A veces mirás el reloj y no entendés qué pasó. El día arrancó, tuviste un par de ideas, hiciste alguna cosa, respondiste mensajes… y de repente ya es de noche. Sentís que el tiempo pasó por encima tuyo y no fuiste parte de eso. Como si hubieras estado presente, pero en piloto automático.

No es solo que el día se va rápido. Es ese nudo raro que aparece en el pecho, como una mezcla de urgencia y vacío. Te preguntás: ¿dónde estuve yo mientras todo esto pasaba?

El presente muchas veces no se siente como un lugar. Más bien parece un susurro al que no llegás a prestar atención. Algo que está por ahí pero que no lográs agarrar. ¿Por qué pasa esto? ¿Y cómo se vive el ahora sin que duela tanto?

Estar en todos lados… menos acá

Vivimos con la cabeza llena. Notificaciones, compromisos, pendientes. Gente que espera cosas de vos, vos que esperás algo de vos mismo… y así estás, corriendo. Pero si parás un segundo, te das cuenta: no sabés cuándo fue la última vez que sentiste el día de verdad.

No que lo sobreviviste. No que lo llenaste de actividades. Que lo viviste. Con todo lo bueno, lo incómodo, lo simple.

Y eso que sentís no es solo tuyo. Es algo que nos pasa a muchos. Queremos estar en todo: hacer, lograr, mostrar. Pero en el intento se nos escapa lo más básico: estar acá. En este rato. Con lo que hay.

Y sí, eso duele. Porque no es solo el tiempo que se va. Es que no estamos siendo parte. Estamos entre el ruido del pasado que nos persigue con sus “tendría que haber…” y el miedo del futuro que parece estar siempre a punto de arrancar, pero nunca llega.
Cada scroll, cada distracción rápida es una forma de no enfrentarnos con nosotros mismos. Pero también es justo en ese silencio donde más nos duele el tiempo, porque nos pone de frente con preguntas que evitamos: ¿qué quiero? ¿quién soy? ¿cómo se hace para estar presente?

El ahora no se llena, se habita

El tiempo se siente fugaz porque muchas veces lo estamos viendo desde afuera. Queremos medirlo, justificarlo, llenar cada minuto de algo que “valga la pena”. Pero el ahora no es una lista. No es eficiencia.

El ahora, muchas veces, es incómodo. Porque te enfrenta con todo eso que no tenés resuelto. Con lo que no sabés. Con esa parte tuya que todavía está en proceso.
Y sí, da miedo. Porque es mucho más fácil seguir haciendo que detenerte y decir: “Estoy acá, con esto”.

Pero justo ahí, en esa pausa, hay algo. Una puerta. Porque el tiempo no es tu enemigo. Es una posibilidad. No tenés que hacer algo épico. No tenés que tener todo claro. Solo recordarte que este instante está disponible. Que podés hacer algo con él. Aunque sea chiquito.

Elegir, aunque sea solo por un segundo

El tiempo va a seguir. No podés frenarlo. Pero podés elegir cómo vas a estar en él.
No para ser más productivo. No para ganarle a nadie. Para no perderte a vos.

Capaz lo que necesitás ahora es cerrar los ojos un momento y respirar. Capaz es mirar por la ventana. O escribir una sola palabra que diga lo que estás sintiendo.
No es una solución mágica. Y ese dolor de sentir que se te escapa el día probablemente va a volver.
Pero cada vez que te detengas, cada vez que elijas estar, aunque sea unos segundos… vas a estar volviendo a vos.

Y eso ya es un montón.

Si has disfrutado de mi contenido y te gustaría apoyarme para seguir creciendo y mejorando, considera donarme un “cafecito”. ¿Qué es un “cafecito”? Es un aporte económico de $1000 que puedes hacer de manera directa desde tu cuenta de mercado pago siguiendo el botón que está aquí abajo.

Invitame un café en cafecito.app
Tambien podes hacer una transferencia al alias: Yosoypablo22 
A nombre de Pablo Alfredo Perez.

Cada pequeña contribución me ayuda a mantener el sitio en funcionamiento y a continuar brindándote contenido de calidad que espero que te inspire y motive en tu jornada.

¡Tu apoyo significa mucho para mí y me impulsa a seguir adelante! ¡Gracias por ser parte de mi comunidad y por ayudarme a hacer del mundo un lugar mejor!

¡Un abrazo y muchas gracias por tu generosidad!

Recibí una reflexión cada semana.

No es invasivo, ni spam, solo recibiras un articulo por semana.

Recibí una reflexión cada semana.

No es invasivo, ni spam, solo recibiras un articulo por semana.

Recommended Posts