No decir “no lo sé” te está frenando más de lo que pensás.

A veces damos por hecho que deberíamos tener todo claro. Qué sentimos, qué queremos, hacia dónde vamos. Y cuando no lo sabemos, en vez de aceptarlo, lo escondemos.
No porque seamos débiles, sino porque admitirlo nos hace sentir expuestos, como si faltara algo en nosotros.
Pero ahí empieza el problema: cuando no podés decir “no lo sé”, te empezás a mentir.


Cuando hablo del “no saber”, no me refiero a desarmar un motor o programar una app.
Hablo de lo personal.
De preguntas incómodas como:
¿Cómo te sentís hoy?
¿Qué querés hacer con tu vida?
¿Qué sentís por esa persona?


Nos aterra no saber qué responder. Parece que deberíamos tener todo claro. Pero la realidad es otra: estudios hechos en jóvenes de 18 a 25 años muestran que un 59% no sabe qué hacer con su vida.

¿Contradictorio? No tanto.
Una cosa es hablar con un encuestador anónimo; otra muy distinta es admitirlo frente a tu grupo de amigos, donde todos intentan impresionar a todos.

Entonces aparecen las frases de siempre:
“Estoy trabajando en eso”,
“Estoy haciendo algo, pero todavía no lo tengo claro”,
y otras versiones de la misma excusa.

No digo que salgas a gritarle a todo el mundo que no sabés qué estás haciendo.
Digo que seas capaz de decírtelo a vos mismo.
Ahí está el punto.


¿Por qué sirve?
Porque si no lo hacés, estás huyendo.
Estás sosteniendo una imagen vacía en lugar de enfrentar lo que realmente pasa.
Y la única forma de avanzar es dejar de escapar.

Imaginate esto:
Estudiás una carrera que odiás. Igual vas a clases, entregás trabajos, “avanzás”.
Pero en el fondo sabés que no tenés idea de qué vas a hacer cuando te recibas.
No se lo decís a nadie, porque queda mejor decir que estás estudiando y listo.

El problema es que estás caminando hacia un callejón sin salida… y lo sabés.
Si fueras honesto con vos mismo, se abrirían oportunidades:
como preguntarte si esa carrera realmente es para vos,
o cómo podrías aprovecharla el día que te recibas,
o si necesitás hacer un giro ahora.

Pero si te seguís mintiendo con un “algo estoy haciendo”, te estás lastimando.
Porque el monstruo que te espera al final —el laboral, el emocional, el que sea— crece.
Y vos no te estás preparando para enfrentarlo.


Lo mismo vale para lo personal.
Salís con una chica y decís que la amás. Te pregunto qué futuro ves con ella,
y respondés que es hermosa, agradable, que la pasan bien juntos.
Perfecto… pero no respondés la pregunta.
¿Qué futuro ves?

¿Por qué no admitir que no lo sabés?
¿Qué tiene de malo?
El momento en que decís “no lo sé”, empieza lo real:
¿Querés un futuro con ella?
Si la respuesta es sí, podés empezar a construirlo.
Si la respuesta es no, podés ser honesto y tomar otro camino.


Odiamos el “no lo sé” porque la incertidumbre duele.
Queremos control total.
Y mientras podamos poner excusas para evitar esa incomodidad, las vamos a usar.

Pero te tengo una verdad que tal vez no quieras escuchar:
Sentirte cómodo no es tu propósito.
Tenés cosas importantes que construir:
tu carácter, tus relaciones, tu familia, tu legado.

Da miedo. Claro que sí.
Pero es inevitable.
Y cuanto antes dejes de esconderte, más fuerte vas a llegar al final del camino.

Porque cuando te enfrentes a ese monstruo metafórico, si fuiste honesto,
vas a tener la espada afilada.
Y la batalla va a sentirse como un paseo en bicicleta.

 

Si has disfrutado de mi contenido y te gustaría apoyarme para seguir creciendo y mejorando, considera donarme un “cafecito”. ¿Qué es un “cafecito”? Es un aporte económico de $1000 que puedes hacer de manera directa desde tu cuenta de mercado pago siguiendo el botón que está aquí abajo.

Invitame un café en cafecito.app
Tambien podes hacer una transferencia al alias: Yosoypablo22 
A nombre de Pablo Alfredo Perez.

Cada pequeña contribución me ayuda a mantener el sitio en funcionamiento y a continuar brindándote contenido de calidad que espero que te inspire y motive en tu jornada.

¡Tu apoyo significa mucho para mí y me impulsa a seguir adelante! ¡Gracias por ser parte de mi comunidad y por ayudarme a hacer del mundo un lugar mejor!

¡Un abrazo y muchas gracias por tu generosidad!

 

¿Qué hago con mi vida?

“No te preguntes qué necesita el mundo. Pregúntate qué te hace sentir vivo y hazlo. Porque lo que el mundo necesita es gente que se sienta viva.” – Howard Thurman

Cuando evaluamos cuanto tiempo llevamos vivos, en comparación con cuanto tiempo hemos existido los humanos, nos damos cuenta de que somos apenas una pequeña fracción de nuestra historia; sin embargo, hoy estamos viviendo el tiempo más acelerado jamás antes vivido, los saltos tecnológicos, la globalización, redes sociales, todo se mueve a un ritmo vertiginoso.

En los últimos años, las comunicaciones han crecido de manera exponencial y pasamos de esperar semanas una carta de nuestros seres queridos a mirar series en nuestra casa en velocidad 1.5 X para que pase más rápido…

Más rápido y más cantidad ¿Es mejor?

Bueno, esto claramente depende de cada uno, no pretendo involucrarme en la percepción de lo que es mejor de cada uno de ustedes, como saben si han leído algún otro de mis posteos, esto es una invitación a la reflexión.

Lamentablemente, la instantaneidad nos ha hecho mucho daño, la sociedad es cada vez más impaciente y el síndrome “FOMO” es cada vez más recurrente, pero no quiero enfatizar en eso hoy, quiero hablar de algo que nunca antes existió hasta ahora y es la capacidad de involucrarnos en la vida de las personas, digamos técnicamente siempre se pudo, pero hoy gracias a redes sociales e internet podemos ver la vida que lleva prácticamente todo el mundo.

Vivo por los demás

Hace poco tuve una conversación muy interesante con un comerciante mientras hacía unas compras, él me compartía que había dejado de mirar televisión casi por completo y que había desinstalado sus redes sociales de su smartphone.

“Me encontré viviendo la vida de los demás y no la mía” me compartió, “Mis hijos se acercaban a pedirme algo y yo los apartaba porque estaba mirando la vida de alguien más por redes sociales”.

Hoy es más fácil que nunca ver que está haciendo el otro, el mundo de la farándula es un gran negocio, existen grandes cantidades de series de celebridades, clubs de fans, de artistas, etc. Hay personas que saben todo de la vida, de la persona a quien siguen, cuantas veces se casó, como se llama sus hijos, cuál es su color y comida favorita y tal vez pienses “Bueno, pero eso es demasiado…” si tal vez lo sea, pero pensá ¿No te pasa a vos en algún nivel? Con tu club de futbol, con esa serie que tanto te gusta, conoces el número de temporadas, episodios y que le paso al actor que dejo de salir en la 2.ª temporada. 

Reitero no hay nada de malo en estas cosas. Quiero llegar al punto de preguntarte ¿Y cuánto tiempo invertís en conocerte a vos? ¿Sabes cuanto podés correr? ¿Cuándo fue la última vez que lloraste y por qué? ¿Cuántas veces tuviste una gran idea y no tomaste tiempo de escribirla o desarrollarla? 

Te hago estas preguntas porque primero me las hice yo y me di cuenta de que sé mucho más de otros que de mí, se dé la vida de grandes autores, conozco datos exactos de estudios sobre ciertos temas, ni te cuento cuanto se sobre videojuegos, pero ¿sabré tanto sobre mí?

A veces estamos muy ocupados en otros y no en nosotros.

A mí me encanta leer, disfruto mucho hacerlo y es lo que más trato de hacer en mi tiempo libre, hasta hoy siempre estuve convencido de que estaba invirtiendo en mí, y en parte es así, eso es innegable, pero también es real que es una inversión en conocer la vida de otro, lo que aprendió y lo que experimento que no me malentiendas me parece fabuloso de hecho amo hacerlo como les dije pero… ¿Cuánto aprendo de mí?

El descubrimiento más hermoso.

Intentemos algo, ¿Podés responder alguna de estas preguntas?

¿Cuándo fue la última vez que te reíste sin parar?
¿Qué es eso que amas hacer y que haces por puro placer?
¿Cuál es el sueño más loco y grande que tenés?

¿Sabes por qué te hago estas preguntas? Porque son importantes para vos, son cosas que importan en tu vida, si en la tuya, ¡son importantes para vos! Necesitas respuestas a estas preguntas y a muchas más que sé que te estás imaginando.
No existe experiencia más hermosa que conocerte a vos mismo, en profundidad, saber que te angustia, que te hace llorar, que te hace reír como un niño… Te hago otra pregunta ¿Cuánto tiempo te dedicas?

No es tan fácil…

Sé que la vida está llena de preocupaciones, de cansancio, y de frustraciones, pero la verdad que tu mejor compañero vas a ser vos, me cuesta mucho entender como mucha gente invierte tanto tiempo tratando de parecerse a alguien más en vez de explotar su propio estilo único.
Dicen que el lugar con más talento en el mundo es el cementerio, y con buen fundamento, imagina cuanta gente se fue a la tumba sin sacar a relucir todo el potencial de una vida plena, personalmente eso me entristece muchísimo, a mí no me gustaría irme a la tumba sin dar lo mejor de mí, no solo por mí, sino por los demás, entiendo que el potencial que hay en otros (y en vos) es para mejorar la vida de todos, entonces claro que me lamento por no poder disfrutar el talento de aquellos que ya no están. 

No necesitas que yo te diga que la vida no es fácil, eso ya lo sabes, lo que sí te quiero decir es que no importa la circunstancia en la que estés, es difícil para todos, es imposible comparar la situación de una persona con otra, es simplemente perder el tiempo, cuando vos comparás un objeto con otro generalmente buscas cosas similares, por ejemplo podrías comparar las diferencias entre arroz blanco y arroz yamani, no compararías arroz blanco con milanesas de berenjena, no tendría ningún sentido. Que vos te compares con alguien más es igual de ilógico, así de único sos. 

¿Entonces…?

Entonces bueno, quiero animarte a que te descubras, a que inviertas en vos mismo, en conocerte, en saber que es lo que te apasiona, en que descubras tu propósito y que puedas explotar y expandir esa habilidad en lo que sos bueno, y antes de despedirnos te dejo algunas estrategias que a mí me sirvieron. 

  • Mejora eso que te sale de manera natural: Puede ser cantar, bailar, escribir, correr, seguro identificas áreas en tu vida en la que sabes que sos bueno, esto suele ser contraproducente porque a veces en lo que somos buenos invertimos menos, si algo te sale con facilidad literalmente es el área donde más potencial de crecimiento tenés, por qué con menos esfuerzo vas a llegar más lejos que otros. 
  • Desarrolla una visión personal: Planifica donde querés estar en un plazo de tiempo, dedica tiempo a escribir que cosas, hace la persona en la que te querés convertir, eso te va a ayudar a alinear tus prioridades y a empezar a hacer hoy eso que te gustaría vivir mañana. 
  • Tómalo con calma pero hacelo importante: Que no te vuelva loco no “descubrir” eso que te apasiona o en lo que sos bueno, tenés tiempo para hacerlo y disfrutar, pero sí considéralo como una búsqueda importante y necesaria, vas a mejorar mucho tu calidad de vida, si podés conocerte más y desarrollar tus talentos y habilidades. 

Gracias, como siempre por quedarte hasta el final espero hallas disfrutado tu lectura y estoy seguro de que hay muchas cosas útiles que podés sacar de este post, si te gusto compartilo con tus amigos o alguien que creas que necesite leerlo, y te animo a visitar yosoypablo.com.ar para leer más artículos que estoy seguro te van a ayudar. 

Cansado de vivir cansado.

Quien no dijo en algún momento “Estoy cansado” por qué su día fue muy largo, por costumbre, pero muchas personas ya arrancan su día llegando al trabajo el lunes por la mañana y dicen “Estoy muy cansado” ¿Qué nos espera el resto del día entonces?

Tengo que confesar que yo lo hice mucho tiempo, y puedo asegurar que de verdad me sentía cansado, pero definitivamente decirlo en voz alta no contribuía para sentirme mejor.

La palabra cansancio tiene un origen muy particular, proviene de una palabra en latín que los griegos tomaron prestada y cuando llego al castellano se utilizaron dos palabras para poder formarla, su origen significa “Desviarse del camino” qué loco ¿no? Significa esto porque era la palabra que usaban los navegantes para hacer paradas en su viaje a descansar, entonces ellos necesitaban desviarse para poder llegar a un puerto y recuperarse.

Te cuento su origen porque te quiero llevar por el mismo camino que recorrí yo sobre la reflexión que hice acerca de vivir la vida cansado, recordá esta frase “Desviarse del camino”

¿Eres de las personas que descansa en sus días libres? Por ejemplo: El domingo, ¿Nunca te paso que al llegar la noche, estás más cansado que en un día normal?

Nacidos para el éxito.

Todo ser humano tiene un instinto de éxito, nuestra prioridad no es sobrevivir, sino lograr cosas, no quiero entrar en detalles, pero hay muchos ejemplos de personas que terminan actuando de manera irracional, poniendo en riesgo su propia integridad física e incluso la de los demás con tal de alcanzar o lograr algo, por ejemplo los deportistas extremos que saltan en una motocicleta por encima de camiones encendidos fuego, es un claro ejemplo que nuestra prioridad es satisfacer nuestra necesidad de lograr cosas por encima de sobrevivir.

No, tranquilo, no me desvié del tema, el cansancio es fisiológico, claro nuestro cuerpo tiene un límite, si yo no lo cuido, con buena alimentación, buenos pensamientos, ejercicio y dormir apropiadamente, voy a vivir cansado claramente, pero te quiero llevar más allá.

Alguna vez escucharon hablar del triatlón “Iron Man” es una carrera de tres disciplinas donde los participantes comienzan nadando 3,9 Km, salen de ahí, se suben a una bicicleta y pedalean 180,2 Km y luego comienza la carrera a pie con una distancia de 42,2 Km, un total de 226,2 Km. No debe existir persona en este mundo capaz de lograr este triatlón y no terminar agotado.

En el año 2005 Jon Blais, un reconocido triatleta, fue diagnosticado con ELA (Esclerosis lateral amiotrófica) imaginen el golpe para un atleta de elite ser diagnosticado con una enfermedad degenerativa. Tres meses después de su diagnóstico, Jon participo de “Iron Man Hawái” completando el triatlón en 16h26′, siendo la primera persona en la historia en completar la competencia teniendo ELA. Para Jon, esto era mucho más importante que sus excusas, el tenía un objetivo claro, y estaba dispuesto a lograrlo.

¿Por qué te cuento esta historia?

Quiero hablarte de como tu vida puede pasar frente a tus ojos sin llegar a ningún lado mientras estás cansado.

Cansado de administrar una vida que no lleva a ningún lado.

La verdad es que si vivís tu vida día a día, sin una visión de tu futuro, sin metas, sin objetivos, vas a vivir cansado, por una simple y lógica razón, vivir requiere esfuerzo y nadie está dispuesto a esforzarse si no sabe por qué.

Te levantas por la mañana y vas al trabajo, tal vez tu trabajo no te agrade, volvés a tu casa luego de una larga jornada y no tenés nada que hacer, te haces unos mates, prendes la televisión y simplemente dejas que llegue otro día, luego de una ducha y dormir, reiniciamos el ciclo.

Hoy les contaba más arriba que nuestro instinto es el éxito, no la supervivencia, por eso dejar que la vida pase nos hace tan mal, nos hace creer que todo sería igual sin nosotros. ¿Te encontraste alguna vez pensando así? Bueno, te comunico que eso no es cierto, tenés habilidades, talentos, mucho para aportar a tu mundo y la sociedad que te rodea, vivir cansado no es la consecuencia de hacer muchas actividades, el cansancio es vivir con el peso de actividades que no tienen ningún tipo de propósito, o en palabras más sencillas, el resultado de vivir una vida en modo automático.

Hace muy poco comencé a salir a correr, ya corría en el pasado, pero hacía mucho que estaba inactivo, lo típico, al segundo día de correr me dolía todo mi cuerpo, pero era un dolor diferente, un dolor soportable y de alguna manera satisfactorio ¿Cómo es eso posible? Entendía la razón y propósito del dolor que yo sentía, por lo tanto, era completamente soportable.

Tal vez puedas estar cansado en ocasiones, pero jamás va a ser un límite si entendés por qué lo haces, te puede pasar en el gimnasio, en tu trabajo, cuando estás estudiando y tenés un examen pronto, la realidad es que el cansancio en muchas ocasiones es una alerta, y está bien, uno debe saber interpretar cuando ya es suficiente, debemos cuidar nuestro cuerpo, alimentación, ciclo del sueño, la propia presión que ejercemos sobre nosotros, pero que tu cansancio no sea una excusa para no destacarte, “Mira a las personas que admiras, y pregúntate que hacen… Cuando vos estás durmiendo ellos ya llevan dos horas de preparación” escuché una vez y cambió mi manera de pensar sobre dormir hasta tarde por estar “muy cansado” entre 7 hs y 8 hs de sueño son suficientes, dormí más de eso y vas a ver qué vas a estar aún más cansado.

Lejos de querer criticar los hábitos de cada persona, quiero ayudarte a que reflexiones y despiertes, si hoy estás demasiado cansado ¿Por qué es?

¿Vivís la monotonía de solo trabajar para sobrevivir? ¿Solo haces lo que tenés que hacer para cumplir?

Es importante entender que en nuestra vida nos tenemos que esforzar, ya que tengo que invertir tiempo, dinero, vida, no te limites a simplemente sobrevivir, desafíate, establece metas y objetivos más allá del razonamiento natural, eso te va a ayudar a que aunque estés cansado salgas de tu cama para estudiar, para hacer ejercicio, porque vas a usar tu vida para disfrutar y no, para solo existir.

Te va a sonar como un cliché, pero la vida es para vivirla, no la malgastes, alcanza metas, ayuda a los demás, ¡despertá! No le quites a tu entorno la posibilidad de verte brillar, tu aporte es único, te necesitamos.

¿Por dónde empiezo?

También soy realista, sé que en muchos casos la situación es difícil, y sé que tal vez no veas una salida… Esto es personal, pero para mí no existe dolor más grande que ver a una persona desperdiciar todo su talento, es por eso que escribo estas líneas, probablemente hoy estés obligado a hacer muchas cosas por responsabilidad, por tu familia, pero no te conformes, correr 10 minutos siempre va a ser mejor que no correr, leer una página será mejor que no leer ninguna, lo importante es que des el paso, que puedas aliviar tu tensión diaria dedicando al menos 5 minutos a algo que te apasiona realmente, toma mi consejo no tenés mucho para perder si se trata de hacer algo que te apasiona, al principio será motivación más tarde disciplina y pronto verás los frutos de tu inversión.

Antes de despedirme, te dejo algunos pasos prácticos que en lo personal a mí me funcionaron muy bien:

    • No comiences tu día hablando de lo cansado que estás, aunque estés muy cansado, tu cerebro no distingue la realidad de lo que vos pensás, entonces si te levantas y dices “Que bien me siento” tu cerebro poco a poco empujara ese cansancio matutino y crearas el hábito de levantarte con otro pensamiento (Inténtalo, no tenés nada que perder).
    • No te canses por adelantado, no pienses lo cansado que vas a estar antes de salir a caminar, o de ir a trabajar, una mala disposición a la actividad próxima baja enormemente tu rendimiento, lo que implica que tenés que utilizar más recursos físicos para equilibrarlo, lo que si va a finalizar en estar realmente muy cansado, incluso antes de haber comenzado.
    • Se agradecido con tu realidad, tal vez hoy no vivas lo que querés, o estás lejos de alcanzar eso que deseas, pero la realidad es que quejarte no te va a ayudar, simplemente te va a alentar a que no quieras hacer nada, ya que si tu trabajo no te gusta y te quejas de él, por razones lógicas no vas a querer invertir para ser mejor, el agradecimiento es el mejor agente de cambio.

Gracias por quedarte hasta el final, realmente deseo que este tiempo que invertiste en lectura traiga frutos a tu vida, si puedes aplicar algo de todo lo que leíste hoy te aseguro que invertiste bien tu tiempo.

“Y bueno, yo ya soy así”

“Y bueno, yo ya soy así”, ¿Escuchaste a alguien decir esto alguna vez? Estoy seguro de que no fui el único, esta afirmación se utiliza mucho para justificar nuestras acciones, por ejemplo, si en una reunión de amigos alguien se levanta a juntar la mesa y le dicen, “tranquilo, después junto” la persona podría decir: “no me molesta juntar, yo siempre lo hago” ¿Qué opinas de esto?

La realidad es que aunque te “nazca” no quiere decir que debas hacerlo, por supuesto, juntar los platos no tiene nada de malo, pero te voy a contar una experiencia personal: A mí me encanta cocinar, sobre todo para mis amigos, y me gusta mucho atenderlos cuando nos reunimos. Esto implica que gran parte de la reunión este más atento a sus necesidades que a lo que realmente está pasando, mientras yo estoy en la cocina preparando todo yendo y viniendo, me estoy perdiendo el porqué de la reunión que es pasar tiempo con ellos. No tiene nada de malo que me guste ser un buen anfitrión, pero mi interés estaba puesto en satisfacer mi “yo ya soy así” que en pasar tiempo con ellos. Un día mis amigos hicieron huelga, y no comieron nada de lo que prepare hasta que no deje de dar vueltas y me senté en la mesa con ellos. El mensaje fue muy claro: “Pablo, venimos a pasar tiempo juntos, no a que seas nuestro mozo”.

Cambio mi perspectiva, y hoy ya no lo hago tanto. Aún existe ese deseo, ese “me nace ser así” en mí, pero entiendo que no puedo justificar mis acciones de esa manera.

Cuando alguien dice “Yo ya soy así”, hay algo que está muy claro, cree que no puede cambiar.

Lo que crees creas.

Cuando justificamos nuestras acciones por nuestra manera de ser, estamos quitando la responsabilidad de nuestros hombros y culpando a la biología. Es normal escuchar a personas decir cosas como “esta actitud la saque de mi mamá”, se nos ha formado bajo la creencia de que algunas cosas no cambiaran jamás, que si mi Papá tiene mal carácter hay muchas chances de que yo lo tenga y no poder hacer nada al respecto. Aún tenemos esa fuerte creencia de que las cosas “vienen en la sangre”. No desacredito bajo ningún punto la genética y lo que ello implica, pero quiero llevarte a reflexión, ¿Hasta qué punto tu conducta está determinada por una fuerza tan poderosa que te impide cambiar?

ADN de un campeón

No está en tu ADN por ejemplo, ser egoísta o envidioso, esas cosas las aprendiste.

No necesariamente te lo enseñaron, o lo adquiriste como “algo malo”, pero son comportamientos que absorbiste y que hoy son parte de tu conducta.

La manera en la que vemos y reaccionamos al mundo no es casual, todo son conductas aprendidas de nuestro entorno, no es genética que tengas el carácter de tu mamá, es cultura, porque fue quien te modelo, desde que naciste hasta que te convertiste en adulto, es importante no confundir las cosas. 

¿Que significa que sea cultura? Que vos lo podés cambiar, en tu nuevo hogar, cuando vivas solo, o incluso aún en lo de tus padres, tu comportamiento estará determinado por tus decisiones, la genética se ocupa de otras cosas, como por ejemplo a qué edad te vas a quedar calvo. 

Nadie es igual a otro ser humano, todos somos muy distintos y complejos. Cambiar no es igual de fácil para todos, pero sí la fórmula es igual para cada persona.

Cambia tus pensamientos

La manera en la que piensas es la manera en la que vives, la influencia más poderosa en tu vida es tu meditación, eso que masticas por dentro todo el día.

Una de las claves para cambiar tu manera de pensar es conocerte en profundidad, entenderte. Sonará redundante, pero tenés que pensar ¿Por qué pienso así? Suena hasta casi filosófico, pero es importante que identifiques en tu vida ciertos patrones de pensamiento y los cuestiones.

Cuando era adolescente, le tenía terror a las arañas, veía una y sentía como se me empezaba a cerrar el pecho. Hasta que un día, luego de una situación de temor con una araña, me pregunte ¿A qué le tengo tanto miedo? Entonces empecé a investigar las arañas que viven en mi ciudad. Internet facilitó mucho no tener que manipular arañas reales, pero un día tome coraje y le pedí a mi hermano mayor que ponga una araña en un frasco y me la dé, la observe por un par de días, la alimente y me di cuenta de que no tenía nada por lo cual entrar en pánico, no era más que un bicho. ¿De dónde salió mi miedo entonces? Mi cuñada. Bueno, no era su culpa, pero Ella vivía con nosotros en ese tiempo, y cada vez que una araña aparecía, comenzaba a gritar y a subirse a donde pueda con tal de estar lejos del pequeño arácnido. Voy a sumar que en el patio de mi casa mi padre siempre tuvo su taller de carpintería, las arañas abundaban en casa. Ver su reacción, poco a poco fue entrando en mí, y terminé imitando una conducta. No la culpo, ella aún tiene miedo a las arañas, pero a lo que voy es: Podés cambiar tu conducta frente a las situaciones. Tal vez a vos no te funcione leer sobre un tema y tener información suficiente para enfrentarlo, pero yo me investigue, me descubrí, y entendí que para mí ese era el camino.

Hoy existen muchas herramientas para ayudarte a entender más tu personalidad: Los lenguajes del amor, el test del eneagrama, las inteligencias múltiples. Todo eso te va a ayudar a conocerte mejor, pero te animo a que esos no sean tus nuevos modelos de pensamiento… Si no vamos a terminar cambiando el “Yo ya soy así” por el “pasa que yo soy eneatipo tipo 1” (el perfeccionista, uno de los eneatipos).

Vamos a cambiar una excusa por otra igual de inválida, vos no sos así y eso es todo.

Tenés plenitud de herramientas y sobre todo una identidad inconmovible, que no varía según ninguna situación, no te creas la mentira de que tenés una personalidad defectuosa.

No vivís como vivís por como sos, estás así por cómo crees de vos.

Si crees que el dinero no te alcanza, no importa si en algún momento ganas mucho más dinero, financieramente te vas a manejar mal, porque cuando tengas más para gastar, lo vas a malgastar porque ya estás convencido que de todos modos no te va a alcanzar el dinero.

No te encierres, ni te limites, tal vez todo esto que te dije ya lo sepas, pero todos, en algún punto, justificamos algo que nos pasa bajo la creencia de que no lo puedo cambiar o que tal vez sea muy difícil. Busca hacia adentro conócete, vas a descubrir mucho oro, vas a encontrar placer en la gratitud, vas a vivir más tranquilo si dejas de querer tener el control de todo. Ya no te va a importar lo que otros opinen de vos, sos tan único que nadie puede ser como vos, no lo desaproveches.

¿Entonces?

Es real que muchas personas están cómodas aún en situaciones que no disfrutan, y para muchos es una ventaja decir “Yo soy así” pero como dijo Albert Einstein, “Dejar de aprender es comenzar a morir.” 

Es muy probable que mucho de lo que ya esté en tu personalidad sea maravilloso y puedas justificar tu actitud, pero quedarte con la idea de que nada puede cambiar, es una manera de ver la vida muy limitada, te invito a que seas inconformista, pero de manera saludable, no quejándote de la vida, sino desafiándote a no vivir por debajo de quien podés ser en verdad. La diferencia entre las personas exitosas y las que no lo son radica no tanto en las habilidades que tienen, sino en cómo usan esas habilidades. Está en la actitud, la perseverancia y el compromiso con lo que hacen.

Te invito a que tengas presente esta pregunta ¿Por qué pienso así? Es probable que encuentres que en tu vida hay muchas cosas que no te has cuestionado en profundidad y que podés mejorar para sacar el máximo provecho a tu vida.

 

Gracias por llegar hasta acá, si te gusto este post, compártelo con tus amigos, tal vez parezca un acto insignificante, pero es muy importante para mí. Muchas gracias y espero encontrarte en otro post.

El último grito de la moda

¿Quién no siguió una moda? Ya sea una forma de vestir, algún género o artista musical, una dieta, un deporte, estoy seguro de que alguna vez en algo de eso picamos…

La palabra moda significa “Pasajero” viene del francés “Mode” y este del Latín “modus” (manera, medida) entonces la palabra moda se refiere a “La manera del momento”.

Si bien la moda generalmente se asocia a estándares de belleza, no es solamente eso.

Muchas veces la gente sigue las modas porque existe una falsa creencia que ser parte de la manera del momento te hace más visible, te integra mejor a la sociedad y te ayuda a tener más influencia, esto lleva a muchas personas a escuchar cierta música, o hacerse cortes de pelo, incluso a consumir alcohol o tabaco solamente para no sentir que se quedan afuera de cierto grupo.

Es algo muy común, todos en algún momento, sobre todo en la adolescencia, hacemos o decimos cosas para no quedarnos afuera de un grupo, parece inofensivo, incluso puede ser considerado una técnica para crecer en relaciones, pero es una conducta que sí se alimenta demasiado, te lleva a creer que cuando no sos parte de esa moda, no eres valioso o aceptado dentro de la sociedad, lo cual te quiero aclarar, es una gran mentira.

Causa de esta creencia es que muchas personas se preocupan mucho más por cuidar su aspecto que por cuidar su corazón, lo que muchos no aceptan es que el estado de tu corazón es tanto o incluso más visible que su corte de cabello, que se entienda, cuidar tu aspecto es importante y necesario, pero si tus razones son aparentar algo que no sos, te estás perjudicando a vos mismo.

Cuidando tu corazón.

Quiero explicar esto, cuidar tu corazón no tiene que ver con si te hiciste el corte de pelo del último deportista estrella o te compraste el mismo vestido que viste en esa gala, tenés toda la libertad de vivir tu vida como desees.

Cuidar tu corazón no tiene que ver con lo que haces, sino con ¿Por qué lo haces?

Todo lo que hacemos nació primero de un pensamiento, y todo lo que pensamos se genera por las cosas que vemos y hemos aprendido, cuidar tu corazón es casi en su totalidad cuidar lo que consumís.

Las redes sociales e internet son grandes canales que nos bombardean constantemente con toneladas de información, literalmente en minutos podemos pasar de sentirnos felices a miserables, por observar la vida de otros y compararla con la tuya, por intoxicarte de pilas de malas noticias sobre tu ciudad o País. Bueno, no todo en las redes sociales es malvado y tóxico, por ejemplo este blog lo podés encontrar en redes sociales, pero es cierto que una foto puede vender mucho humo, y hacernos creer que los demás viven una vida soñada y nosotros estamos tristes detrás de una pantalla.

Lo que pasa afuera no es tan importante como lo que pasa dentro.

Es por eso que tenés que cuidar tu exposición a realidades ficticias, además es increíble la cantidad de tiempo que podés perder y sin darte cuenta, entras a Instagram por una notificación y clavas 15 minutos de mirar memes casi sin pestañear, ni hablar si lo compartís con un amigo y comienza la guerra de memes.

La extrema exposición a redes sociales es una nueva moda hoy, existe algo que se llama Síndrome FOMO (Fear Of Missing Out), este síndrome es el temor a estar perdiéndote de algo, muchas veces sentimos que si no estamos revisando nuestras redes sociales, que si no respondemos ese mensaje o no somos parte de la última tendencia de subir una foto con tu mascota, te estás perdiendo de algo. ¿Cuánta presión no? Una presión autoimpuesta por temor a no se parte de la manera del momento, de lo que está sucediendo, miedo a no quedarte afuera.

Tiempo atrás leía un informe sobre una persona que decidió hacer una dieta digital de 30 días, es decir dejo de lado las relaciones digitales, excepto por su trabajo por un mes entero, esta persona relataba que la primera semana se sintió perdido, la segunda creyó que estaba completamente desactualizado, para el final del mes, se sentía más relajado, menos dependiente de los dispositivos que lo rodean, y descubrió que tenía mucho más tiempo libre del que creía, ya que en sus tiempos de ocio en vez de tomar su celular y chequear las redes sociales hacía ejercicio o se ponía a leer o compartir tiempo con la familia, el cerro su nota con esta frase “Al principio de este ejercicio, sentí que me estaba perdiendo de las cosas importantes de mi vida, al finalizar este estudio, afirmo que en realidad no me estaba perdiendo de nada”

La conclusión de este estudio es que muchas veces malgastamos nuestro tiempo porque queremos estar al día con nuestros estados e historias, saber que hacen los demás, y todo ese tiempo, que parece insignificante diariamente, cuando sumamos las horas que pasamos frente a la pantalla sin hacer nada, nos damos cuenta de que ahí estaba el tiempo que necesitábamos para por ejemplo comenzar una nueva actividad o disciplina, incluso hacer la tarea o quehaceres del hogar.

Un fuerte deseo de pertenecer.

A veces las personas tratan de pertenecer a un lugar, todos conocemos la historia de un amigo que agarro un cigarrillo para quedar bien con quien se lo ofreció, o para llevarle la contra a sus padres y luego de eso pasó años fumando, lo que arranco “por qué no era nada” termino siendo en algo muy dañino y adictivo, a veces hacemos cosas porque creemos que socialmente serán aceptadas y eso nos va a ayudar a posicionarnos mejor en grupos sociales, esto es peligroso porque me lleva a tomar decisiones no por lo que quiero sino por lo que “conviene”, ahora esto tiene su contraparte, evito ser quien soy para no desagradar a los demás, conozco personas que se avergüenzan de su apariencia y por eso no suben fotos, o utilizan muchísimos “filtros de belleza” es duro vivir así, al pendiente de la opinión ajena, porque te guste o no jamás vas a complacer a todos, es una lucha que no vas a ganar, mejor invertí esas energías de estar bien vos, con vos mismo.

A fin de cuentas, es pasajero.

Hace poco estaba escuchando una entrevista de Santiago Bilinkis, tecnólogo y emprendedor y él hablaba sobre la “obsolescencia intencional” este término significa que las empresas preparan todo lo que consumimos para que pase de moda y queramos cambiarlo, pasa con los celulares, computadoras autos, ni te digo con la ropa, él contaba que cambiamos más nuestras cosas por presiones sociales que por una funcionalidad real, me pareció muy interesante la mención de que quienes dirigen estas empresas ponen este concepto por encima de la durabilidad o calidad de un producto, básicamente todo lo que consumimos está diseñado para que pase de moda, te cuento esto para que tengas una herramienta más a la hora de tomar una decisión, preguntarte si lo querés realmente o si vas a cambiar tu look o tu celular porque todos lo están haciendo…

Si de algo estoy seguro es que toda esa presión y ansiedad, no te sirve de nada, en especial entendiendo que toda moda es pasajera, muchas conductas nocivas son parte de la manera del momento, por ejemplo el Ghosting, que es dejar de responder los mensajes a una persona sin motivos aparentes, o el Orbiting, que consiste en dar likes a las publicaciones de alguien y reaccionar a sus fotos o historias, pero no contestar a sus mensajes ni responder a sus llamadas. ¿Qué clase de relaciones interpersonales se pueden formar de esta manera?

Lo triste es que muchos creen que esa es la nueva manera de relacionarse, seguir las modas, nos quita pensamiento crítico, nos limita en nuestras decisiones, somos presos de lo que alguien más determino que es lo correcto y lo que no, permitimos que nuestra brújula moral sea lo que hacen los demás en este momento, realmente te animo a que una moda no sea tu límite, no permitas que la manera pasajera de hacer las cosas limite tus relaciones interpersonales, no te sientas feo o fea porque no tenés esos jeans que tanto se usan hoy, no te permitas sentirte excluido porque te gusta la música clásica y no la música urbana, a fin de cuentas todo eso resulta pasajero, no negocies lo que de verdad te gusta por una careta, que te aseguro que mientas más la sostengas más pesada va a ser.

Tus valores no pueden ser una moda.

Tus valores y principios, no pueden ser una moda, hoy dijimos que moda significa la manera del momento, y algo que es un valor en tu vida no puede ser pasajero, afírmate en tus valores y principios confía en quien sos, no te permitas no sentirte hermosa, no te permitas no sentirte inteligente, lo que vos tenés o aparentas, no tiene nada que ver con lo que sos, quien eres nace de adentro, así como te ves vos mismo, así es como se ve de afuera, recordá, el estado de tu corazón, es tanto o aún más visible que tu estado ante la sociedad. No calles la voz de tu inspiración por los gritos de la multitud. Tenés mucho para dar y aportar, sos una persona con ideas creativas, con soluciones para vos y tu entorno, no permitas que una simple y falsa manera de hacer las cosas hoy, te prive de vivir en verdad, sos libre, nunca lo olvides, no importa lo que te digan, vos estás acá, para vivir al máximo.

Si llegaste hasta acá, te agradezco mucho tu tiempo, para mí es un sueño cumplido que puedas estar leyendo esto, estoy seguro de que si te llevas al menos un párrafo para meditar, vas a ver grandes cambios en tu vida personal, recordá no limitarte, vos podés vivir tu plenitud.

Si te gusto este post compártelo con amigos, muchas gracias y nos vemos en otro post.

Deja de perseguir tus sueños.

Los sueños son el motor de las decisiones de muchas personas, hemos escuchado, leído, visto imágenes en redes sociales, motivadores en charlas, etc. Hablar acerca de la importancia de tener sueños y de por qué debo dar el 100% de mi vida para perseguirlos y cumplirlos, me encanta la idea, pero en lo personal, no estoy de acuerdo con la palabra “Perseguir”. Por definición significa: “Seguir a alguien que huye, con la intención de atraparlo.” Es decir, si tengo que perseguir algo es por qué no quiere estar conmigo, después de todo está huyendo.

¿Crees que un sueño, algo tan íntimo y personal, huiría de vos? Creo que no, es acá donde podemos ver que hemos malinterpretado lo que es un sueño.

 

Hablemos un poco de eso.

Sueños: Los sueños en la vida de una persona, son, en general, cosas que queremos lograr o vivir, por ejemplo conocer alguna ciudad o país en específico, finalizar una carrera, alcanzar alguna meta financiera e incontables más, cada persona es una cápsula repleta de sueños.

Ahora, dentro de esta definición, hay algo así como dos categorías. Personas que creen que sus sueños son posibles y personas que creen que sus sueños son solo sueños, en ambos casos tienen razón ¿Por qué ambos tienen razón? Porque una cosa no niega a la otra.

Citando una frase muy conocida atribuida a Henry Ford “Tanto si crees que puedes, como si crees que no puedes, estás en lo cierto.”

Tus sueños van a ser solamente sueños si no los pones en marcha y empezás a trabajar a favor de ellos, pero antes de aventurarnos en el camino del cumplimiento de tus sueños, sigamos hablando un poco.

Origen: ¿Dónde nacen los sueños?

Todos conocemos la típica historia de película cuando a un niño le preguntan ¿Qué querés ser cuando seas mayor? Y a grandes rasgos las respuestas son, policía, bombero, “Quiero ser como papá” “Quiero ser como la abuela” y después cuando crecen terminaron eligiendo cosas completamente diferentes para su vida, esto tiene una explicación.

El origen de nuestros sueños es nuestro corazón, ahí se gesta todo. Cuando somos niños, nuestro corazón expresa los deseos de ayudar a los demás, o de ser alguien de inspiración, en Argentina muchos chicos cuando les preguntas que quieren ser de mayores, dicen que les gustaría ser futbolistas, porque ven un referente y una inspiración en aquellos jugadores que son reconocidos a nivel mundial.

No es casual que de niños tengamos el corazón a flor de piel, porque los niños son inocentes y no ven el mundo que los rodea con prejuicio, ahora ¿Por qué cuando los niños crecen “renuncian” a esos sueños?

Bueno, hay dos grandes razones, la contaminación, (de esto vamos a hablar en un punto más abajo), y la segunda es crecer.

¿Qué pasa cuando crecemos?

Cuando crecemos el mundo se hace más grande, entendemos mejor las cosas que nos rodean y tenemos acceso a más información, podemos poner en práctica nuestro talento y habilidades y eso ayuda a que descubramos más de la profundidad de lo que hay en nuestro corazón.

Todos los sueños nacen del corazón, de la esencia de tu ser, porque están dentro tuyo, no existe tal cosa, como por ejemplo un trasplanté de sueños donde alguien puede venir e insertar tus sueños en vos, o vos decir, no quiero estos sueños, quítamelos. Como decíamos al principio, si es tu sueño, mínimamente lo deseas.

Crecer es una aventura y no solo se crece de niño a adulto, crecemos toda nuestra vida, por eso uno tiene que tener presente que si perdemos la humildad de aprender estamos perdiendo la capacidad de crecer, no importa que edad tengas siempre es un buen momento para aprender algo nuevo, sobre todo de alguien nuevo.

Función: ¿Qué función cumplen los sueños?

Básicamente, que vos puedas disfrutar de lo que haces con tu vida, tener sueños te ayuda a marcar un ritmo, son la razón de muchas decisiones, te mantienen activo, enfocado, incluso creativo, sueños los hay en todos tamaños y medidas, y se necesita toneladas de creatividad para alcanzarlos, por ejemplo estar escribiendo acá para ustedes es un sueño cumplido para mí, pero tuve que aprender a hacer una web, a usar herramientas online que no sabía usar, pero mi creatividad trajo una solución a un problema, los sueños pueden despertar lo mejor de uno para poder alcanzarlos. ¿Entonces, si los sueños aportan tanto a mi vida, por qué no debería perseguirlos?

No puedes perseguir algo que ya está con vos.

Como decíamos, los sueños están depositados dentro tuyo, no podés salir a perseguir algo que ya tenés, junto a cada sueño vas a encontrar las instrucciones y herramientas necesarias para alcanzarlo, parece místico, pero dedicar tiempo a fortalecerte crecer en habilidades y talentos es fundamental y clave para vivir tus sueños, pero quiero compartirte algo que aprendí hace poco, y cambio mi perspectiva acerca de como uno vive sus sueños.

No naciste para cumplir sueños.

Fuertísimo, pero déjame explicarte, ¿Quién no usa redes sociales hoy? Cuantas veces por día vemos cientos de personas haciendo cosas que aman, ¡Cumpliendo metas y sueños! Sin embargo, también vemos que la gente está cada vez más cansada, que cuestionan más su vida, vemos gente con ansiedad, depresión, y es loco pensarlo de esta manera, con tanta gente demostrando que podemos vivir nuestros sueños, que halla tantas personas sufriendo… Es por qué vivir tus sueños no tiene nada que ver con vivir plenamente. No me malentiendas, anhelo que disfrutes y alcances cada sueño que hay en tu corazón, pero quiero animarte a que cambies la perspectiva, la cantidad de sueños cumplidos, no define quién sos, ni cuanto vales.

¿Entonces?

Contaminación: Hay un momento de nuestra vida, en el que empezamos a creer que las cosas que alcanzo definen mi valor, creemos que ciertos logros nos dan estatus, que para que mi vida tenga algún valor debo cumplir las expectativas de los demás, y eso es una gran mentira. Vivimos en un sistema que nos hace creer que tener es igual a ser, pero en realidad, quien sos realmente no puede ser definido por nada que tengas o logres. Párrafos atrás decíamos como es la esencia del corazón de un niño, que en su inocencia, sus sueños son siempre dar, aportar valor a la vida de quienes los rodean, tu verdadera esencia no es lo que podés hacer, sino cuanto de lo que ya eres podés dar.

Cuando crecemos, empezamos a generar prejuicios, el temor, ansiedad, ego, orgullo, son elementos que contaminan nuestras intenciones, y, por lo tanto, nuestros sueños, no es casual que la mayoría de grandes empresarios abandonen sus cargos ejecutivos en sus empresas para dedicarse a hacer beneficencia o administrar una ONG.

Si vivimos una vida de egoísmo, en determinado momento notamos el peso de haberme ocupado solo de mis deseos y nada más, espero no me malinterpretes, tener sueños es superimportante, pero si tu motivación es estatus, gloria, una chapa, eso se termina y es ahí cuando un sueño, aunque lo hallas cumplido muere, y todo ese esfuerzo que hiciste en tiempo, dinero, se desvanece en solo un momento. También quiero aclarar que tener mucho capital o bienes materiales, algo malo, no quiero pintarlo así, hace poco veía un video de un reconocido influencer que decía “Desearía ser millonario para decir que el dinero no da la felicidad” qué afirmación rara, pero también es algo que ya hemos visto tanto que entendemos que no importa cuanto tengas, si tu interior no está bien, nada de afuera lo va a estar.

Siempre me he cuestionado lo mismo, ¿Por qué tenemos tanto miedo a lo que tenemos por delante? ¿Podríamos acaso enfrentarnos a algo a lo cual no tengamos las herramientas suficientes para no superarlo? Y personalmente creo que eso aplica perfectamente a cada sueño de tu corazón, es hora de dejar el miedo a un lado y exprimirte al 100% buscar dentro tuyo esa inocencia, como la de un niño, muchas veces escuche la frase “no dejes morir tus sueños” bueno te cuento que es imposible que tus sueños mueran, ni que vos los mates, podés mantenerlos a raya, podés encarcelarlos, pero cuando los traes de nuevo, cuando quitas esas cadenas que les pusiste, cada sueño de tu corazón se va a revitalizar y vas a ver en vos la capacidad para lograrlo.

Deja de luchar, de perseguir, comenzá a disfrutar de tus habilidades, tus capacidades, encontraté con aquel que está en vos, si lo podés ver, lo podés lograr, pero para verlo necesitas crearte la imagen, alimenta tus sueños, cuídalos, tenelos cerca, ocúpate, y observa, como tu creencia, tu determinación, tu inversión, se va a manifestar y multiplicar aquello que tanto sueñas.

Gracias por quedarte hasta el final, anhelo que en estas palabras encuentres algo que despierte esa chispa en vos, estoy seguro de que tenés muchos, muchos sueños, no los pospongas más, y no tengas más miedo, cumplir tus sueños no es una persecución ni una lucha, es un caminar cada día, en disfrutar quien eres, y entender que estás plenamente equipado para cumplirlos, si te gusto este post, compártelo con tus amigos.