Imagínate que siempre tuviste la respuesta, que siempre estuvo a tu alcance lo que necesitabas para solucionar eso, pero ya es tarde, ya se te pasó.
¿Cómo te sentirías?
No me contestes…
Tranquilo, no está todo perdido, te encontraste con el genio de la lámpara y le pedís que te lleve al momento exacto en el que podías cambiar todo.
¿Tentador, no?
Malas noticias, cuando llegas a ese punto exacto, no volvés con lo que sabes hoy… entonces haces lo mismo.
El ciclo se repite infinitamente.
Sí, lo sé, ciencia ficción.
Mira, voy a ser muy directo, es probable que no te conozca, y ese sería tu argumento perfecto para pensar que yo no sé nada de vos, pero no te precipites tal vez se una cosa o dos.
Basta de misterio, vamos a lo nuestro.
Hoy tal vez estés atravesando situaciones, de tipos varios, economía, salud, familia, relaciones personales, etc.
Lo primero que te quiero decir es que lo siento, anhelo que todo mejore pronto.
Lo segundo que te voy a decir es como hacer que mejore.
Vos podés.
¿Trillado? Sí, ¿Real? También.
No te lo diría si no estuviera convencido, viste que al principio ya era tarde para cambiar tu situación, bueno, en realidad no es que era tarde, sino que no podés cambiar lo que ya pasó, podes ahora cambiar lo que va a pasar ¿Cómo? Acá empieza lo divertido.
Vos sos un ser fantástico, pensá en tu simple existencia, para la bilogía un enorme cúmulo de células, con una diferencia en tu código genético de menos del 10% con una banana, sos literalmente un milagro genético, autoinmune, inteligente, creador de la pantalla que estás mirando, creador de la electricidad que le dan poder, fua, pensar en lo que sos me vuela la cabeza.
No te quiero adular, quiero que tomes perspectiva.
¿Por qué? Para que te saques de la cabeza esa idea de que sos una casualidad, perdón mi rudeza, pero estás literalmente diseñado para superar todo lo que tengas enfrente.
¿Por qué te rendís? ¿Por qué haces vista gorda a lo que sabes que tenés que hacer?
¡Levántate de esa silla y empezá!
¿Sabes por qué hice el cuento imaginario del genio de los deseos?
Por qué la vida que hoy sufrís, en el final darías lo que fuera por tener una oportunidad más.
¿Sabes por qué? Porque en el fondo sabes que lo que te pasa tiene una solución y esa solución está en vos, es por eso que te querés quedar en esta vida
Nada hoy estoy un poco menos “empático” que lo habitual, pero entendeme, literalmente sos fabuloso, una obra maestra y estás desperdiciando todo eso porque las cosas no salen como lo esperas. ¡No lo aguanto más, te necesito, necesito que despiertes y le des a esta sociedad lo que necesita de vos!
Enójate dale, que te indigné desperdiciar tu potencial, así no seguís un día más tirado sufriendo por lo que pasó o lo que puede pasar.
Nada esto no tiene un cierre dulce.
Llegó la hora de elegir entre sufrir el dolor de quedarte cómo estás o de sufrir el dolor de crecer.
Ambos caminos duelen, pero solo uno te lleva a dónde de verdad querés estar.


