tu trabajo no te gusta y te quejas de él, por razones lógicas no vas a querer invertir para ser mejor, el agradecimiento es el mejor agente de cambio.

Gracias por quedarte hasta el final, realmente deseo que este tiempo que invertiste en lectura traiga frutos a tu vida, si puedes aplicar algo de todo lo que leíste hoy te aseguro que invertiste bien tu tiempo.

Deja de perseguir tus sueños.

Los sueños son el motor de las decisiones de muchas personas, hemos escuchado, leído, visto imágenes en redes sociales, motivadores en charlas, etc. Hablar acerca de la importancia de tener sueños y de por qué debo dar el 100% de mi vida para perseguirlos y cumplirlos, me encanta la idea, pero en lo personal, no estoy de acuerdo con la palabra “Perseguir”. Por definición significa: “Seguir a alguien que huye, con la intención de atraparlo.” Es decir, si tengo que perseguir algo es por qué no quiere estar conmigo, después de todo está huyendo.

¿Crees que un sueño, algo tan íntimo y personal, huiría de vos? Creo que no, es acá donde podemos ver que hemos malinterpretado lo que es un sueño.

 

Hablemos un poco de eso.

Sueños: Los sueños en la vida de una persona, son, en general, cosas que queremos lograr o vivir, por ejemplo conocer alguna ciudad o país en específico, finalizar una carrera, alcanzar alguna meta financiera e incontables más, cada persona es una cápsula repleta de sueños.

Ahora, dentro de esta definición, hay algo así como dos categorías. Personas que creen que sus sueños son posibles y personas que creen que sus sueños son solo sueños, en ambos casos tienen razón ¿Por qué ambos tienen razón? Porque una cosa no niega a la otra.

Citando una frase muy conocida atribuida a Henry Ford “Tanto si crees que puedes, como si crees que no puedes, estás en lo cierto.”

Tus sueños van a ser solamente sueños si no los pones en marcha y empezás a trabajar a favor de ellos, pero antes de aventurarnos en el camino del cumplimiento de tus sueños, sigamos hablando un poco.

Origen: ¿Dónde nacen los sueños?

Todos conocemos la típica historia de película cuando a un niño le preguntan ¿Qué querés ser cuando seas mayor? Y a grandes rasgos las respuestas son, policía, bombero, “Quiero ser como papá” “Quiero ser como la abuela” y después cuando crecen terminaron eligiendo cosas completamente diferentes para su vida, esto tiene una explicación.

El origen de nuestros sueños es nuestro corazón, ahí se gesta todo. Cuando somos niños, nuestro corazón expresa los deseos de ayudar a los demás, o de ser alguien de inspiración, en Argentina muchos chicos cuando les preguntas que quieren ser de mayores, dicen que les gustaría ser futbolistas, porque ven un referente y una inspiración en aquellos jugadores que son reconocidos a nivel mundial.

No es casual que de niños tengamos el corazón a flor de piel, porque los niños son inocentes y no ven el mundo que los rodea con prejuicio, ahora ¿Por qué cuando los niños crecen “renuncian” a esos sueños?

Bueno, hay dos grandes razones, la contaminación, (de esto vamos a hablar en un punto más abajo), y la segunda es crecer.

¿Qué pasa cuando crecemos?

Cuando crecemos el mundo se hace más grande, entendemos mejor las cosas que nos rodean y tenemos acceso a más información, podemos poner en práctica nuestro talento y habilidades y eso ayuda a que descubramos más de la profundidad de lo que hay en nuestro corazón.

Todos los sueños nacen del corazón, de la esencia de tu ser, porque están dentro tuyo, no existe tal cosa, como por ejemplo un trasplanté de sueños donde alguien puede venir e insertar tus sueños en vos, o vos decir, no quiero estos sueños, quítamelos. Como decíamos al principio, si es tu sueño, mínimamente lo deseas.

Crecer es una aventura y no solo se crece de niño a adulto, crecemos toda nuestra vida, por eso uno tiene que tener presente que si perdemos la humildad de aprender estamos perdiendo la capacidad de crecer, no importa que edad tengas siempre es un buen momento para aprender algo nuevo, sobre todo de alguien nuevo.

Función: ¿Qué función cumplen los sueños?

Básicamente, que vos puedas disfrutar de lo que haces con tu vida, tener sueños te ayuda a marcar un ritmo, son la razón de muchas decisiones, te mantienen activo, enfocado, incluso creativo, sueños los hay en todos tamaños y medidas, y se necesita toneladas de creatividad para alcanzarlos, por ejemplo estar escribiendo acá para ustedes es un sueño cumplido para mí, pero tuve que aprender a hacer una web, a usar herramientas online que no sabía usar, pero mi creatividad trajo una solución a un problema, los sueños pueden despertar lo mejor de uno para poder alcanzarlos. ¿Entonces, si los sueños aportan tanto a mi vida, por qué no debería perseguirlos?

No puedes perseguir algo que ya está con vos.

Como decíamos, los sueños están depositados dentro tuyo, no podés salir a perseguir algo que ya tenés, junto a cada sueño vas a encontrar las instrucciones y herramientas necesarias para alcanzarlo, parece místico, pero dedicar tiempo a fortalecerte crecer en habilidades y talentos es fundamental y clave para vivir tus sueños, pero quiero compartirte algo que aprendí hace poco, y cambio mi perspectiva acerca de como uno vive sus sueños.

No naciste para cumplir sueños.

Fuertísimo, pero déjame explicarte, ¿Quién no usa redes sociales hoy? Cuantas veces por día vemos cientos de personas haciendo cosas que aman, ¡Cumpliendo metas y sueños! Sin embargo, también vemos que la gente está cada vez más cansada, que cuestionan más su vida, vemos gente con ansiedad, depresión, y es loco pensarlo de esta manera, con tanta gente demostrando que podemos vivir nuestros sueños, que halla tantas personas sufriendo… Es por qué vivir tus sueños no tiene nada que ver con vivir plenamente. No me malentiendas, anhelo que disfrutes y alcances cada sueño que hay en tu corazón, pero quiero animarte a que cambies la perspectiva, la cantidad de sueños cumplidos, no define quién sos, ni cuanto vales.

¿Entonces?

Contaminación: Hay un momento de nuestra vida, en el que empezamos a creer que las cosas que alcanzo definen mi valor, creemos que ciertos logros nos dan estatus, que para que mi vida tenga algún valor debo cumplir las expectativas de los demás, y eso es una gran mentira. Vivimos en un sistema que nos hace creer que tener es igual a ser, pero en realidad, quien sos realmente no puede ser definido por nada que tengas o logres. Párrafos atrás decíamos como es la esencia del corazón de un niño, que en su inocencia, sus sueños son siempre dar, aportar valor a la vida de quienes los rodean, tu verdadera esencia no es lo que podés hacer, sino cuanto de lo que ya eres podés dar.

Cuando crecemos, empezamos a generar prejuicios, el temor, ansiedad, ego, orgullo, son elementos que contaminan nuestras intenciones, y, por lo tanto, nuestros sueños, no es casual que la mayoría de grandes empresarios abandonen sus cargos ejecutivos en sus empresas para dedicarse a hacer beneficencia o administrar una ONG.

Si vivimos una vida de egoísmo, en determinado momento notamos el peso de haberme ocupado solo de mis deseos y nada más, espero no me malinterpretes, tener sueños es superimportante, pero si tu motivación es estatus, gloria, una chapa, eso se termina y es ahí cuando un sueño, aunque lo hallas cumplido muere, y todo ese esfuerzo que hiciste en tiempo, dinero, se desvanece en solo un momento. También quiero aclarar que tener mucho capital o bienes materiales, algo malo, no quiero pintarlo así, hace poco veía un video de un reconocido influencer que decía “Desearía ser millonario para decir que el dinero no da la felicidad” qué afirmación rara, pero también es algo que ya hemos visto tanto que entendemos que no importa cuanto tengas, si tu interior no está bien, nada de afuera lo va a estar.

Siempre me he cuestionado lo mismo, ¿Por qué tenemos tanto miedo a lo que tenemos por delante? ¿Podríamos acaso enfrentarnos a algo a lo cual no tengamos las herramientas suficientes para no superarlo? Y personalmente creo que eso aplica perfectamente a cada sueño de tu corazón, es hora de dejar el miedo a un lado y exprimirte al 100% buscar dentro tuyo esa inocencia, como la de un niño, muchas veces escuche la frase “no dejes morir tus sueños” bueno te cuento que es imposible que tus sueños mueran, ni que vos los mates, podés mantenerlos a raya, podés encarcelarlos, pero cuando los traes de nuevo, cuando quitas esas cadenas que les pusiste, cada sueño de tu corazón se va a revitalizar y vas a ver en vos la capacidad para lograrlo.

Deja de luchar, de perseguir, comenzá a disfrutar de tus habilidades, tus capacidades, encontraté con aquel que está en vos, si lo podés ver, lo podés lograr, pero para verlo necesitas crearte la imagen, alimenta tus sueños, cuídalos, tenelos cerca, ocúpate, y observa, como tu creencia, tu determinación, tu inversión, se va a manifestar y multiplicar aquello que tanto sueñas.

Gracias por quedarte hasta el final, anhelo que en estas palabras encuentres algo que despierte esa chispa en vos, estoy seguro de que tenés muchos, muchos sueños, no los pospongas más, y no tengas más miedo, cumplir tus sueños no es una persecución ni una lucha, es un caminar cada día, en disfrutar quien eres, y entender que estás plenamente equipado para cumplirlos, si te gusto este post, compártelo con tus amigos.