Seguro alguna vez escuchaste esta frase.
Tal vez incluso la usaste.
Y de lo que estoy seguro es que, o la viviste… o la aplicaste.

Es difícil poner en palabras el rechazo que me produce este dicho.

Traducido al lenguaje común, lo que viene a decir es algo así como:
“Nadie va a ser apoyado por sus conocidos o por las personas de su entorno cuando se anime a empezar algo nuevo.”

Rechazo total.

No me voy a comer el verso de que a vos nunca te pasó y que siempre te apoyaron.
La triste realidad es esta: todos te dicen que están ahí para vos, pero cuando empezás tu viaje —ya sea de desarrollo personal, de descubrimiento o de emprender un negocio—, empezás a notar la ausencia de muchas de esas voces.

Y no, no digo esto para desalentarte.
Aunque entiendo que lo sea.

Es desalentador porque uno espera que sus amigos, conocidos y personas cercanas acompañen este proceso. Pero bueno… no por nada se llama viaje personal.


El trasfondo psicológico de todo esto

Familiaridad.
Psicológicamente, las personas tendemos a subestimar a quienes conocemos desde siempre.
Si te vieron crecer, equivocarte, dudar o empezar “desde abajo”, les cuesta actualizar esa imagen.

Tu cambio interno va mucho más rápido que la percepción externa de los demás.

Para ellos, seguís siendo el de antes.
Aunque vos ya no lo seas.

Amenaza al orden del grupo.
Cuando alguien del mismo entorno empieza a crecer, a destacar o a decir verdades incómodas, se genera una tensión.

Porque si vos podés cambiar, entonces:

  • se cae la excusa de aquel que no se animo.

  • aparece la comparación.

  • se ponen incomodos quienes no tienen el valor de salir de su confort.

Y para reducir esa tensión, muchas veces el grupo elige desacreditar antes que admitir que no tienen el valor de intentarlo.

No siempre es maldad.
Muchas veces es temor, defensa e instinto de preservación.

¿Más vale malo por conocer?

Paradójicamente, los extraños suelen escucharte con más apertura.
No tienen una historia emocional con vos.
No necesitan que seas coherente con tu pasado, solo evalúan lo que decís ahora.

Por eso quien no te conoce te presta más atención que quien si. 

En el fondo, todo esto habla de algo muy humano:
la dificultad de aceptar que alguien cercano crezca más allá de la versión que tenemos de él.

Ahora que entendés un poco mejor por qué pasa esto, si vos sos el “profeta”, no te acobardes.
Seguí adelante.

Y si necesitás apoyo, pedilo.
Si no te lo dan, aceptalo sin rencor: probablemente nunca lo necesitaste para crecer.

Esto no es una invitación a pelearte con tu familia ni con tus amigos.
Pero sí a soltar la idea de que necesitás su validación para avanzar.

A veces, crecer también es aprender a caminar solo.

La razón por la que escribo estas líneas es porque siempre estuve en contra de esta lógica.

Se necesita un coraje enorme para comenzar un nuevo proyecto.
Ni hablar si dejaste todo para empezar.
Las personas que se animan a dar ese tipo de pasos merecen reconocimiento. Y vos podés hacer algo al respecto.


No seas indiferente.

Poné “me gusta” en las publicaciones de ese compañero de trabajo con el que casi no hablás, pero que cuando sale del trabajo tiene un emprendimiento de velas de soja.
Tené en cuenta a tu amigo panadero para el servicio de lunch, aunque hace años compres en otro lado.
Soltá la conveniencia y abrazá la generosidad.

Te garantizo que te vas a sentir mucho mejor con vos mismo.

Dejando de lado el egoísmo, podés cambiarle el día —y a veces la vida— a una persona que necesita ese like, ese compartido, esa recomendación o ese pedido extra que vos hiciste.


Te cuento algo personal.

Soy un soñador. Visualizo muchas cosas para mi vida y para la vida de quienes amo.
Pero uno de mis sueños más grandes es tener tanta influencia con este tema que, algún día, la gente deje de usar por completo el dicho “Nadie es profeta en su propia tierra” y lo cambiemos por otro:

“El que emprende en su tierra prospera como nadie.”

Gracias por acompañarme en esta lectura.

No es una guía práctica.
No es información que no puedas encontrar en otro lado.
Son simplemente las palabras de alguien que desea con todas sus fuerzas que te sumes a esto y apoyes a esas personas que conocés… y que, en el fondo, sabés muy bien que tu apoyo importa.

Te dejo un abrazo
y nos vemos en otro artículo.

Si has disfrutado de mi contenido y te gustaría apoyarme para seguir creciendo y mejorando, considera donarme un “cafecito”. ¿Qué es un “cafecito”? Es un aporte económico de $1000 que puedes hacer de manera directa desde tu cuenta de mercado pago siguiendo el botón que está aquí abajo.

Invitame un café en cafecito.app
Tambien podes hacer una transferencia al alias: Yosoypablo22 
A nombre de Pablo Alfredo Perez.

Cada pequeña contribución me ayuda a mantener el sitio en funcionamiento y a continuar brindándote contenido de calidad que espero que te inspire y motive en tu jornada.

¡Tu apoyo significa mucho para mí y me impulsa a seguir adelante! ¡Gracias por ser parte de mi comunidad y por ayudarme a hacer del mundo un lugar mejor!

¡Un abrazo y muchas gracias por tu generosidad!

 

Recibí una reflexión cada semana.

No es invasivo, ni spam, solo recibiras un articulo por semana.

Recibí una reflexión cada semana.

No es invasivo, ni spam, solo recibiras un articulo por semana.

Recommended Posts