A veces damos por hecho que deberíamos tener todo claro. Qué sentimos, qué queremos, hacia dónde vamos. Y cuando no lo sabemos, en vez de aceptarlo, lo escondemos.
No porque seamos débiles, sino porque admitirlo nos hace sentir expuestos, como si faltara algo en nosotros.
Pero ahí empieza el problema: cuando no podés decir “no lo sé”, te empezás a mentir.


Cuando hablo del “no saber”, no me refiero a desarmar un motor o programar una app.
Hablo de lo personal.
De preguntas incómodas como:
¿Cómo te sentís hoy?
¿Qué querés hacer con tu vida?
¿Qué sentís por esa persona?


Nos aterra no saber qué responder. Parece que deberíamos tener todo claro. Pero la realidad es otra: estudios hechos en jóvenes de 18 a 25 años muestran que un 59% no sabe qué hacer con su vida.

¿Contradictorio? No tanto.
Una cosa es hablar con un encuestador anónimo; otra muy distinta es admitirlo frente a tu grupo de amigos, donde todos intentan impresionar a todos.

Entonces aparecen las frases de siempre:
“Estoy trabajando en eso”,
“Estoy haciendo algo, pero todavía no lo tengo claro”,
y otras versiones de la misma excusa.

No digo que salgas a gritarle a todo el mundo que no sabés qué estás haciendo.
Digo que seas capaz de decírtelo a vos mismo.
Ahí está el punto.


¿Por qué sirve?
Porque si no lo hacés, estás huyendo.
Estás sosteniendo una imagen vacía en lugar de enfrentar lo que realmente pasa.
Y la única forma de avanzar es dejar de escapar.

Imaginate esto:
Estudiás una carrera que odiás. Igual vas a clases, entregás trabajos, “avanzás”.
Pero en el fondo sabés que no tenés idea de qué vas a hacer cuando te recibas.
No se lo decís a nadie, porque queda mejor decir que estás estudiando y listo.

El problema es que estás caminando hacia un callejón sin salida… y lo sabés.
Si fueras honesto con vos mismo, se abrirían oportunidades:
como preguntarte si esa carrera realmente es para vos,
o cómo podrías aprovecharla el día que te recibas,
o si necesitás hacer un giro ahora.

Pero si te seguís mintiendo con un “algo estoy haciendo”, te estás lastimando.
Porque el monstruo que te espera al final —el laboral, el emocional, el que sea— crece.
Y vos no te estás preparando para enfrentarlo.


Lo mismo vale para lo personal.
Salís con una chica y decís que la amás. Te pregunto qué futuro ves con ella,
y respondés que es hermosa, agradable, que la pasan bien juntos.
Perfecto… pero no respondés la pregunta.
¿Qué futuro ves?

¿Por qué no admitir que no lo sabés?
¿Qué tiene de malo?
El momento en que decís “no lo sé”, empieza lo real:
¿Querés un futuro con ella?
Si la respuesta es sí, podés empezar a construirlo.
Si la respuesta es no, podés ser honesto y tomar otro camino.


Odiamos el “no lo sé” porque la incertidumbre duele.
Queremos control total.
Y mientras podamos poner excusas para evitar esa incomodidad, las vamos a usar.

Pero te tengo una verdad que tal vez no quieras escuchar:
Sentirte cómodo no es tu propósito.
Tenés cosas importantes que construir:
tu carácter, tus relaciones, tu familia, tu legado.

Da miedo. Claro que sí.
Pero es inevitable.
Y cuanto antes dejes de esconderte, más fuerte vas a llegar al final del camino.

Porque cuando te enfrentes a ese monstruo metafórico, si fuiste honesto,
vas a tener la espada afilada.
Y la batalla va a sentirse como un paseo en bicicleta.

 

Si has disfrutado de mi contenido y te gustaría apoyarme para seguir creciendo y mejorando, considera donarme un “cafecito”. ¿Qué es un “cafecito”? Es un aporte económico de $1000 que puedes hacer de manera directa desde tu cuenta de mercado pago siguiendo el botón que está aquí abajo.

Invitame un café en cafecito.app
Tambien podes hacer una transferencia al alias: Yosoypablo22 
A nombre de Pablo Alfredo Perez.

Cada pequeña contribución me ayuda a mantener el sitio en funcionamiento y a continuar brindándote contenido de calidad que espero que te inspire y motive en tu jornada.

¡Tu apoyo significa mucho para mí y me impulsa a seguir adelante! ¡Gracias por ser parte de mi comunidad y por ayudarme a hacer del mundo un lugar mejor!

¡Un abrazo y muchas gracias por tu generosidad!

 

Recibí una reflexión cada semana.

No es invasivo, ni spam, solo recibiras un articulo por semana.

Recibí una reflexión cada semana.

No es invasivo, ni spam, solo recibiras un articulo por semana.

Recommended Posts