¿Qué hago con mi vida?

“No te preguntes qué necesita el mundo. Pregúntate qué te hace sentir vivo y hazlo. Porque lo que el mundo necesita es gente que se sienta viva.” – Howard Thurman

Cuando evaluamos cuanto tiempo llevamos vivos, en comparación con cuanto tiempo hemos existido los humanos, nos damos cuenta de que somos apenas una pequeña fracción de nuestra historia; sin embargo, hoy estamos viviendo el tiempo más acelerado jamás antes vivido, los saltos tecnológicos, la globalización, redes sociales, todo se mueve a un ritmo vertiginoso.

En los últimos años, las comunicaciones han crecido de manera exponencial y pasamos de esperar semanas una carta de nuestros seres queridos a mirar series en nuestra casa en velocidad 1.5 X para que pase más rápido…

Más rápido y más cantidad ¿Es mejor?

Bueno, esto claramente depende de cada uno, no pretendo involucrarme en la percepción de lo que es mejor de cada uno de ustedes, como saben si han leído algún otro de mis posteos, esto es una invitación a la reflexión.

Lamentablemente, la instantaneidad nos ha hecho mucho daño, la sociedad es cada vez más impaciente y el síndrome “FOMO” es cada vez más recurrente, pero no quiero enfatizar en eso hoy, quiero hablar de algo que nunca antes existió hasta ahora y es la capacidad de involucrarnos en la vida de las personas, digamos técnicamente siempre se pudo, pero hoy gracias a redes sociales e internet podemos ver la vida que lleva prácticamente todo el mundo.

Vivo por los demás

Hace poco tuve una conversación muy interesante con un comerciante mientras hacía unas compras, él me compartía que había dejado de mirar televisión casi por completo y que había desinstalado sus redes sociales de su smartphone.

“Me encontré viviendo la vida de los demás y no la mía” me compartió, “Mis hijos se acercaban a pedirme algo y yo los apartaba porque estaba mirando la vida de alguien más por redes sociales”.

Hoy es más fácil que nunca ver que está haciendo el otro, el mundo de la farándula es un gran negocio, existen grandes cantidades de series de celebridades, clubs de fans, de artistas, etc. Hay personas que saben todo de la vida, de la persona a quien siguen, cuantas veces se casó, como se llama sus hijos, cuál es su color y comida favorita y tal vez pienses “Bueno, pero eso es demasiado…” si tal vez lo sea, pero pensá ¿No te pasa a vos en algún nivel? Con tu club de futbol, con esa serie que tanto te gusta, conoces el número de temporadas, episodios y que le paso al actor que dejo de salir en la 2.ª temporada. 

Reitero no hay nada de malo en estas cosas. Quiero llegar al punto de preguntarte ¿Y cuánto tiempo invertís en conocerte a vos? ¿Sabes cuanto podés correr? ¿Cuándo fue la última vez que lloraste y por qué? ¿Cuántas veces tuviste una gran idea y no tomaste tiempo de escribirla o desarrollarla? 

Te hago estas preguntas porque primero me las hice yo y me di cuenta de que sé mucho más de otros que de mí, se dé la vida de grandes autores, conozco datos exactos de estudios sobre ciertos temas, ni te cuento cuanto se sobre videojuegos, pero ¿sabré tanto sobre mí?

A veces estamos muy ocupados en otros y no en nosotros.

A mí me encanta leer, disfruto mucho hacerlo y es lo que más trato de hacer en mi tiempo libre, hasta hoy siempre estuve convencido de que estaba invirtiendo en mí, y en parte es así, eso es innegable, pero también es real que es una inversión en conocer la vida de otro, lo que aprendió y lo que experimento que no me malentiendas me parece fabuloso de hecho amo hacerlo como les dije pero… ¿Cuánto aprendo de mí?

El descubrimiento más hermoso.

Intentemos algo, ¿Podés responder alguna de estas preguntas?

¿Cuándo fue la última vez que te reíste sin parar?
¿Qué es eso que amas hacer y que haces por puro placer?
¿Cuál es el sueño más loco y grande que tenés?

¿Sabes por qué te hago estas preguntas? Porque son importantes para vos, son cosas que importan en tu vida, si en la tuya, ¡son importantes para vos! Necesitas respuestas a estas preguntas y a muchas más que sé que te estás imaginando.
No existe experiencia más hermosa que conocerte a vos mismo, en profundidad, saber que te angustia, que te hace llorar, que te hace reír como un niño… Te hago otra pregunta ¿Cuánto tiempo te dedicas?

No es tan fácil…

Sé que la vida está llena de preocupaciones, de cansancio, y de frustraciones, pero la verdad que tu mejor compañero vas a ser vos, me cuesta mucho entender como mucha gente invierte tanto tiempo tratando de parecerse a alguien más en vez de explotar su propio estilo único.
Dicen que el lugar con más talento en el mundo es el cementerio, y con buen fundamento, imagina cuanta gente se fue a la tumba sin sacar a relucir todo el potencial de una vida plena, personalmente eso me entristece muchísimo, a mí no me gustaría irme a la tumba sin dar lo mejor de mí, no solo por mí, sino por los demás, entiendo que el potencial que hay en otros (y en vos) es para mejorar la vida de todos, entonces claro que me lamento por no poder disfrutar el talento de aquellos que ya no están. 

No necesitas que yo te diga que la vida no es fácil, eso ya lo sabes, lo que sí te quiero decir es que no importa la circunstancia en la que estés, es difícil para todos, es imposible comparar la situación de una persona con otra, es simplemente perder el tiempo, cuando vos comparás un objeto con otro generalmente buscas cosas similares, por ejemplo podrías comparar las diferencias entre arroz blanco y arroz yamani, no compararías arroz blanco con milanesas de berenjena, no tendría ningún sentido. Que vos te compares con alguien más es igual de ilógico, así de único sos. 

¿Entonces…?

Entonces bueno, quiero animarte a que te descubras, a que inviertas en vos mismo, en conocerte, en saber que es lo que te apasiona, en que descubras tu propósito y que puedas explotar y expandir esa habilidad en lo que sos bueno, y antes de despedirnos te dejo algunas estrategias que a mí me sirvieron. 

  • Mejora eso que te sale de manera natural: Puede ser cantar, bailar, escribir, correr, seguro identificas áreas en tu vida en la que sabes que sos bueno, esto suele ser contraproducente porque a veces en lo que somos buenos invertimos menos, si algo te sale con facilidad literalmente es el área donde más potencial de crecimiento tenés, por qué con menos esfuerzo vas a llegar más lejos que otros. 
  • Desarrolla una visión personal: Planifica donde querés estar en un plazo de tiempo, dedica tiempo a escribir que cosas, hace la persona en la que te querés convertir, eso te va a ayudar a alinear tus prioridades y a empezar a hacer hoy eso que te gustaría vivir mañana. 
  • Tómalo con calma pero hacelo importante: Que no te vuelva loco no “descubrir” eso que te apasiona o en lo que sos bueno, tenés tiempo para hacerlo y disfrutar, pero sí considéralo como una búsqueda importante y necesaria, vas a mejorar mucho tu calidad de vida, si podés conocerte más y desarrollar tus talentos y habilidades. 

Gracias, como siempre por quedarte hasta el final espero hallas disfrutado tu lectura y estoy seguro de que hay muchas cosas útiles que podés sacar de este post, si te gusto compartilo con tus amigos o alguien que creas que necesite leerlo, y te animo a visitar yosoypablo.com.ar para leer más artículos que estoy seguro te van a ayudar. 

“Y bueno, yo ya soy así”

“Y bueno, yo ya soy así”, ¿Escuchaste a alguien decir esto alguna vez? Estoy seguro de que no fui el único, esta afirmación se utiliza mucho para justificar nuestras acciones, por ejemplo, si en una reunión de amigos alguien se levanta a juntar la mesa y le dicen, “tranquilo, después junto” la persona podría decir: “no me molesta juntar, yo siempre lo hago” ¿Qué opinas de esto?

La realidad es que aunque te “nazca” no quiere decir que debas hacerlo, por supuesto, juntar los platos no tiene nada de malo, pero te voy a contar una experiencia personal: A mí me encanta cocinar, sobre todo para mis amigos, y me gusta mucho atenderlos cuando nos reunimos. Esto implica que gran parte de la reunión este más atento a sus necesidades que a lo que realmente está pasando, mientras yo estoy en la cocina preparando todo yendo y viniendo, me estoy perdiendo el porqué de la reunión que es pasar tiempo con ellos. No tiene nada de malo que me guste ser un buen anfitrión, pero mi interés estaba puesto en satisfacer mi “yo ya soy así” que en pasar tiempo con ellos. Un día mis amigos hicieron huelga, y no comieron nada de lo que prepare hasta que no deje de dar vueltas y me senté en la mesa con ellos. El mensaje fue muy claro: “Pablo, venimos a pasar tiempo juntos, no a que seas nuestro mozo”.

Cambio mi perspectiva, y hoy ya no lo hago tanto. Aún existe ese deseo, ese “me nace ser así” en mí, pero entiendo que no puedo justificar mis acciones de esa manera.

Cuando alguien dice “Yo ya soy así”, hay algo que está muy claro, cree que no puede cambiar.

Lo que crees creas.

Cuando justificamos nuestras acciones por nuestra manera de ser, estamos quitando la responsabilidad de nuestros hombros y culpando a la biología. Es normal escuchar a personas decir cosas como “esta actitud la saque de mi mamá”, se nos ha formado bajo la creencia de que algunas cosas no cambiaran jamás, que si mi Papá tiene mal carácter hay muchas chances de que yo lo tenga y no poder hacer nada al respecto. Aún tenemos esa fuerte creencia de que las cosas “vienen en la sangre”. No desacredito bajo ningún punto la genética y lo que ello implica, pero quiero llevarte a reflexión, ¿Hasta qué punto tu conducta está determinada por una fuerza tan poderosa que te impide cambiar?

ADN de un campeón

No está en tu ADN por ejemplo, ser egoísta o envidioso, esas cosas las aprendiste.

No necesariamente te lo enseñaron, o lo adquiriste como “algo malo”, pero son comportamientos que absorbiste y que hoy son parte de tu conducta.

La manera en la que vemos y reaccionamos al mundo no es casual, todo son conductas aprendidas de nuestro entorno, no es genética que tengas el carácter de tu mamá, es cultura, porque fue quien te modelo, desde que naciste hasta que te convertiste en adulto, es importante no confundir las cosas. 

¿Que significa que sea cultura? Que vos lo podés cambiar, en tu nuevo hogar, cuando vivas solo, o incluso aún en lo de tus padres, tu comportamiento estará determinado por tus decisiones, la genética se ocupa de otras cosas, como por ejemplo a qué edad te vas a quedar calvo. 

Nadie es igual a otro ser humano, todos somos muy distintos y complejos. Cambiar no es igual de fácil para todos, pero sí la fórmula es igual para cada persona.

Cambia tus pensamientos

La manera en la que piensas es la manera en la que vives, la influencia más poderosa en tu vida es tu meditación, eso que masticas por dentro todo el día.

Una de las claves para cambiar tu manera de pensar es conocerte en profundidad, entenderte. Sonará redundante, pero tenés que pensar ¿Por qué pienso así? Suena hasta casi filosófico, pero es importante que identifiques en tu vida ciertos patrones de pensamiento y los cuestiones.

Cuando era adolescente, le tenía terror a las arañas, veía una y sentía como se me empezaba a cerrar el pecho. Hasta que un día, luego de una situación de temor con una araña, me pregunte ¿A qué le tengo tanto miedo? Entonces empecé a investigar las arañas que viven en mi ciudad. Internet facilitó mucho no tener que manipular arañas reales, pero un día tome coraje y le pedí a mi hermano mayor que ponga una araña en un frasco y me la dé, la observe por un par de días, la alimente y me di cuenta de que no tenía nada por lo cual entrar en pánico, no era más que un bicho. ¿De dónde salió mi miedo entonces? Mi cuñada. Bueno, no era su culpa, pero Ella vivía con nosotros en ese tiempo, y cada vez que una araña aparecía, comenzaba a gritar y a subirse a donde pueda con tal de estar lejos del pequeño arácnido. Voy a sumar que en el patio de mi casa mi padre siempre tuvo su taller de carpintería, las arañas abundaban en casa. Ver su reacción, poco a poco fue entrando en mí, y terminé imitando una conducta. No la culpo, ella aún tiene miedo a las arañas, pero a lo que voy es: Podés cambiar tu conducta frente a las situaciones. Tal vez a vos no te funcione leer sobre un tema y tener información suficiente para enfrentarlo, pero yo me investigue, me descubrí, y entendí que para mí ese era el camino.

Hoy existen muchas herramientas para ayudarte a entender más tu personalidad: Los lenguajes del amor, el test del eneagrama, las inteligencias múltiples. Todo eso te va a ayudar a conocerte mejor, pero te animo a que esos no sean tus nuevos modelos de pensamiento… Si no vamos a terminar cambiando el “Yo ya soy así” por el “pasa que yo soy eneatipo tipo 1” (el perfeccionista, uno de los eneatipos).

Vamos a cambiar una excusa por otra igual de inválida, vos no sos así y eso es todo.

Tenés plenitud de herramientas y sobre todo una identidad inconmovible, que no varía según ninguna situación, no te creas la mentira de que tenés una personalidad defectuosa.

No vivís como vivís por como sos, estás así por cómo crees de vos.

Si crees que el dinero no te alcanza, no importa si en algún momento ganas mucho más dinero, financieramente te vas a manejar mal, porque cuando tengas más para gastar, lo vas a malgastar porque ya estás convencido que de todos modos no te va a alcanzar el dinero.

No te encierres, ni te limites, tal vez todo esto que te dije ya lo sepas, pero todos, en algún punto, justificamos algo que nos pasa bajo la creencia de que no lo puedo cambiar o que tal vez sea muy difícil. Busca hacia adentro conócete, vas a descubrir mucho oro, vas a encontrar placer en la gratitud, vas a vivir más tranquilo si dejas de querer tener el control de todo. Ya no te va a importar lo que otros opinen de vos, sos tan único que nadie puede ser como vos, no lo desaproveches.

¿Entonces?

Es real que muchas personas están cómodas aún en situaciones que no disfrutan, y para muchos es una ventaja decir “Yo soy así” pero como dijo Albert Einstein, “Dejar de aprender es comenzar a morir.” 

Es muy probable que mucho de lo que ya esté en tu personalidad sea maravilloso y puedas justificar tu actitud, pero quedarte con la idea de que nada puede cambiar, es una manera de ver la vida muy limitada, te invito a que seas inconformista, pero de manera saludable, no quejándote de la vida, sino desafiándote a no vivir por debajo de quien podés ser en verdad. La diferencia entre las personas exitosas y las que no lo son radica no tanto en las habilidades que tienen, sino en cómo usan esas habilidades. Está en la actitud, la perseverancia y el compromiso con lo que hacen.

Te invito a que tengas presente esta pregunta ¿Por qué pienso así? Es probable que encuentres que en tu vida hay muchas cosas que no te has cuestionado en profundidad y que podés mejorar para sacar el máximo provecho a tu vida.

 

Gracias por llegar hasta acá, si te gusto este post, compártelo con tus amigos, tal vez parezca un acto insignificante, pero es muy importante para mí. Muchas gracias y espero encontrarte en otro post.